jueves 2/12/21
Gran premio de Japón

El despropósito de los pilotos de Yamaha permite el alirón de Márquez

El español se ha convertido en el tricampeón más joven de Moto GP, con sólo veintitrés años, tras las caídas de Rossi y Lorenzo. Quinto título en total para una leyenda que parece decidida a reescribir la historia del motociclismo

Márquez
Marc Márquez celebra el título.

Cinco títulos en siete temporadas suma Marc Márquez, ya consagrado como leyenda del deporte. En Japón, territorio de Honda, el español cantó un alirón inesperado. Él cumplió su papel sobre al asfalto, con su triunfo cincuenta y cinco en la categoría reina. Rossi y Lorenzo, incapaces de seguir su estela, se fueron al suelo y propiciaron el éxito del piloto de Cervera, que es ya el tricampeón más joven de la historia. Tras cruzar la línea de meta se desataron los festejos, con camisetas personalizadas y un éxtasis que Honda jamás llegó a imaginar en la pretemporada. Se mantiene la hegemonía española en Moto GP, intacta desde 2011.

Márquez marca la pauta

Valentino fue incapaz de mantener la pole cosechada el sábado, y los españoles le pasaron con suma facilidad. Fue Lorenzo el que tras el primer giro, asumió la responsabilidad de liderar la carrera. No había transcurrido una vuelta, pero los siete primeros ya abrían hueco respecto al resto. El mallorquín rodó fuerte en el inicio, y se vio beneficiado por la batalla entre Márquez y Rossi. El italiano le enseñó la moto varias veces, pero el catalán respondió siempre a sus adelantamientos.

Sonreía Lorenzo, que ganó unos metros en las primeras vueltas. El nueve veces campeón del mundo se percató y cesó en sus ataques a su rival por el título. Una sabia decisión que permitió a ambos dar caza al hombre de Yamaha, que rodaba constantemente en un lento 1:46. Márquez apretó, le pasó y bajo medio segundo los cronos. Un ritmo demoledor para Rossi, que recibió el mensaje y forzó al máximo su moto para seguir la estela del piloto de Honda.

Rossi y Lorenzo, al suelo

El italiano no sufrió en exceso para sobrepasar a su compañero de escudería, pero cuando lo hizo, Márquez ya gozaba de unos metros de ventaja. En su desesperado intento por recortar la brecha, Rossi se fue largo. Levantó la mano, y con la moto algo maltrecha, fue directo al pit lane. Se le veía abatido a Valentino, que trató de subisle a la moto de repuesto. Sus ingenieros, no obstante, le recordaron que la normativa no permite cambiar el vehículo si no se produce ningún tipo de incidente.

El triunfo quedó más que decidido con media carrera por delante. Márquez abogó por bajar algo el ritmo, y por detrás los problemas crecían para Lorenzo. El mallorquín rodaba lento, y Dovizioso le dio caza. Por detrás, un buen Aleix Espargaró y Maverick Viñales también acechaban la posición del vigente campeón del mundo. Cuando parecía que Lorenzo podía estropear el alirón de Márquez con una plaza en el podio, se fue al suelo y entregó en bandeja el título a Márquez.

Márquez, campeón del mundo

“Lorenzo Out”, le marcaban en la pizarra a Márquez. El español, sobrado, pudo disfrutar el final de carrera sin nadie que le pusiera contra las cuerdas. Cruzó la línea de meta primero, y es ya el tricampeón más joven de la historia de Moto GP con sólo veintitrés años. Cinco títulos suma en total el de Cervera, que entró en éxtasis tras ganar el Mundial a falta de tres carreras, en un escenario donde nunca había mandado en la categoría reina. Después llegaron las celebraciones y los festejos, con camisetas personalizadas.

El podio lo cerraron Dovizioso y Viñales, aunque todo el protagonismo se centró en Márquez, al que sólo se le escapó el título en 2015. 55 triunfos suma el catalán en Moto GP, lo mismos que Pedrosa. Sus éxitos se suceden, y su juventud hace presagiar que llegaran muchos más. El español parece decidido a reescribir la historia del motociclismo, y por qué no, soñar con igualar a un mito como Valentino Rossi. 

"Este título tiene un regustín especial"

Ante las cámaras de Movistar, Márquez reconoció que "todos los títulos son importantes", pero que este tiene "un regustín especial", después de todo lo que sucedió el pasado curso, con errores y con el lío en las últimas carreras que supuso una ruptura momentánea de su relación con Rossi. El español ha confesado que "no lo esperaba". "Ha sido una carambola muy buena. Estoy muy contento, pensaba que el equipo no tendría camisetas ni nada preparado", ha mencionado el ya campeón del mundo. El de Cervera ha señalado también que tras la primera carrera en Qatar, era difícil imaginar que cerraría el año de esta manera. 

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