sábado 28/5/22
Lío con la sanción

Neymar no merece más protección que ningún otro futbolista del planeta

Varios sectores del futbol promueven cambios en el reglamento que no protegen a los futbolistas y siempre terminan beneficiando a los mismos

Neymar sufrió una dura fractura en el Mundial.
Neymar sufrió una dura fractura en el Mundial.

Una mentira repetida mil veces por mil voces diferentes no se convierte en una verdad. Neymar no merece más protección dentro del terreno de juego que ninguno de los rivales a los que se enfrenta. Las reglas del fútbol son las mismas para todos y así deben seguir por el bien de la competición.

Se dice que lo mejor para el espectáculo es que los árbitros castiguen especialmente a los que hacen faltas a los mejores futbolistas del mundo, pero nadie se da cuenta de que lo que hace grande al fútbol es que los equipos pueden utilizar sus armas jugando con los límites del reglamento. Gustará más o gustará menos, pero eso es lo que permite que equipos menores puedan dar de vez en cuando una sorpresa mayúscula y que no siempre ganen los mismos.

Sin embargo, lo más importante de todo esto es que casi nadie se da cuenta del peligro que supone establecer distinciones entre futbolistas de primera y segunda orden. Uno se puede imaginar que a Neymar le parten la pierna en un partido por una patada y al infractor le cae una sanción de 20 partidos. Tampoco sería raro que a Edgar Méndez, el futbolista que menos cobraba la temporada pasada en Primera División le ocurra lo mismo una semana después en una acción calcada y que la sanción fuese mucho más reducida.

Además, aunque suene ventajista, Neymar ya tiene la vida resuelta, con un contrato que le da para mantener a siete generaciones. No obstante, si uno de los ‘pobres’ de la Liga tiene que dejar el fútbol por culpa de un mal golpe probablemente se vea en la ruina porque no tendrá ni para pagar la hipoteca. Eso tampoco conlleva que ella que protegerle más que a Neymar, solo de la misma manera. No le llamarán las televisiones para ejercer de comentarista, ni nada por el estilo. Por esto, basta ya de decir que hay que proteger siempre el espectáculo porque lo que de verdad merece consideración son las personas.

Por supuesto, Cristiano Ronaldo y Messi tampoco merecen ningún tipo de privilegio por parte de los árbitros, pero parece que muchos se empeñan en condicionar a los árbitros antes de coger el silbato, aunque la mayoría moderada lo haga de forma inconsciente. Además, bastante tienen los señores colegiados con castigar a los infractores, como para tener que ‘premiar’ a las supuestas víctimas.

No obstante, hay que reconocer que Neymar sufrió decenas de faltas frente a Colombia y que algunas de esas patadas pudieron merecer la tarjeta amarilla, pero eso no impide que si él da una patada también sea sancionado. Intentó meter un gol con la mano, trastabillado, pero intencionadamente. Vio una tarjeta amarilla y todo el mundo habla de injusticia, sin detenerse a pensar lo que habría pasado si el colegiado no lo hubiese visto y el balón hubiese entrado en la portería. El chileno Osses se hubiese enfrentado a un infierno promovido por los aficionados colombianos furiosos, como suele pasar en estos casos. Resulta paradójico que Neymar se fuera a perder  un partido por una amarilla por una mano, cuando había recibido por todos los lados, pero nunca injusto.

Sin embargo, Osses pitó lo que tenía que pitar y aplicó el reglamento, con algún error menor. No se puede hablar de arbitraje escandaloso porque la reiteración coral en las faltas no está castigada con tarjeta amarilla, pero parece que la culpa de todo siempre la tienen los colegiados. Expulsó a Neymar con toda justicia y el brasileño terminó insultándole fuera de sí. En cualquier caso, hay que reconocer que la ‘chorrada’ de la espuma por la que Neymar se llevó la tarjeta amarilla en el primer partido roza el absurdo, pero se evitaría si los futbolistas conociesen más las reglas del juego.

Neymar no merece más protección que ningún otro futbolista del planeta
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