Miércoles 19.12.2018
APRENDIZAJE CON ANIMALES

Coaching con caballos, para una mejora personal y profesional

Mucho se ha hablado y se sigue hablando de coaching, método que consiste en acompañar a una persona o grupo de ellas hacia el objetivo que desean conseguir, como el desarrollo de habilidades específicas. Ahora esta disciplina, tan de moda, también se hace con caballos

"Coaching es mucho más que un simple término de moda. Se trata de un conjunto de técnicas y herramientas de apoyo para guiar a las personas en el descubrimiento, diseño y consecución de sus objetivos y aumentar el nivel de bienestar y productividad. Ayuda a gestionar retos, dificultades, ampliar consciencia y a trazar un puente entre el lugar donde nos encontramos y aquel en el que nos gustaría estar. Este tipo de entrenamientos se ven reforzados al incorporar caballos por los beneficios que tienen la naturaleza y el contacto con los animales", explica Eva del Olmo, mediadora, coach y coordinadora de formación de la empresa Chipositivo S.L y cofundadora y CEO de Equiessens.

Dicen los expertos que el coaching con caballos es necesario llevarlo a cabo con equinos que son cuidados teniendo en cuenta sus necesidades, esto es entre otras cosas, vivir en espacios donde puedan moverse y relacionarse entre ellos para crear manada. "Se trata de animales de presa por lo que son expertos en radiografiar su entorno y por ende nuestro lenguaje corporal, pues de este análisis ha dependido su supervivencia. Según como nos acerquemos a ellos, así reaccionarán. Pueden ser cariñosos, cabezones, desafiantes, mostrarse estresados, desconfiados, juguetones, alegres, dependiendo de la persona que tengan delante, como si de un espejo se tratase. Conforme a nuestra actitud. Observando cómo reacciona un caballo, los participantes pueden aprender mucho sobre ellos mismos y su forma de relacionarse", afirma Eva.

caballos

Durante el trabajo con caballos aparecerán situaciones que representan la realidad cotidiana del cliente ya sea en su ámbito laboral o personal. Por eso, este tipo de entrenamiento de crecimiento personal está indicado para todos aquellos que "quieren dar un paso más y aumentar su bienestar", afirma la experta.

Carmen Crespo, cliente de una de estas terapias con equinos, nos cuenta que fue en busca de vivir una experiencia para saber cómo afrontar situaciones frente a una figura de autoridad haciendo valer su punto de vista. "En definitiva, trabajar mi asertividad ante posturas en la que me sentía impotente. Necesitaba encontrar la esencia pura de mi poder masculino", dice. ¿Y el resultado? "Aprendí de una forma distendida y divertida a manejar esos momentos incómodos que tanto me costaba afrontar", asegura Carmen.

El coaching con caballos también es muy eficaz en el tratamiento de niños con necesidades especiales. Christian Lamm llevó a varias sesiones a su hija Sofía de 11 años con un trastorno de espectro Autismo (TGD). Se trata de un conjunto de trastornos caracterizados por retrasos y alteraciones cualitativas en el desarrollo de las áreas sociales, cognitivas y de comunicación. "Ha habido una mejoría inmediata y clara en la autoconfianza en sí misma que se ha mantenido en el tiempo. Además, mi hija ha asistido a terapias psicológicas que también le han ayudado, pero a las que asistía con más o menos desgana, sin embargo el coaching con caballos le apasionó y ha sido muy eficaz, con resultados desde la primera sesión", comenta Chirstian.

coaching

Como señalan algunos de los clientes de estos entrenamientos, posiblemente la diferencia con respecto a otro tipo de terapias radique en que el coaching y, en particular, el coaching con caballos no dice a la personas lo que tienen que hacer, sino que permite que ellas mismas se den cuenta de lo que no funciona bien y de las oportunidades de cambio que se presentan.

Un tipo de cliente cada vez más frecuente son las empresas, que acuden a solucionar conflictos y mejorar su rendimiento con esta técnica. Buscan ser más productivas, eficaces, generar un buen ambiente de trabajo, gestionar mejor el tiempo y estrés de sus empleados. "Quieren desarrollar capacidad de liderazgo de equipo y personas. Necesitan adaptarse a cambios internos, potenciar fortalezas, mejorar sus habilidades de negociación con clientes. Buscan gestionar la pérdida y transformarla en oportunidad de crecimiento", explica Eva del Olmo.

Y, en general, lo consiguen. Dicen los entendidos que los caballos no juzgan, solo interpretan a las personas por quiénes son en relación a ellos "aquí y ahora" y responden inmediatamente a las intenciones y el comportamiento de los participantes, sin reproches, ni críticas. Quizás aquí está el quid de la cuestión.

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