Martes 22.01.2019
Cualquier entidad bancaria consultará la lista

La problemática de pertenecer a una lista de morosos

¿Alguna vez has intentado darte de alta en una nueva línea telefónica y te lo han denegado? Algo tan sencillo como conseguir un nuevo número de teléfono puede resultar imposible si estas en alguna de las llamadas listas de morosidad.

La problemática de pertenecer a una lista de morosos.
La problemática de pertenecer a una lista de morosos.

Cada día, muchísimos nombres son introducidos en estas listas por diversos motivos, muchas son las personas que están en estas listas sin saberlo y a la hora de hacer alguna gestión importante se encuentran con esta desagradable sorpresa. En estas listas es fácil entrar, pero muchas veces puede resultar tedioso salir, es por ello que existen empresas como iMorosity que se dedican a solucionar problemas de morosidad de la manera más profesional posible, comprometidos con tus derechos y siempre ayudando a proteger tus datos. A continuación, vamos a explicarte un poco en qué consisten este tipo de listas y cómo puede repercutirte, estar en una de ellas.

¿Qué es una lista de morosidad?

Las listas de morosidad, también conocidas como ficheros de morosos, son registros en los que se muestran los datos de personas tanto físicas como jurídicas que hayan incumplido algún pago. En la actualidad en España existen varias activas, pero las más conocidas son: la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF), el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI), el BADEXCUG de la empresa EXPERIAN que incluye a todos aquellos morosos denunciados por un acreedor y la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), que realmente lleva un registro de todo aquel que tiene un préstamo superior a 3000€.

¿Cómo puede afectarte pertenecer a una?

Estar en una de ellas, puede darte problemas a la hora de hacer cosas tan comunes como comprar un coche a plazos, financiar cualquier electrodoméstico o darte de alta en algún servicio de telefonía. Y ya ni hablar de intentar conseguir una hipoteca o una solicitar una tarjeta de crédito. Cualquier entidad bancaria o establecimiento, lo primero que hará antes de conceder cualquier préstamo o financiación recurrirá a consultar estas listas.

¿Cómo se entra en ellas?

Pues según la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), para que se incluya a alguien en estas listas, debe existir alguna deuda impagada, en principio se debe reclamar el pago a esa persona y avisar de que se le incluirá en dicho fichero. Desgraciadamente, hecha la ley, hecha la trampa, muchas veces empresas como las operadoras de telefonía y las eléctricas, incluyen a algunos de sus clientes en estas listas por cantidades mínimas, muchas veces no pagadas por meros errores como malas tramitaciones de bajas, que el cliente no tiene por qué asumir y otras tantas consiguen ese pago mediante amenazas, amparándose en esta ley y aprovechándose del miedo del cliente a aparecer en una de éstas listas.

¿Cómo se puede salir de ellas?

Las opciones son tres, pagar la deuda, demostrar que se está en la lista por algún error burocrático o que haya pasado el plazo máximo de permanencia en el fichero, que en principio es de 6 años, por parte de la misma empresa.

Si se paga la deuda a la entidad correspondiente, ésta deberá realizar los trámites para que sus datos desaparezcan del fichero, por lo general los bancos actualizan estos ficheros cada semana, pero no ocurre igual con muchas empresas, lo que se traduce en llamadas, emails y muchísimos problemas, es por eso que lo más conveniente ponerse en contacto con el fichero de morosos en el que se está dado de alta, ya sea directamente o recurriendo a empresas que se dedican a ello, y enviar el justificante de pago, junto a la fotocopia del DNI, ya que estarán obligados a borrarle de la lista en un plazo máximo de 10 días.

En el caso de que sea un error, demostrarlo puede ser un verdadero calvario. Si el error ha sido introducirle en la lista, se soluciona rápido de la misma forma que la opción anterior, presentando el justificante de pago y la fotocopia del DNI, pero si el error lo ha cometido la propia empresa y usted cree que no debe asumir ese pago, eso es mucho más difícil de demostrar, de hecho, las operadoras de telefonía reciben muchísimas denuncias por este tipo de casos. Si su situación es ésta, lo mejor es recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) para denunciar.

La otra opción, esperar a que expire el plazo de 6 años de permanencia en el fichero es peligrosa, y es que, cuando las entidades impagadas intuyen que no van a cobrar esa deuda, recurren a venderla a empresas de recobro que le harán la vida mucho más difícil. No solo no podrá recibir ningún tipo de préstamo o financiación en esos 6 años, sino que sufrirá el acoso constante del cobrador de turno, incluso amenazas de abrir un proceso judicial que a veces llegan a cumplirse.  

Comentarios