viernes, diciembre 2, 2022

Rubalcaba y los pepinos

En su primera referencia política a la crisis del pepino, que sin duda por casualidad ha coincidido con la visita que giró a Almería para reunirse con los afectados, el vicepresidente Rubalcaba ha respondido, a quienes le acusan de haber llegado tarde a la defensa de los afectados, que «el sector sabe mejor que nadie que desde el primer momento hemos estado con ellos», que desde el día siguiente de que la senadora alemana señalase a España «no hemos parado de trabajar todos», la ministra de Sanidad y sobre todo la de Agricultura, nuestra gente en Bruselas, los embajadores, «y se han hecho muchísimas cosas». Así, con rotundidad, sin margen a haber incurrido en el más pequeño retraso ni concesión alguna a que las cosas podían haberse hecho mejor; en plural mayestático, con el «todos» por delante, es decir, con él al frente. Y nosotros sin enterarnos.

¿Seguro? Cuestión previa, así debería haber sido porque como vicepresidente político al señor Rubalcaba le corresponde la coordinación política del Gobierno; pero en pocas crisis políticas porque esto no va de pepinos sino de política: de cuánto te respetan tus vecinos- se ha echado a faltar tanto como en esta esa coordinación… según los propios afectados. «El sector sabe mejor que nadie…», dice Rubalcaba, y ¡vaya si lo sabe!, ahí sí que acierta el vicepresidente-candidato. Que repase sus notas porque las críticas más duras de abandono e inacción no han salido esta vez de la malvada derecha a la que tan aficionado es a señalar con el dedo acusador sino «del sector», de los horticultores almerienses puestos en la picota por Alemania, y de la patronal y CCOO de Andalucía.

A mí, Rubalcaba, a quien aprecio personalmente, me parece un fenómeno de la política, con unas facultades extraordinarias como estratega y una gran capacidad de comunicación, y el mejor candidato para los malos vientos que soplan en el PSOE, vaya esto por delante. Me extraña este error de comunicación. En la crisis del pepino ni el desaparecido Zapatero ni el entretenido («peinando» su candidatura) Rubalcaba han reaccionado con la diligencia y la contundencia debidas «desde el primer momento», esto no es opinable sino evidente según «el sector», y lo evidente se define porque no necesita demostración. El mismo Rubalcaba admite que en España no ha habido un solo caso de infección y comemos más pepinos de Almería que los alemanes.

¿Exigencia de indemnizaciones a Alemania, denuncias en Bruselas? A por todas, pero tarde; como dice «el sector», si el Gobierno hubiera estado en su sitio la falsa acusación alemana no habría durado ni veinticuatro horas. Negar la evidencia siempre es una pésima estrategia política, llamar tonto al electorado; ser humilde y rectificar, creo, habría estado mejor.

Consuelo Sánchez-Vicente

Artículo anterior
Artículo siguiente
NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias