jueves, diciembre 8, 2022

Banderas y abanderados

Pedro Sánchez fue proclamado candidato socialista a la Moncloa envuelto en la bandera rojigualda con el escudo constitucional. Ha hecho muy bien ocupando territorio monopolizado hasta ahora por la derecha por abandono de la izquierda. Establecida esta posición, el PSOE debe consolidar su tradicional vocación socialdemócrata y añadir la bandera europea en sus mítines.

El gesto de Pedro Sánchez disgustó a los que pretenden instrumentalizar la bandera española desde ciertos sectarismos y a aquellos que pretenden rechazarla desde otros radicalismos. La mayoría de los españoles la consideran suya con naturalidad y habrán apreciado ese gesto. En otros países los partidos y sus candidatos presumen de su bandera nacional. No solo Obama como pretenden algunos atolondrados. El alboroto organizado sobre esta cuestión es artificial. Distrae de otras cuestiones como los programas para las elecciones generales.

 En su proclamación Sánchez se puso también, adecuadamente, traje y corbata de Presidente del Gobierno, su aspiración, y los sondeos señalan que tras Rivera es el político mejor considerado. La confianza en los liderazgos es importante. El electorado quiere elegir a quien le parezca capaz de hacer realidad lo que propone. Conviene interpretar, pues, positivamente el equipo de expertos de Sánchez con acento en lo económico para el programa electoral socialista y que acepte el guante de un adelanto electoral por total desgaste del Gobierno de Rajoy.

La bandera republicana  merece el respeto de su vigencia histórica o el de la aspiración legítima de algunos. Los republicanos históricos vieron como sus aspiraciones democráticas se lograron con la Constitución, monárquica, de 1978. Para los que constituya un proyecto, deben explicar lo que España ganaría cambiando solo la Jefatura del Estado cuando con Felipe VI la Monarquía ha recuperado apoyo popular.

Los que suelen rasgarse las vestiduras por nuestra bandera harían bien en preguntarse asimismo por qué el aspa sobre fondo blanco con la que la aviación franquista se distinguió de la republicana en la guerra civil sigue siendo exhibida en los aviones de la Fuerza Aérea. Con ese emblema de la dictadura pasean al Rey y al Gobierno. Sería mejor sustituir ese símbolo por la bandera española.

Albert Rivera aspira a la Moncloa contra todos los partidos como si fuese Lanzarote, el caballero de la Mesa Redonda. Ciudadanos ha conseguido influenciar positivamente la política española. Pablo Iglesias se presentará también, pero su apuesta es antisistema, convergiendo incluso con Bildu en criticar la diseminación de los presos etarras. Sus propuestas político-económicas solo pueden apartar a España de sus ámbitos naturales europeos e internacionales.  Su objetivo es acabar en España con lo que él denomina el “Régimen del 78”. ¿Toma del Palacio de la Zarzuela y posterior leninismo-chavismo? Regalando “Juego de Tronos” al Monarca insinuaba que en cualquier momento puede dejar de ser Rey. ¡Elegancia revolucionaria! El Alcalde de Cádiz, ha «privatizado», según parece, su despacho en edificio público relegando del sitio principal el retrato del Rey. Muchos podemistas también confunden revolución con pérdida de formas o educación. Mal camino. 

A Rajoy solo le dejaron parir los suyos una mini crisis interna del PP. La necesaria renovación de su partido solo será posible cuando se marche, y aún. En Cataluña CiU se partió. ¿Podrá sobrevivir Duran i Lleida con Unió Democrática? Sería bueno porque el frente independentista de Mas fomenta allí otro frentismo promocionado por Podemos para exportación al resto de España fagocitando luego a sus incautos componentes. A Izquierda Unida Iglesias solo quiere destrozarla del todo, por mansa y ser ahora un lastre. Dice y piensa.

Uno que pasma es el Arzobispo de Madrid, Osoro, pretendidamente “liberal”. Criticó una oración en un templo católico para el fallecido socialista Zerolo organizada por el Padre Ángel (Mensajeros de la Paz) con amigos y correligionarios del finado. Para Osoro eso era “hacer política”. ¡Qué falta de caridad! ¡Como si la Iglesia, además, no hiciera política! El Papa debiera retirar a Osoro y poner en su lugar al Padre Ángel. Francisco gusta de señalar a los demás cómo llevar lo suyo (jóvenes aún vírgenes incluidos). A veces acierta, por lo que debiera ahora modernizar su Iglesia española.

En Grecia Tsipras quiere pasar la patata caliente del rescate a sus ciudadanos con un referéndum. Si rechazan las condiciones europeas se enfrentarán a un vendaval político, económico y social. Si las aceptan, Tsipras debiera marcharse. Aviso a navegantes españoles: los experimentos con gaseosa. 

Los últimos atentados yihadistas en Francia, Kuwait y Túnez subrayan la vulnerabilidad de la gente frente a este terrorismo que busca arruinar a países en desarrollo, sembrar más odio entre sunnís y chiís y provocar el pánico entre los occidentales. La cooperación internacional de las fuerzas de seguridad es imprescindible así como la ayuda internacional al desarrollo sin descartar acciones militares puntuales, junto a fuerzas locales, con el aval de la Comunidad Internacional. 

Carlos Miranda

Embajador de España

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