miércoles 23.10.2019
COMPAñíA DE TEATRO LA CASA INCIERTA

Teatro para bebés: una mirada diferente de la primera infancia

Se trata de una propuesta dirigida a familias con bebés que desean compartir un momento especial y único de encuentro a través del arte

Carlos Laredo, fundador de 'La Casa Incierta'
Carlos Laredo, fundador de 'La Casa Incierta'

Al hablar de teatro para bebés, es habitual que se formule una pregunta inmediata: ¿Teatro para bebés? ¿Pero los bebés entienden algo? Más de lo que parece. A lo largo de tres momentos (presentación, juego compartido y teatro) se trata de hacer sensibles los lazos invisibles afectivos que unen a padres e hijos. A través del juego, de la imitación a los bebés, uno se adentra en la minuciosa tarea de permitirse cambiar de roles, posicionamiento y del lugar desde el que se ve el mundo. 

"¿Quién era yo antes de ser yo?" Es el nombre del montaje que se ha representado estos días en el Teatro Federico García Lorca de San Fernando de Henares. El título está basado en una pregunta real de una pequeña a su madre. La típica curiosidad que deja sin respiración a los padres y, claro, que éstos no suelen saber contestar.

Los humanos están hechos para admitir el cambio, aunque a muchos les cueste creerlo y sí, por eso, es posible llevar a un bebé al teatro. Hace 25 años, no. Ojo, no es que los bebés de hace dos décadas no fueran capaces de asistir y enriquecerse con un espectáculo teatral, sino que simplemente no existía el concepto. Nadie se había planteado, específicamente, la posibilidad de trabajar el arte dramático para un niño menor de cuatro años.

Ocurrió en Francia o en Italia a finales de los años ochenta.  En España, las obras pioneras de este tipo de teatro pudieron verse en el festival internacional Teatralia para niños y jóvenes. Pero la profesionalización llegó en el año 2000 de la mano de La Casa Incierta, una compañía de teatro hispano-brasileña, precursora en el campo de las artes escénicas para la primera infancia en la programación, creación y difusión de lo que se ha dado a conocer como Teatro para bebés. "Nuestro lenguaje poético pretende estar a la altura de las capacidades infinitas con las que nacen los seres humanos", aseguran el director teatral Carlos Laredo y la actriz Clarice Cardell, fundadores de esta compañía teatral. 

Fue hace dieciséis años cuando La Casa Incierta comenzó a investigar y experimentar y se propuso bucear en un lenguaje inspirado, acompañado y destinado por y para la primera infancia. Gracias a ellos, y a la residencia de la compañía en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, vieron la luz ocho exitosas ediciones de Ciclo de Teatro para la primera infancia "Rompiendo el cascarón" para niños de 0 a 3 años.

Víctimas de los recortes

Por desgracia, con el Ciclo ampliamente consolidado, el Ayuntamiento de Madrid de la mano de Ana Botella, acabó con él en 2013 y decidió utilizar los exiguos recursos del Ciclo para destinarlos a actividades culturales para el público adulto. El Ayuntamiento se desentendía así de su vocación de servicio público, de proporcionalidad distributiva presupuestaria y de respeto mínimo al marco legal vigente. 

A pesar de estos contratiempos, La Casa Incierta ha continuado trabajando para la primera infancia en numerosos países con proyectos de repercusión internacional. Para ver este tipo de actuaciones, hay que subir al escenario: bebés, padres y artistas literalmente descalzos y estar preparados para disfrutar de una puesta en escena con un lenguaje simbólico basado en los hilos invisibles de afectos que tejen y separan a padres de sus propios hijos. Y tal vez, ustedes se preguntarán llenos de escepticismo ¿los niños entienden lo simbólico? 

Foto Quién era yo 12

Para contestar a esta pregunta existe una cita de Lorca: "Mucho más de lo que pensamos comprende el niño (...) Muy lejos de nosotros, el niño posee íntegra la fe creadora y no tiene aún la semilla de la razón destructora. Es inocente y, por tanto, sabio. Comprende, mejor que nosotros, la clave inefable de la sustancia poética".

"¿Quién era yo antes de ser yo?" cuenta con la dramaturgia y dirección de Carlos Laredo, la interpretación de éste, Clarice Cardell y Mikhail Studyonov y la composición musical de Alexander Scriabin, con cuya música los bebés se emocionan y los adultos también. Para contactar con el público, destacar la colaboración de las escuelas infantiles de San Fernando: Acuarela y Polichinela. Importante también el reconocimiento y apoyo de los teatros públicos a iniciativas como estas.

Educación para la edad adulta

En España existen varios festivales de artes escénicas destinados a la infancia como FETEN, las Semanas Internacionales o Teatralia. Cada uno ocupa un lugar y cubre necesidades diferentes y complementarias. Pocos son también los ciclos, festivales o programaciones destinados a la primera infancia como el Festival de Sabadell, "Els mas petis de tots", y algunos otros. "La infancia necesita de manifestaciones artísticas y culturales que nos hagan menos necios llegada la edad adulta", asegura Carlos Laredo. 

También hay esperanza porque no solo en los festivales se ocupan de la primera infancia. En España, grupos como Teatro Paraiso y otras muchas compañías han sido pioneras en las artes para la primera infancia en los últimos años.

A pesar de que la compañía La Casa Incierta haya tenido que irse a trabajar con su arte a Brasil, sigue proponiendo proyectos que rompen las fronteras discriminatorias de la Cultura, como el Festival de Arte para a Primeira Infância Primeiro Olhar, que desarrollan junto al grupo de Teatro Sobrevento en Brasilia, Sao Paulo y Rio de Janeiro, las nuevas creaciones para la primera infancia o las actividades que desarrollan en escuelas infantiles en barrios desfavorecidos o en centros penitenciarios de madres y bebés. 

A ustedes público, decirles que el teatro es, sobre todo, experiencia. Así que tomen en brazos a sus hijos, nietos, sobrinos y llévenles a una de estas obras. Recordarán que también ustedes fueron bebés.

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