jueves 1/10/20

Detenida una banda de preferentes

La banda que estafaba a ahorradores mediante la colocación de productos de inversión falsos ha sido detenida en el curso de una operación internacional. 78 detenidos, muchos de ellos en España. Se les intervino, además de gran cantidad de dinero y coches e inmuebles de lujo, los argumentarios que, destinados a los comerciales captadores, contenían las instrucciones para engañar a los clientes, así como listados de éstos, documentación relativa a paraísos fiscales y los ordenadores usados para la estafa. Lamentablemente, no se trata de la que timó, sirviéndose de las Cajas de Ahorros hoy nacionalizadas por el Gobierno, a centenares de miles de trabajadores españoles, sino de otra, de rango delictivo muy inferior al de algunos de los consejos de administración de las dichas Cajas, que tan sólo logró robar 18 millones de euros en el último año y que, encima, ha acabado entre rejas.

El "modus operandi" de la banda apresada en la operación dirigida por la policía británica, y secundada por un montón de otras policías, incluida la española y hasta los servicios secretos norteamericanos, era idéntico al que empleó, sin ir más lejos, Caja Madrid para apoderarse del ahorro popular, privado, depositado por los clientes en la entidad. Se seleccionaba a las víctimas, se les ofrecía como producto de ahorro unas acciones imposibles que se acreditaban con una solvencia ficticia, y si te he visto, no me acuerdo. Dichas víctimas, sin embargo, han tenido la inmensa suerte de ser en su mayoría británicas, no españolas, de modo que han contado con el amparo activo y el socorro de su gobierno y de sus fuerzas de seguridad para capturar a los bandidos, primer e importantísimo paso para recuperar el fruto de la previsión y del trabajo de sus vidas, pues, como aquí, se trata de gente mayor que ahorró para no pasar fatigas en la edad provecta.

Estos días desfilan por la Audiencia Nacional los que idearon las Preferentes de Caja Madrid, unánimemente reconocidas como instrumento de la macro-estafa a la que el Gobierno de Rajoy no sólo no ha dado solución, sino que consagró con sus canjes, sus arbitrajes fulleros y sus quitas a las víctimas. Para mí que la red que estafaba con el mismo método a los jubilados británicos se inspiró en ellos. Pero eran quinquis particulares, aficionados, sin detente-bala institucional y sin el manto protector del Estado. Además, robaban a ciudadanos del Reino Unido, donde, como se sabe, se persigue lo de robar.

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