domingo 22/5/22
Los gurús del gobierno lo confirman

La política laboral no acabará con la pobreza

El mercado laboral no es capaz de afrontar la superación de la vulnerablidad. Una tasa de inactividad, paro y pobreza que se estabiliza en el 14% de la población entre 16 y 64 años. Esta vez no son ni los sindicatos ni organizaciones no gubernamentales: ha sido FEDEA, la fundación próxima al Gobierno y al IBEX

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Pobreza Laboral.

El 41% de los parados y trabajadores y trabajadoras pobres están condenados a seguir siendo pobres. El patrón económico, y en él la reforma laboral, no permite otra cosa: el escándalo salarial y la brecha de género se mantendrán.  

La vulnerabilidad se identifica con el desempleo, con la inactividad no deseada y con la pobreza salarial. Los datos indican que el 14% de la población entre 16 y 64 años estarán en situación de vulnerabilidad ante el empleo.  Esta es la situación que a las personas más vulnerables ha dejado la reforma laboral y el nuevo patrón de crecimiento basado en actividades estacionales y de consumo.

Lo dicen los gurús del Gobierno, agrupados por en la Fundación FEDEA, financiada por las empresas más relevantes del IBEX35 y próximos al Gobierno, acompañados en esta ocasión por la consultora Accenture, en un informe titulado "Población especialmente vulnerable en el empleo en España". Los profesionales que firman el informe son: Florentino Felgueroso, Ana Millán y Manuel Torres.

Los colectivos más vulnerables son los mayores y los más pobres. Existe una notable brecha de género y no son las generaciones más preparadas las que sufren la "eternalización" de la crisis: son las generaciones con menor formación las que más sufren. La recesión ha concluido pero no para todo el mundo

El informe, publicado hoy, da por cancelada la recesión y afirma que vivimos un proceso de intensa creación de empleo. No obstante señala que “el paro de larga duración se mantiene en niveles históricos y otros indicadores como el de la pobreza laboral no parecen estar respondiendo de forma tan positiva. La crisis ha acabado pero no para todos. Estas son las conclusiones que el informe presenta:

FEDEA

La pobreza, una condena

Diez millones de trabajadores y trabajadoras se encontraban, a finales de 2016, inactivos pero deseando trabajar, parados y en situación de precariedad laboral, y residiendo en hogares de bajos ingresos. La conclusión del estudio es que la tendencia a mantenerse sin empleo o en situación de pobreza laboral es del 41%. Se deduce de estas cifras que la salida hacia el empleo se traduce en un aumento de la pobreza laboral.

El 72% de los parados y paradas más vulnerables no perciben prestación de desempleo. El 57,8% de las personas  vulnerabilidad son mujeres, con una tasa de 1,1%, superior en casi cinco puntos a los hombres. La vulnerabilidad y la pobreza tienen sus tasas más altas en Extremadura y Andalucía .

Las personas con menor formación son las más vulnerables: un 62,6% eran las personas con estudios de nivel bajo de formación; con estudios primarios o menos (un 24,5%), seguidas de las personas con una titulación equivalente a la ESO (19,1%).

El escándalo salarial y el trabajo pobre.

Las personas que cobran por debajo del salario mínimo anual suponen el 30% de la población laboral. 6, 3 millones de personas se encuentran en esa situación. El 76,4% de todos y todas ellos trabajan con contratos temporales, casi siempre inferiores a tres meses.

Las trabajadoras pobres son el 58% del total, con una tasa del 9,1%, frente a 6,6% de los hombres. Si bien los colectivos de trabajadores vulnerables (incluye paro e inactivos) son los de más edad, en el caso de trabajadores y trabajadoras pobres, son los menores de 34 años. Las menores tasas de trabajadores pobres se producen en la Comunidad de Madrid.

Radiografía de la vulnerabilidad

Los datos indican que el 14% de la población entre 16 y 64 años estará en situación de vulnerabilidad ante el empleo.

Un 5,4% de las personas vulnerable se encontraba en situación de inactividad por desánimo y un 5,7% por otros motivos, esencialmente impedimentos físicos o de dependencia; el 36,6% eran parados de larga duración y un 26,8% de corta duración y, el resto, un 25,5%, se encontraba en situación de precariedad laboral.

Un 57,8% de las personas vulnerables  son mujeres. La tasa de vulnerabilidad de de las mujeres se situaba en el 16,1% y la de los varones en el 11,7% Los grupos de edad más numerosos entre las personas son los de 45 a 54 años y de 35 a 44 años, un 26,2% y un 24,6%, respectivamente. No obstante, el grupo de edad con mayor tasa es el de 25 a 34 años, con una tasa del 17,5%.

Por niveles educativos, el colectivo más numeroso son las personas con estudios de nivel bajo (equivalente o menor a la ESO). La mayor la tienen las personas con estudios primarios o menos (un 24,5%), seguidas de las personas con una titulación equivalente a la ESO (19,1%).

Por Comunidades Autónomas, las tasas se situaban entre el 20% y el 25% en Extremadura, Andalucía y Melilla, entre el 15 y el 20% en Canarias, Ceuta, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, entre el 10 y el 15% en Murcia, Galicia, Castilla-León y Asturias, y entre el 7 y el 10% en el resto de CCAA.

El 16,6% de las personas vulnerables no estaban registrados como demandantes en los servicios públicos de empleo, y el 72,4% no percibía prestaciones por desempleo.

Los mayores se rearman.

Que la vulnerabilidad puede ser cosa de mayores es algo que diversos colectivos ya han detectado. Con la denominación  “Plataforma Cívica contra la Discriminación por Edad”, apoyada por diversas organizaciones, se ha constituido un ámbito de acción social  cuyo objetivo en el contexto de la discriminación es afrontar la barrera que la organización del mercado de trabajo.

La política laboral no acabará con la pobreza
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