lunes 16.12.2019
11 TíTULOS EN CINCO TEMPORADAS

La sección de baloncesto deja en evidencia a Florentino Pérez

Un equipo directivo, estabilidad, continuidad, confianza y fe en un sistema que se consolida a través de un núcleo fuerte y fichajes que refuerzan las carencias del equipo. Las decisiones adoptadas allá por 2011 en la sección de baloncesto y los éxitos logrados marcan el camino al presidente blanco que sigue dando bandazos en la sección de fútbol

Rafael Benítez, Florentino Pérez y Pablo Laso. | EP
Rafael Benítez, Florentino Pérez y Pablo Laso. | EP

El Real Madrid vive dos realidades distintas en sus dos secciones, en fútbol los fracasos pesan cada vez más, mientras que en baloncesto el equipo se ha convertido en la referencia de Europa. La campaña pasada, mientras uno hacía historia y lo ganaba todo, el otro cerraba la temporada con cero títulos. No es simple casualidad la marcha de uno y otro, tras cada sección hay maneras muy distintas de cómo afrontar un mismo reto: volver a dominar España y Europa.

La segunda etapa Florentino se inició en ambas secciones con sonoros fichajes en los banquillos, aunque en distintas temporadas. José Mourinho llegó en 2010 para acabar con la hegemonía del Barcelona en España y Europa, un año antes había llegado a la sección de baloncesto Etore Messina, con el estatus de top de Europa. Uno y el otro terminaron escenificando un fuerte desencuentro con el club blanco y ambos abandonaron el club por la puerta de atrás.

Tras las dos estrellas del banquillo, llegan Pablo Laso y Carlo Ancelotti, uno todavía sigue haciendo historia, mientras que el otro fue víctima de una temporada en blanco. La apuesta continuada por Laso “marca la diferencia entre el fútbol y el baloncesto”, opina Amador Gómez, periodista deportivo en Colpisa. “La estabilidad, el continuismo y la fe en su propio sistema” es una de las claves del éxito blanco, explica Gómez.

Un sistema para atraerlos a todos

La temporada 2011 acaba en tragedia para el Real Madrid de baloncesto. El equipo fue incapaz de competir con los mejores de Europa, aplastado en la Final Four en mayo. En España, cada clásico frente al Barça se torna en tortura y la temporada acaba de mala manera tras caer a manos del Bilbao en semifinales de la ACB. Messina abandona el barco de manera traumática.

Entonces, se toma la decisión de apostar por un sistema de juego (más ofensivo) y se empiezan a dar los primeros pasos. La primera gran diferencia, “Florentino Pérez deja en manos de Alberto Herreros y José Ángel Sánchez el equipo”, explica Gómez. Se da voz al equipo deportivo para reconducir la situación. Se trae a Pablo Laso que encaja con el perfil buscado por sus características como jugador y en especial por su buen hacer en San Sebastián.

El estilo que busca el Real Madrid, de juego rápido y mucha anotación se fundamenta en un eje fundamental, que es el “núcleo de jugadores nacionales”, subraya Gómez. Junto a ellos, se ficha jugadores de roles que refuerzan el sistema de juego rápido, “el papel de los secundarios es imprescindible”, recalca David Camps, periodista deportivo de Onda Cero.

Fichajes que suman

Sergio Llul y Sergio Rodríguez encarnan a la perfección el estilo. Vertiginosos e imparables a campo abierto. Ambos comparten el peso del equipo (junto a Reyes y Rudy Fernández), uno tiene la magia el otro unas piernas capaces de cruzar la cancha en poco más de tres segundos. Ambos jugadores son el pilar pero no el único elemento en la transformación blanca, para ejecutar el estilo se necesitan jugadores veloces en las alas y un cinco que ejecute el papel de ‘tren’. Por ello, se marchan jugadores más pesados y menos explosivos como Carlos Suárez, Velickovic, Tomic o Begic y llegan otros más versátiles como Tremmell Darden, Nocioni, Slaughter, Mejri o Ayón capaces de correr el campo con soltura.

La llegada de Rudy Fernández abre un nuevo horizonte en el juego blanco. Agresivo en defensa y líneas de pase (siempre entre los mejores ‘ladrones’ de la ACB), dispuesto a correr el campo al contraataque y siempre resolutivo. Además, Rudy ofrece un plus en el juego estático donde también ha sido notable la mejora de Rodríguez o LLul. En ese aspecto, Jaycee Carroll se ha convertido en un elemento diferenciador en las temporadas blancas. El complemento de KC Rivers, llegado la última temporada, se convirtió en otro elemento clave, no ya por su muñeca sino por su defensa exterior. El gran talón de Aquiles del Madrid y del estilo que quería imponer.

La diferencia entre revivir el mítico Showtime ganador de los Lakers de los ochenta y la ‘pachanga continuada’ de los de los Nuggets de Paul Westhead o George Karl, era la defensa. El equipo deportivo reforzó al equipo sin olvidar al aspecto defensivo, de ahí la llegada de jugadores de aspecto defensivo como Dontaye Draper, el intimidador Salah Mejri, Marcus Slaughter o el buen hacer de Rudy o Llul. Aun así, el equipo siempre ha arrastrado problemas en este apartado “a veces es normal, al inicio de campaña suelen existir problemas de adaptación” explica Camps.

Cuando el equipo funciona defensivamente, no tiene rival en España ni en Europa, o al menos no lo ha tenido las últimas temporadas. Incluso se dotó al conjunto de la ‘garra y competitividad’, que le faltó en las grandes citas, con la llegada de Jonas Macioulis o Nocioni.

La transformación del equipo se ha traducido en cuatro copas del Rey, dos ligas ACB, una Euroliga ganada y tres finales consecutivas. En definitiva, el Madrid de Pablo Laso ha jugado todas las finales posibles menos la de la Copa del Rey de la temporada 2012/2013 que quedó apeado contra el Barcelona tras dos prórrogas. Lo más importante de todo ello, es que “siempre se ha creído en la idea y se apostado por su continuidad”, concluye Gómez. 

Comentarios