lunes 09.12.2019
EL LADO AMARGO DE LOS OSCAR

La 'maldición de Leo' y otros ilustres perdedores

Leonardo DiCaprio tiene una oportunidad de oro para redimirse de sus cuatro derrotas anteriores con su sufrido personaje en ‘El renacido’ y abandonar por fin la lista negra de los grandes ninguneados en la historia de los Oscar, en la que hay nombres tan sorprendentes como los de Orson Welles, Alfred Hitchcock, Charlie Chaplin, Cary Grant o Brad Pitt 

Leonardo DiCaprio, en la edición de los Oscar de 2014. | Reuters
Leonardo DiCaprio, en la edición de los Oscar de 2014. | Reuters

La misma escena una y otra vez. Leonardo DiCaprio pone cara de buen perdedor mientras el vencedor sube al escenario de los Oscar para recoger la codiciada estatuilla. Es probablemente el mejor actor de su generación y el niño mimado de Hollywood. Pero también es el eterno perdedor de los Oscar: cinco nominaciones –con la de este año- y ninguna estatuilla en casa. Injusto o no, la Academia se ha resistido hasta el momento en reconocer su talento con el más que merecido galardón. Sin embargo, este año el actor neoyorquino lo tiene todo de cara para alzarse con el ansiado hombrecillo dorado de la mano de su sufrido personaje en ‘El Renacido’, con el que ha ganado ya un buen puñado de premios en la carrera hacia el Oscar. Tiene ante sí una oportunidad de oro para acabar de una vez por todas con tantos años de racha negativa.

La 'maldición de Leo' en los Oscar es en la actualidad el caso más sangrante. Sin embargo, no es el único que forma parte de una larga -y muy sorprendente- lista de actores y directores insignes que no han ganado nunca un Oscar, o que ni siquiera han llegado a ser nominados. Son varios los ejemplos que ilustran los ninguneos más célebres de la historia de los premios más prestigiosos del cine. 

Demasiados años de injusticia para Leo

Leonardo DiCaprioLeonardo DiCaprioSu ‘tormentosa’ relación con el tío Oscar comenzó a principios de los 90, cuando ni tan siquiera era un ídolo juvenil entre las carpeteras de medio mundo. Con tan sólo 19 años, DiCaprio fue nominado por primera vez como mejor actor de reparto por encarnar a un adolescente con deficiencia en ‘¿A quién ama Gilbert Grape?’. A partir de ahí todo un calvario. En 1997, protagonizó la multioscarizada ‘Titanic’ y prácticamente todos los que participaron en la película sacaron tajada en las nominaciones, a excepción del joven DiCaprio. Años más tarde volvía a ser obviado por su excelente interpretación en ‘Atrápame si puedes’. Tendría que esperar hasta 2004 para volver a cosechar su segunda candidatura por su papel del magnate Howard Hughes en ‘El Aviador’. Los Oscar se decantaron entonces por la actuación de Jamie Foxx en el biopic ‘Ray’. Dos años después volvía a probar suerte con ‘Diamante de sangre’, aunque de nuevo se quedaba con la miel en los labios.

This film image released by Paramount Pictures shows Leonardo DiCaprio as Jordan Belfort in a scene from

DiCaprio mereció ganar por El lobo de Wall Street

El Oscar le volvió a ser esquivo por dar vida a Jordan Belfort, el despreciable e inmoral corredor de bolsa de ‘El Lobo de Wall Street’, probablemente la mejor actuación de toda su filmografía. Era el gran favorito para llevarse el Oscar, pero de nuevo se quedó sin premio tras ver como Matthew MacConaughey se lo arrebataba por ‘Dallas Buyers Club’. Más inexplicable resulta incluso que no se acordaran de él por sus soberbias interpretaciones en ‘Infiltrados’, ‘Shutter Island’, ‘J. Edgar’ o ‘Django desencadenado’, todas ellas al menos merecedoras de la candidatura.

Ser guapo pesa como una losa

Los Oscar no son muy dados a premiar a los más guapos. Y si no que se lo pregunten a Paul Newman. Tuvo que acumular nada más y nada menos que siete candidaturas para que el actor de la mirada azul se alzara con el galardón. Lo hizo a los 62 años por ‘El color del dinero’. Un Oscar con el que la Academia trató de subsanar el imperdonable error que tuvo 25 años antes al no otorgarle el preciado premio por su brutal interpretación en ‘El buscavidas’. En aquella ocasión, el Oscar al mejor actor fue a parar a Maximilian Schell por su mediocre interpretación en ‘Vencedores y vencidos’. Ver para creer.

