viernes, diciembre 9, 2022

Un paréntesis para reflexionar

Viene un largo paréntesis de cinco días seguidos de inactividad bursátil, largo porque en este mercado no suele haber periodos de inactividad tan dilatados por una razón que suele manejarse como decisiva, el hecho de que los inversores necesitan tener garantizada la liquidez durante el mayor espacio de tiempo posible. Y cinco días consecutivos sin poder cruzar operaciones en Bolsa y por lo tanto obtener dinero en donde el inversor tiene títulos es un periodo de bastante longitud, motivo por el cual los mercados bursátiles suelen evitarlos. Pero instalados en esta recta final de año (ya sólo quedan dos sesiones hábiles para cerrar el 2008, las del lunes y martes próximos), los inversores tienen la ocasión de preparar sus cierras de ejercicio y prepararse para la batalla del año próximo, que se presenta altamente incierta tan perder este año en Bolsa en torno al 40% de promedio en el valor de las acciones.

Las previsiones en materia de inversión y especialmente de Bolsa para el año próximo son muy escasas. La mayoría de los analistas ha preferido renunciar de antemano al ejercicio de la adivinación a la vista de los sonoros fracasos que casi todo el mundo ha cosechado hace un año por estas fechas, cuando se cuadraban las cifras del año 2007 y se perfilaban las estrategias del año 2008. En esta ocasión, la cautela se ha impuesto y casi todo el mundo asume que el año 2009 será un ejercicio económicamente muy difícil aunque bursátilmente pueda ser un periodo cargado de oportunidades si se acierta a entrar en Bolsa en el momento adecuado. La apuesta por situar la recuperación de la economía en un momento o en otro es básica, ya que se da por supuesto que las Bolsas anticipan la recuperación económica y, por lo tanto, entrar en renta variable en el momento más adecuado constituye una auténtica garantía de éxito. La búsqueda del momento en el que los mercados bursátiles ya dejen de mirar hacia atrás será por lo tanto el objetivo básico de analistas e inversores de cara a los meses próximos, en los cuales las oportunidades de la renta fija van a ser previsiblemente (salvo en algunos segmentos muy específicos) menores que a lo largo del 2008. Queda un tercer factor de riesgo en los mercados, el de los tipos de cambio, ya que si el año 2008 ha sido el año del yen y en menor medida del dólar (pero no del euro), el año que viene podría ofrecer nuevos escenarios. El adecuado juego de estos tres tipos de activos (bursátiles, de renta fija y cambiarios) será una buena fórmula para el 2009.

El mejor

FonCaixa Priv. Ahorro (Renta Fija a Corto Plazo) + 5,69%

Los fondos de renta fija a corto plazo presentan rendimientos muy cercanos al 6% cuando nos aproximamos al final del año, un resultado muy aceptable si se compara con la tasa de inflación.

El peor

C. Laboral Tesorería (Renta Fija a Corto Plazo) – 23,08%

En el segmento de la renta fija a corto plazo se encuentran algunas de las pérdidas más sorprendentes del colectivo de fondos de inversión, con retrocesos superiores al 20% en algunos casos.

Primo González

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