martes 15.10.2019

Borrell: ministro de Asuntos Exteriores y "de Cataluña" a su pesar

El paso de Josep Borrell por el Ministerio de Exteriores ha estado marcado por la "política de las luces largas" para discernir el futuro de Europa y el mundo, y la "infrapolítica" de sus constantes encontronazos con los independentistas catalanes tanto dentro como fuera de España

Borrell: ministro de Asuntos Exteriores y "de Cataluña" a su pesar

Nada más tomar posesión de su cargo como ministro, Borrell identificó los dos temas que más tiempo y atención le exigirían a lo largo de su breve mandato: Europa y Cataluña.

En aquella ceremonia, el 7 de junio de 2018 en el Palacio de Santa Cruz, el nuevo ministro aseguró que España debe "contribuir decisivamente a superar la crisis de confianza que sufre la Unión Europea" y apuntó que España encaraba el "mayor problema a que se puede enfrentar un país: la integridad territorial".

Y así ha sido a lo largo de estos ocho meses.

Una y otra vez, Borrell ha centrado sus esfuerzos en impulsar un brexit ordenado, en clarificar la situación en que quedará Gibraltar y en impulsar una UE más unida y en la que España asuma más protagonismo y liderazgo.

Una y otra vez ha tenido que dar su opinión sobre los acontecimientos en Cataluña y hacer frente a la actividad exterior de los independentistas hasta el punto de que, una y otra vez, ha repetido aquello de "yo no soy el ministro para Cataluña, soy el de Exteriores".

Protestas aparte, lo cierto es que Borrell ha disfrutado de su paso por el Ministerio.

Desde las oportunidades que le ha brindado de conocer a mandatarios y dirigentes extranjeros con los que analizar las grandes cuestiones geopolíticas, hasta sus constantes intervenciones en foros estudiantiles, políticos y sociales en los que explicaba su visión del mundo y del papel que debe jugar Europa en el futuro.

Sin duda recordará su encuentro con los ministros de Exteriores de Túnez, Jordania y, especialmente, Libia, Mohamed Taher Syala, con quien analizó los enormes desafíos de la inmigración irregular en el Mediterráneo.

O su viaje a la India a para participar en los Diálogos Raisina, un foro geopolítico y económico que reúne a los principales actores del sudeste asiático y en el que vio de primera mano la enorme pujanza de esa parte del mundo y el reto que supone para Europa.

Fue de hecho en esta cita, en Nueva Delhi, cuando requerido, una vez más, por los periodistas para opinar sobre la actitud y desafíos de los independentistas catalanes cuando rehusó responder a un comentario de un diputado de ERC por considerar que se trataba de "infrapolítica a la que no hay que prestar atención", especialmente cuando estaba en un foro internacional analizando el futuro "con las luces largas".

La defensa de una Cataluña integrada en España y sus reiterados esfuerzos -dentro y fuera del país- por desmontar los argumentos de los independentistas le llevaron a ser objeto de duras críticas y víctima del primer amago de escupitajo de la historia del Congreso de los Diputados.

Y los viajes, esas decenas de viajes a Europa, Iberoamérica, Estados Unidos o África solo con sus asesores o acompañado a los Reyes y al Presidente del Gobierno tampoco los olvidará, en buena medida gracias a su costumbre de sacar el móvil una y otra vez para fotografiar paisajes, ceremonias y reuniones allá donde fuera.

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