sábado, diciembre 3, 2022

Un nuevo paso hacia un Mediterráneo libre de prospecciones de hidrocarburos

La labor de la Alianza Mar Blava sido determinante para lograr que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) procediera, el pasado mes de julio, a archivar el proyecto de prospecciones petrolíferas de la empresa Services Petroliers Schlumberger  en el golfo de León, frente a las costas de Cataluña y de las Islas Baleares.

Para la Alianza Mar Blava, este logro supone un nuevo avance hacia el objetivo final de conseguir un Mediterráneo libre de prospecciones de hidrocarburos. Es también una nueva victoria de toda la sociedad y sus instituciones contra los proyectos de esta índole actualmente en tramitación en este mar, tras la lograda en 2015 frente a la petrolera Cairn Energy en el golfo de Valencia, la cual se vio obligada a renunciar a sus propósitos como consecuencia de la rotunda oposición social e institucional que generó su proyecto.

En efecto, el 2 de junio de 2015, después de dos años de lucha incesante, con importantes movilizaciones en las Islas Baleares y en Castellón, y tras haber propiciado que se registraran legalmente más de 128.000 alegaciones en contra del proyecto, la Alianza Mar Blava pudo conocer oficialmente e informar a la opinión pública que la petrolera Cairn Energy había solicitado al Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR) la extinción de sus cuatro permisos de exploración de hidrocarburos en el golfo de Valencia (llamados Benifayó, Gandía, Alta Mar-1 y Alta Mar-2) ante la fuerte oposición social y para evitar recibir una Declaración de Impacto Ambiental negativa en la fase de sondeos acústicos. Permisos que, mediante los Reales Decretos 1774/2010 y 1775/2010, otorgó a la compañía escocesa el entonces ministro de industria, Miguel Sebastián. El 22 de octubre de 2015, el BOE publicó la Orden ministerial que oficializó la extinción de los permisos de investigación de hidrocarburos de Cairn Energy en esa zona.

El archivo del proyecto de prospecciones petrolíferas de Schlumberger en el golfo de León ha sido fruto de la combinación del esmerado trabajo jurídico de la Alianza Mar Blava con su continuada y constante labor de vigilancia y seguimiento de los expedientes de proyectos de exploración de hidrocarburos en el Mediterráneo, así como de su denuncia de los elevados riesgos medioambientales y socioeconómicos que éstos conllevan.

Schlumberger es la mayor empresa de servicios petroleros a nivel mundial. En 2015 obtuvo 35.500 millones de US$ de ingresos. Se autodefine en su web como “líder mundial en el suministro de tecnología para la caracterización de yacimientos, perforación, producción y procesamiento para la industria del petróleo y el gas. Trabajando en más de 85 países y empleando a aproximadamente 100.000 personas que representan a más de 140 nacionalidades, (…)”. Para comprender bien qué es Schlumberger recomendamos la lectura de este artículo publicado en el diario británico The Guardian

El pasado 21 de diciembre de 2015, después de varios meses de lucha jurídica de la Alianza Mar Blava contra la tramitación irregular de este proyecto de prospecciones, la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural (DGCEAMN) del MAGRAMA confirmó a la Alianza que, tal y como ésta solicitaba, procedía volverlo a sacar a información pública y consulta a Administraciones y entidades interesadas, debido a las graves deficiencias del estudio de impacto ambiental y del estudio de impacto acústico del proyecto, que debían subsanarse.

En consecuencia, el 19 de febrero de 2016 la Subdirección General de Evaluación Ambiental de la DGCEAMN requirió a Schlumberger, conforme al artículo 40.3 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental, para que procediera a restringir el área de adquisición sísmica y para que aportara información adicional relativa a alternativas técnicas, un nuevo estudio acústico, actualización del inventario de especies, revisión del programa de mitigación acústica y procedimiento de observación, evaluación sobre el ciclo vital completo de especies de interés comercial, evaluación de los efectos acumulativos y sinérgicos, y un largo etcétera.

Conforme al citado artículo 40.3 de la Ley 21/2013, el  plazo otorgado para ello a Schlumberger fue de tres meses con suspensión del plazo para la formulación de la declaración de impacto ambiental. El requerimiento tuvo salida del MAGRAMA el 22 de febrero de 2016.

De hecho, en base a ese artículo, la propia Subdirección General de Evaluación Ambiental advertía en su escrito a Schlumberger que: «Si transcurridos tres meses Services Petroliers Schlumberger Sucursal en España no hubiera remitido la información requerida […], el órgano ambiental dará por finalizada la evaluación de impacto ambiental ordinaria, notificando al promotor y al órgano sustantivo la resolución de terminación».

Así pues, el plazo máximo para que Schlumberger hubiera respondido al requerimiento era de tres meses, plazo que transcurrió sobradamente sin que Schlumberger hubiera aportado al MAGRAMA la documentación requerida.