Si no lo evita este domingo y finalmente salta la sorpresa, Leonardo DiCaprio podría seguir los pasos de Newman. De momento, sus trayectorias en el cine y en los Oscar guardan muchas similitudes. Otros guapos de Hollywood y enormes actores que tampoco han saboreado la victoria final son Brad Pitt, Matt Damon o Johnny Depp, todos ellos con tres candidaturas y ningún premio como actor. El primero cuenta con dos a la mejor película (‘Infiltrados’ y ‘Doce años de esclavitud’) y el segundo por el guión de ‘El indomable Will Haunting’.

El récord negativo de Peter O’Toole

El bagaje negativo de Leonardo DiCaprio es escandaloso, pero por suerte aún tiene la posibilidad de pujar por el eunuco dorado. Algo que ya no puede lograr el fallecido Peter O’Toole, quien comanda el ranking de los actores que más veces ha caído derrotado en los Oscar, con ocho nominaciones y ningún premio. No hubo manera de que los académicos se lo concedieran, ni tan siquiera por su mítica interpretación de T. E. Lawrence, en ‘Lawrence de Arabia’. El actor británico se tuvo que conformar con ser recompensado con un Oscar honorífico al final de su carrera. Los también británicos Richard Burton y Albert Finney le siguen muy de cerca con siete y cinco nominaciones, respectivamente.

O'toole

Por asombroso que parezca tampoco lograron alzarse con un Oscar actores inolvidables de la historia del cine como Montgomery Clift (cuatro nominaciones), Kirk Douglas (tres) o Cary Grant (dos). Entre los grandes perdedores del cine contemporáneo sobresalen los nombres de Ed Harris (cuatro), Edward Norton (tres) y, sobretodo, Joaquín Phoenix, sin duda uno de los mejores actores del momento e ignorado por la Academia en tres ocasiones.

Entre las féminas, el récord negativo lo ostentan Deborah Kerr y Glenn Close, con seis intentos cada una. Amy Adams les pisa los talones tras irse con las manos vacías en cinco ocasiones. Annette Benning ha caído derrotada cuatro veces, incluida cuando fue la gran favorita por ‘American Beauty’. Greta Garbo (cuatro), Barbara Stanwyck (cuatro), Michelle Pfeifer (tres) o Sigourney Weaver (tres) nunca lograron materializar sus nominaciones en galardón.

Los genios incomprendidos

Venerado por la crítica, aunque incomprendido por la Academia. El genio de Stanley Kubrick nunca fue recompensado con el merecido galardón, pese a aspirar a él en trece ocasiones repartidas en las categorías de director, guión y película. Se tuvo que conformar con un premio de consolación: el de los mejores efectos especiales por ‘2001: una odisea del espacio’.

Chaplin, Welles o Hitchcock nunca ganaron un Oscar

La misma suerte corrieron grandes cineastas como Charlie Chaplin, Orson Welles, Ingmar Bergman o Alfred Hitchcock. El maestro del suspense jamás pudo acariciar el preciado galardón a pesar de filmar un buen puñado de joyas del séptimo arte y sumar cinco nominaciones. Los Oscar enmendaron sus inconcebibles resbalones con el correspondiente premio honorífico.

Otros directores de la talla de David Lynch o Ridley Scott -olvidado este año por su buen trabajo en ‘Marte’- tampoco han contado con el beneplácito de la Academia tras lograr cuatro y tres nominaciones, respectivamente. A Quentin Tarantino también se le resiste el Oscar al mejor director tras dos intentos fallidos por ‘Pulp Fiction’ y ‘Malditos Bastardos’. De momento, se da por satisfecho con dos estatuillas como guionista.

Ni siquiera fueron nominados

El ‘súmmum’ del ninguneo es ni tan siquiera recibir una candidatura a lo largo de toda una carrera cinematográfica. Directores fundamentales del celuloide como Luis Buñuel, Jean-Luc Godard, Fritz Lang y, más recientemente, Christopher Nolan no han tenido nunca la oportunidad para competir por el Oscar. E iconos del celuloide como Marylin Monroe, Rita Hayworth o Errol Flynn no gozaron con la simpatía de estos premios, y tampoco lograron nunca una nominación.

Jim Carrey, actor amado y vilipendiado a partes iguales, nunca ha sido nominado a pesar de tener en su haber 44 premios, entre ellos dos Globos de Oro, y más de 80 nominaciones en todo tipo de entrega de galardones. El histrionismo del actor no es del gusto de los académicos, pero parece ser que cuando Carrey se pone serio tampoco termina de convencer. Aún sorprende que sus papeles en ‘El show de Truman’, ‘Man on the Moon’ y ‘¡Olvídate de mí!’ no fueran merecedores de una candidatura. Los Oscar también le han dado la espalda al gran Bill Murray, quien ha hecho suficientes méritos a lo largo de su carrera para lograr al menos una nominación.

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