martes 15.10.2019

¿Quiénes serían los mejores candidatos del PSOE y el PP?

¿Tienen el PSOE y el PP los mejores candidatos para las generales del 2012? Cada uno de los dos grandes partidos, por motivos distintos, mantiene latente en su seno un debate interminable: si sus actuales líderes son los idóneos para pelear por la presidencia del Gobierno, si no hay nadie mejor en sus filas para ilusionar a sus votantes. Probablemente la actual mala imagen de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy tenga algunas causas comunes y esté relacionada con la terrible crisis económica, con los escándalos de corrupción y sobre todo con ese descrédito general de la clase política, que en el último año se ha colado entre los principales "problemas de los españoles" de la encuesta del CIS. Pero cada partido tiene también su hecho diferencial, su cosa propia.

La semana pasada, en una encuesta tan interesante como poco científica, pregunté a los lectores de mi blog, Escolar.net, quiénes serían sus candidatos preferidos para el 2012 tanto en el PSOE como en el PP. Los resultados, como los de cualquier sondeo entre internautas, están sesgados porque el universo no son los españoles sino los lectores de mi blog, que en ningún caso representan al votante medio, lo que distorsiona la imagen que refleja la encuesta. Sin embargo, los datos finales no han sido tampoco muy distintos a los que aparecen en otras encuestas telefónicas que han publicado otros medios en los últimos meses con muestras más representativas, aunque inferiores a los más de 2.000 votos de este sondeo informal.

En el caso del PP, el candidato que más apoyos logra entre los lectores de Escolar.net es, por encima del propio Rajoy, Alberto Ruiz-Gallardón. El alcalde de Madrid es, desde hace años, el político más valorado del Partido Popular y uno de los mejor vistos dentro de la política española. Gallardón cuenta con uno de esos atributos que distinguen a los que ganan elecciones: su capacidad de pescar en aguas políticas ajenas, de ser bien visto no sólo por los votantes de derechas sino también entre los que se definen de centro o de izquierdas.

En todas las elecciones, una a una, Gallardón ha superado a sus siglas, como hacía José Bono o hizo después José María Barreda en Castilla-La Mancha, una Comunidad donde el PP gana las elecciones generales pero pierde las autonómicas. Gallardón ha conseguido que haya muchos electores en Madrid que votan PSOE o se abstienen en la Comunidad pero que le apoyan en las municipales. En mayo del año 2003, Alberto Ruiz-Gallardón sumó en el municipio de Madrid 874.264 votos, mientras que Esperanza Aguirre, en esa misma convocatoria, ese mismo día, logró en el municipio madrileño 831.337 votos, 42.997 votos menos que Gallardón.

En las siguientes elecciones autonómicas y municipales, en el 2007, varios medios aguirristas promovieron una campaña contra el alcalde. Federico Jiménez Losantos pidió en repetidas ocasiones a sus oyentes que votasen a Esperanza para la Comunidad y se abstuviesen en la elección del alcalde de Madrid. A pesar de este boicot, Gallardón obtuvo de nuevo más votos que Aguirre en el municipio de Madrid: 875.571 del alcalde frente a 863.845 de la presidenta autonómica.

Tras Gallardón, el segundo que mejor parado sale en este sondeo es Rodrigo Rato, seguido por José María Aznar. Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre prácticamente empatan en la cuarta y quinta posición, a muchísima distancia de Gallardón.

En cuanto al PSOE, donde el debate sobre la continuidad de Zapatero sigue abierto por mucho que el partido intente acallarlo, los resultados son igual de llamativos. Encabeza la encuesta como el posible candidato más valorado Alfredo Pérez Rubalcaba, también por delante del líder socialista. Al ministro del Interior le pasa algo similar a Gallardón: es también un candidato que suma sobre sus siglas, en parte gracias a su excelente oratoria, en parte también por ese halo de autoridad que da el Ministerio del Interior, que hasta consiguió que alguien como Jaime Mayor Oreja, que sólo ha conseguido ganar unas europeas en toda su carrera, pareciese un candidato capaz.

Tras Rubalcaba, el segundo posible candidato más valorado del PSOE en esta encuesta informal es el propio Zapatero, que tiene la puerta abierta en su partido para repetir otra vez -de hecho, no hacen más que pedirle que confirme su candidatura para cerrar de una vez este incómodo debate-. Si Zapatero no quiere, la cosa se complica porque Rubalcaba, por motivos personales, es casi imposible que pueda aceptar esa candidatura. Tras él, en tercer lugar, aparece un nombre sorprendente: el del joven diputado Eduardo Madina, actual secretario general del grupo socialista en el Congreso. Madina es uno de los grandes activos de futuro dentro del partido y cuenta con una imagen excelente entre los votantes del PSOE; ya en los cualitativos que elaboró el CIS para las vascas aparecía como un hombre a seguir. Sin embargo, no tiene el grado de conocimiento de otros nombres socialistas, y si el universo de la encuesta, en lugar de los lectores de un blog político como Escolar.net, fuese toda España, no es probable que consiguiese un tan buen resultado.

Después de Madina, a poca distancia, aparece otro nombre que sí es más habitual entre los que siempre se barajan cuando se habla de suceder a Zapatero: el de la ministra de Defensa, Carme Chacón. Tras ella, otro ascendente dentro del PSOE, el de Patxi López, que podría aspirar a convertirse en el heredero de Zapatero siempre y cuando ese debate se abra después del 2012 (sería impensable que el actual lehendakari abandonase Ajuria Enea sin cumplir siquiera una legislatura completa).

Además de este sondeo entre lectores, hace apenas un mes, en diciembre, también puse en marcha otra encuesta con una muestra muchísimo más reducida pero más informada e influyente: una veintena de cargos del PSOE. Los resultados también tienen su interés.

Pero la pregunta real, más allá de este análisis de posibilidades y de los resultados de estas poco científicas encuestas, tan entretenidas, está en si Zapatero y Rajoy de verdad serán los candidatos. Y aquí también la respuesta está abierta. A estas alturas, después de unos agitados dos años de guerra interna en la derecha, parece que Rajoy será por tercera vez el candidato del PP, salvo terremoto. Pero las posibilidades de que Zapatero repita por tercera vez son menos claras. Dependerán de una incógnita aún no resuelta: de su propia voluntad. ¿Qué quiere hacer Zapatero? Sólo Sonsoles lo sabe.

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