Por lo tanto, procedía terminar la evaluación conforme a lo establecido en la norma. El órgano ambiental (MAGRAMA) no cuenta con margen de discrecionalidad para actuar cuando la promotora no responde en tiempo y contenido, sino que está obligado a finalizar la evaluación ambiental en trámite. Ello se deduce necesariamente de la expresión «dará por finalizada la evaluación» que utiliza la ley, ya que no deja otra opción posible.

Por todo ello, actuando rápidamente, a mediados de junio de 2016, la Alianza Mar Blava presentó ante la DGCEAMN del MAGRAMA un escrito solicitando que se procediese de inmediato a dar por finalizado el procedimiento de evaluación de impacto ambiental del proyecto de Schlumberger, dado que ésta no había presentado la documentación requerida por el MAGRAMA en el plazo marcado por la Ley.

En consecuencia, el Secretario de Estado de Medio Ambiente del MAGRAMA firmó con fecha 8 de julio de 2016, la Resolución de terminación del expediente 20140045PHC relativo al proyecto «Campaña sísmica en áreas libres del Golfo de León frente a las costas de Cataluña y Baleares», promovido por Services Petroliers Schlumberger Sucursal en España, y que fue comunicada ese mismo día al órgano sustantivo (MINETUR) y al promotor.

Aunque ya podemos celebrar algunas victorias, lo cierto es que todavía queda mucho trabajo por hacer hasta lograr que las aguas del Mediterráneo bajo jurisdicción española sean declaradas por Ley como zona libre de prospecciones de hidrocarburos.

Lamentablemente aún siguen en tramitación en la demarcación marina levantino-balear del Mediterráneo varios proyectos de prospecciones petrolíferas y varias solicitudes de nuevos permisos de investigación de hidrocarburos, además de la concesión de explotación vigente de Repsol en el área “Casablanca”, frente a las costas de Tarragona (ver mapa).

Todos estos proyectos ponen en riesgo los valores medioambientales y bases socioeconómicas de las Islas Baleares y de otras comunidades vecinas ribereñas del Mediterráneo. No hay que olvidar que el propósito final de todos ellos es extraer petróleo y/o gas en el subsuelo marino, en aguas profundas, por medio de plataformas petrolíferas en alta mar. Son proyectos de la misma naturaleza que el que provocó el mayor vertido de crudo de la historia (de tres meses de duración): el de la plataforma Deepwater Horizon de British Petroleum en el golfo de México, el 20 de abril de 2010, un desastre medioambiental cuyos efectos perdurarán durante décadas.

Así, por un lado, sigue en tramitación el proyecto de Spectrum Geo Limited en el mar Balear. El MAGRAMA decidió el 3 de junio de 2016 dar una prórroga de 9 meses a Spectrum para que esta empresa siga tramitando su proyecto de prospecciones de hidrocarburos en el mar Balear.

Por otro lado, el pasado mes de abril el MAGRAMA puso en marcha la fase de consultas ambientales previas de un nuevo proyecto de sondeos acústicos con la peligrosa técnica de cañones de aire comprimido de alta presión (airguns) en aguas de Mallorca e Ibiza y Formentera. Se trata del denominado “Proyecto MEDSALT-2 de investigación científico-marina en zonas sometidas a la jurisdicción española”, cuyo promotor es el Instituto Nazionale di Oceanografía e di Geofisica Sperimentale (INOGS) de Trieste, Italia. El órgano sustantivo es el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Pese a su apariencia científica, sabemos del interés expresado por varias compañías petroleras en este proyecto, por las posibilidades que les abre para la exploración de hidrocarburos en la zona. Es de sobra conocido el interés de la industria del petróleo por estas formaciones geológicas salinas, por existir en ellos la posibilidad de encontrar importantes bolsas de hidrocarburos.

Pese a todo ello, la Alianza Mar Blava seguirá trabajando para tratar de impedir que estos proyectos puedan llevarse a cabo.

Carlos Bravo Villa, 4 de agosto de 2016

 Bravo Villa ([email protected]; @capitanfoton) es biólogo, consultor ambiental en Salvia Coordinador del Secretariado Técnico de la Alianza Mar Blava.

La Alianza Mar Blava es una plataforma intersectorial nacida en las Islas Baleares con el objetivo de contribuir a la protección del mar Mediterráneo y defenderlo de una serie de amenazas que penden sobre sus aguas y costas. Actualmente está constituida por de un centenar de miembros tanto de las Administraciones públicas (Govern balear, Consells insulares de Formentera, Ibiza, Menorca y Mallorca, y diversos ayuntamientos de estas islas) como del sector privado (entidades de sectores económicos como el turismo, la pesca o el náutico) y de la sociedad civil (organizaciones sociales y ecologistas; sindicatos y otras instituciones públicas y privadas). 

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Carlos Bravo / Salvia

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