viernes 28.02.2020
EL PRóXIMO 28 DE MAYO

Las cinco diferencias del Madrid y el Atleti respecto a la final de Lisboa

El Real Madrid busca la undécima Copa de Europa mientras que el Atlético de Madrid quiere estrenar su palmarés europeo. Un partido que se repite dos años después en un escenario distinto y con varios cambios en cada equipo

Las cinco diferencias del Madrid y el Atleti respecto a la final de Lisboa.
Las cinco diferencias del Madrid y el Atleti respecto a la final de Lisboa.

El Real Madrid busca la undécima Copa de Europa mientras que el Atlético de Madrid quiere estrenar su palmarés europeo. Un partido que se repite dos años después en un escenario distinto y con varios cambios en cada equipo.

Las cinco diferencias del Real Madrid

Zidane en un nuevo papel: Lisboa era un meritorio, una figura que aprendía de un gran maestro como Carlo Ancelotti, en un curso acelerado al que se adaptó a la perfección gracias a la complicidad existente con un grupo de jugadores que le admiraban. Una imagen imborrable de la noche de la Décima dejaba a un 'Carletto' impasible, con manos en los bolsillos esperando la reacción de su equipo que perdía, y mirando de medio lado a un Zidane que se desgañitaba con gestos en una corrección táctica del planteamiento madridista en busca del gol del milagro que llegó en el último instante gracias al testarazo de Sergio Ramos. Ese papel lo asume ahora Zizou, que escuchó críticas por su falta de experiencia cuando sustituyó a Rafa Benítez, pero instaló la felicidad en el madridismo y la unión en el vestuario para juntos comenzar a luchar por salvar la temporada. El técnico francés se ha adaptado bien al cargo, insistiendo en que experimenta un continuo aprendizaje en los partidos, pero poseyendo algo de lo que otros carecen, la complicidad con futbolistas de elite y un lenguaje cercano con el que todos se identifican.

De Casillas más inseguro a la seguridad de Keylor Navas: El portero Tico ha hecho olvidar a aquel Casillas que estuvo a punto de cerrar su ciclo de leyenda en el Real Madrid con el peor borrón. La perdida de confianza en sí mismo desde la etapa con José Mourinho y las campañas que soportó Iker, generaron una imagen de inseguridad en el terreno de juego, jugando con una presión añadida que plasmó en la final con su mala salida en el gol de Godín. De no haber marcado Sergio Ramos el tanto en la última jugada del partido, ese habría sido el triste final del capitán que acabó quedándose una temporada más. Acabó dando el relevo a un Keylor Navas que transmite plena seguridad a sus compañeros y al madridismo. En la mejor etapa de su carrera, el portero menos goleado de la presente edición de la Liga de Campeones (tan sólo ha encajado dos goles en la competición, por los ocho que acumuló Iker antes de Lisboa), está preparado para su gran reto y ser el primer futbolista costarricense que conquista el título de clubes más prestigioso del mundo.

Cinco caras nuevas en el equipo titular: El equipo titular por el que apueste Zidane mostrará cinco caras nuevas respecto al de Ancelotti en Lisboa. Ya no están en la plantilla Casillas, Fabio Coentrao, Sami Khedira ni Ángel Di María y se pierde la gran cita por lesión Raphael Varane. Los sustitutos para Zizou serán Keylor Navas, Pepe, Marcelo, Casemiro y Toni Kroos, que ese año recibió el duro correctivo del Real Madrid integrando el Bayern Múnich en el Allianz Arena (0-4). También se han marchado de la plantilla blanca jugadores que ganaron la Décima como Diego López, Xabi Alonso que fue baja en la final por sanción, Asier Illarramendi y Álvaro Morata.

Nueva identidad en la medular: de los titulares en la zona de máquinas tan solo Luka Modric se mantiene como futbolista clave en dar un estilo al juego del Real Madrid. Tiene nuevos compañeros de viaje. La figura de centrocampista defensivo que representaba Sami Khedira, la gran sorpresa de Ancelotti en aquella final al hacerle jugar sin ritmo y recién recuperado de una larga lesión, la asume Casemiro, que en Lisboa ya integraba la plantilla pero con otra responsabilidad menor. Con Zidane ha dado el salto de calidad para ser el ancla madridista y convierte en figura imprescindible. Escudero del croata es también Kroos, que se ha liberado de jugar en una zona donde sufría para tapar agujeros en defensa que dejaban sus compañeros, y puedo explotar más el físico en el aspecto ofensivo y su calidad en la construcción del juego. Zidane extiende la mentalidad de querer ser protagonista, tener la pelota y personalidad con ella, salir al ataque en la búsqueda de goles. Diferentes armas para una misma mentalidad. Junto a Modric y Casemiro solo Isco se mantiene de los centrocampistas de la Décima. El colombiano James Rodríguez, el croata Mateo Kovacic y la verticalidad de Lucas Vázquez son armas a explotar que cambian la cara al Real Madrid si la final no va por el camino que desea.

