Miércoles 14.11.2018
economía

Bonos y Acciones

Muchos contribuyentes realizan la declaración de la renta por primera vez, y están manifestando su preocupación a la hora de declarar los bonos y/o acciones que tienen en alguna entidad bancaria ya que, al ser un dato para muchas personas de alta importancia impositiva el hecho de que no sale reflejado en el borrador de la declaración de la renta les ha ocasionado confusiones y dolores de cabeza

Bonos y Acciones.
Bonos y Acciones.

Las operaciones de compra y venta de acciones y los dividendos que se obtienen de este producto están sujetas al pago de impuestos y se deben incluir en la declaración de la renta, el problema es que la mayoría de las personas y sobre todo aquellas que no cuentan con una de las gestorías madrid que le asesore en estos temas, desconocen cómo tributan estos productos.

Y es que tanto si se obtiene una ganancia como si se declara una pérdida patrimonial el contribuyente deberá incluirla en su declaración de la renta.

No obstante, y es de vital importancia aclarar que sólo si se gana por la venta de acciones se pagarán impuestos, según explican los analistas profesionales. Así, se tributará sólo por los beneficios obtenidos que resultan de la diferencia entre las ganancias y las pérdidas.

Lo que pasa comúnmente es que la mayoría de los contribuyentes incluso desconocen con exactitud estos datos, sobre todo no saben calcular de manera precisa la diferencia entre ambos factores ya que, suelen revisarlo directamente en los datos de banca electrónica de la entidad financiera y el periodo de tiempo no se corresponde con los últimos 12 meses desde hoy hacia atrás que es la forma más habitual de revisión que se ofrece al usuario, si no que tienen que estar atentos a las variaciones exactas del año fiscal en cuestión. 

Venta de acciones, pago de impuestos

También hemos de mencionar que muchos contribuyentes han compartido sus dudas con respecto al apartado donde deben incluir las acciones y es que manifiestan no tener demasiado claro como calcular la base imponible de las mismas.

El tema de las acciones y cómo afectan al resultado de la declaración de la renta es bastante delicado e incluso puede llegar a ser único según el caso de cada persona y con unas características muy particulares así que, si lo consideras necesario y sientes que este tema puede acarrear problemas de cara a futuras declaraciones es mejor que cuentes con la ayuda de una profesión y busques la gestoría más cercana.

Igualmente, debemos saber que las acciones se incluyen en la base imponible del ahorro dentro del rendimiento del capital mobiliario y tributan en función de los tipos de ahorro. La retención de la declaración de la renta sobre las acciones es del 19% hasta los 6.000 euros, del 21% entre los 6.000 y los 50.000 euros y del 23% para cantidades superiores a los 50.000 euros. Sólo se pagarán los impuestos cuando se vendan los títulos, independientemente del año en que se adquirieron. Para contabilizar este producto se utiliza el sistema FIFO (por sus siglas en inglés) que consiste en contabilizar primero las primeras entradas.

Para quienes no comprendan a qué nos referimos, el sistema FIFO se utiliza para muchos sectores a nivel productivo y empresarial; es un acrónimo que significa "primero en entrar, primero en salir". Con este método de valuación de inventario, la empresa cuenta el valor de inventario recibido en primer lugar cuando se hacen las ventas. Una de las razones más comunes que una sociedad decide usar FIFO es porque es una forma más natural en línea recta, ya que cuentas tu primer inventario como en los primeros artículos vendidos. Esto lo hace especialmente útil cuando el seguimiento de los artículos del inventario es simple.

De esta manera si lo llevamos a las acciones, en el supuesto de que se hayan adquirido 1.000 acciones a 30 euros y al año siguiente otras 1.000 acciones a 40 euros, al vender 1.500 acciones se contabilizan primero las 1.000 acciones de 30 euros y otras 500 acciones de 40 euros.

No son conceptos sencillos de manejar, realmente a veces son terminologías y formas de procesamiento de los datos económicos que incluso confunden a los más expertos; evalúa tu situación y pide ayuda a un asesor profesional en caso de que así lo consideres necesario, recuerda que una gestoría declaración de la renta va a brindarte un servicio personalizado y de calidad.

Compensar pérdidas y ganancias en el IRPF

Si el contribuyente vende las acciones puede reportar, si es un inversor con cierta carrera en materia de acciones, una pérdida de patrimonio como si de un bien se tratara que luego deberá contabilizar en su declaración de la renta del año fiscal al que corresponda. Como te imaginaras al incluir esta pérdida como parte de la fiscalidad de las acciones, el accionista se beneficia de la minusvalía y podrá de esta forma compensar las ganancias obtenidas durante esa u otras transacciones.

Esta actuación se conoce como “compensar pérdidas y ganancias en el IRPF”. Para ello, se tienen en cuenta todas las inversiones que haya realizado el contribuyente durante el año fiscal correspondiente a la declaración de la renta en curso, tanto las inversiones en bolsa como en fondos de inversión y en ETF’s. Después, el contribuyente tiene cuatro años para tramitar esta compensación.

Además de estos gastos, el contribuyente puede deducirse los gastos de administración y depósito de valores negociables y las comisiones de compra-venta.

Excepciones

Dentro de las funciones de una gestoría declaración de la renta destacamos las acciones de empresas extranjeras se contabilizan igual que las de las compañías españolas, aunque se pagará más en concepto de comisiones que se podrá descontar. Además, se sumará o restará la ganancia o pérdida patrimonial derivada del cambio de divisa.

Ya puestos en materia internacional entran en juego muchos factores que podemos perder de vista a la hora de realizar la declaración de la renta ya que, por ejemplo, si efectuaste un cambio de divisa un año antes de la declaración de la renta actual es posible que cometas alguna equivocación con respecto al tipo de cambio que había el día exacto que la entidad bancaria efectuó el traspaso y acabes haciendo una declaración incorrecta.

Cuando hablábamos en artículos anteriores sobre la especialización de la gestoría justo nos referíamos a este tipo de casos precisamente este, es un tema que debes tener en cuenta si acabas necesitando la ayuda de un profesional, buscar que sea de una gestoría con amplio conocimiento y experiencia en estos temas.

Por otro lado, las acciones que se compraran antes de 1994 podrán beneficiarse de los ‘coeficientes de abatimiento’ que permiten pagar una cantidad menor de impuestos, según la guía elaborada por Afi, compañía española de asesoramiento, consultoría y formación independiente en economía y finanzas. En concreto, se aplica un coeficiente reductor del 25% en el caso de acciones que cotizan por cada año anterior a 1994, hasta un máximo de 400.000 euros.

En este sentido, se diferencia entre dos partes una vez calculada la ganancia patrimonial. Por un lado, la parte generada antes del 20 de enero de 2006 y, por otro, la generada después de esa fecha, que no disfruta reducción.

Impuesto sobre el patrimonio

En una Gestoria te explicaran que las acciones también tributan en el impuesto sobre el patrimonio. El dinero que se tiene invertido en bolsa se suma al resto de bienes y derechos para determinar la base imponible.

Si los bienes y derechos superan los 700.000 euros se debe realizar la declaración en este tributo, excluidos hasta 300.000 euros de vivienda habitual. Si el contribuyente tiene un patrimonio entre estos límites no se tiene obligación de presentar el impuesto.

Los dividendos tributan desde el primer céntimo

Los dividendos obtenidos se integran en las rentas del ahorro como rendimiento del capital mobiliario. En el caso de que la cantidad sea inferior a 5.999 euros, el tipo impositivo es del 19%, entre 6.000 y 49.999 euros del 21%, y a partir de 50.000 euros del 23%.

Pero existe una excepción, siempre hay excepciones a la regla porque casi siempre cada caso es un mundo y es sobre la fiscalidad del dividendo en acciones (scrip dividends). Si el inversor decide quedarse con sus derechos de suscripción se integrarán como una adquisición de acciones al precio marcado por el dividendo, pero si los vende habrá obtenido una ganancia patrimonial.

El accionista deberá tener en cuenta que la fiscalidad de los dividendos obtenidos en otra divisa es diferente, no va a ser calculada de la misma manera ni con los mismos porcentajes impositivos.

En este respecto, habrá que tributar por las ganancias o las pérdidas que suponga el cambio de divisa. Y no debemos olvidar el tema de la doble imposición, en el que también entran en juego las reglas sobre la estipulación de la residencia habitual del contribuyente.

Has de ser consciente que tanto en España como en el país en el que coticen las acciones se aplicará la retención del IRPF, aunque se puede recuperar una parte o todo el dinero al hacer la declaración de la renta.

El inversor debe tener en cuenta que al comprar las acciones en una divisa diferente a la que cotiza el activo puede darse una ganancia o una pérdida patrimonial al realizar la compra-venta de acciones.

Como puedes ver el apartado de la declaración de la renta referente a las acciones y bonos que puedas tener por pocas que estas puedan ser, no es materia a tratar en pocos minutos, debes ser minucioso y precavido, revisar el borrador cuantas veces hagan falta y recordar que no aparecen reflejadas en el borrador inicial que te enviará Hacienda.

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