La BBC en perfecto estado: Solamente Gareth Bale llegó en plenitud de condiciones a la final de Lisboa. Karim Benzema puso en juego su presencia en el Mundial de Brasil al jugar con una microrrotura y Cristiano Ronaldo llegó muy mermado. Como ha confesado el portugués estos días, el estado de sus isquiotibiales le impedían ejecutar en el campo lo que le dictaba su cabeza. A Milán los tres jugadores decisivos en el aspecto ofensivo madridista llegarán en gran momento. Benzema recuperado de su última lesión y con el deseo de quitarse la espina con un gran título de los problemas extradeportivos que le han alejado de su selección en la Eurocopa; Cristiano buscando el récord de goles en una edición de la Liga de Campeones, que él mismo marcó con 17 dianas, recuperado de la lesión muscular que marcó su recta final de la temporada y el golpe que sufrió a cuatro días de la gran cita; y Bale como referencia en un año en el que tiró de galones para ser referente cuando el Real Madrid le necesitó, autor además del gol que dio la clasificación y tumbó al Manchester City en semifinales. Ante la falta de rotación de la BBC, las lesiones que los tres han sufrido en diferentes momentos de la campaña les permite mejorar su estado físico respecto a hace dos años. Puede ser un factor decisivo. 

El Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid afronta dos años después una nueva final de la Liga de Campeones en Milán, con diferencias respecto al duelo decisivo de 2014 en Lisboa contra el Real Madrid, como las dos semanas de preparación, la plantilla al completo, las variantes, la menor carga de minutos o la experiencia.

Dos semanas de preparación: A Lisboa llegó con solo una semana de preparación, pero sobre todo después de jugar una 'final' por la Liga siete días antes frente al Barcelona en el Camp Nou (1-1) con todo lo que eso conlleva en cuanto a desgaste físico, presión, carga de minutos y cansancio para el duelo de hace dos años por el título.

Ahora, afronta la final de Milán con dos semanas de puesta a punto, muy meticulosa por parte de su técnico, Simeone, que ha trabajado al detalle, incluso por líneas, cada aspecto del encuentro del sábado. "En Lisboa nos presentamos de otra manera. Habíamos jugado una final con el Barcelona", repasó el sábado el técnico.

Toda la plantilla disponible: "En Lisboa veníamos con chicos con dificultades, caso Diego Costa, caso Arda...", expresó también Simeone con vistas a la final de Milán. En 2014, el Atlético tuvo la baja del jugador turco, titular indiscutible en aquel equipo, mientras que el delantero, su referencia ofensiva, duró ocho minutos sobre el estadio de La Luz, sin estar recuperado de una lesión muscular.

En Milán, el Atlético dispone de toda su plantilla. Ya recuperado el portugués Tiago Mendes, con todo el equipo en buen tono físico y con todo su once tipo y recambios disponibles para el entrenador argentino. Sólo Jesús Gámez, que apunta a suplente, ha sufrido algún problema muscular en estas dos semanas camino de la final de 2016.

Sus múltiples varientes: Para la final de Lisboa, el Atlético tenía un sistema y un planteamiento muy definido, inalterable toda la campaña, agarrado a su firmeza defensiva y al contragolpe que lanzaba el centro del campo, con Koke al frente, y que culminaba sobre todo Diego Costa junto a David Villa como pareja de ataque.

En esta temporada, con vistas al choque del sábado, el equipo rojiblanco maneja múltiples variantes en su dibujo táctico, capaz de moverlo de un 4-4-2 a un 4-1-4-1 o a un 4-3-3 cuando lo necesita a lo largo de un encuentro; en su estilo, con diferentes registros, con presión más alta, repliegue, posesión, ataques estáticos o contragolpes; y en sus futbolistas, con diferentes características.

Más experincia: Sólo David Villa había jugado una final de la Liga de Campeones cuando el conjunto rojiblanco alcanzó el duelo de Lisboa del 24 de mayo de 2014. El resto, los otros diez jugadores que partieron desde el once y todo el banquillo, se estrenaba en una cita de tanta dimensión, tanta presión y tanta carga emocional.

Ahora, nueve jugadores de su plantilla ya han disputado una final de la Liga de Campeones: Juanfran Torres, Diego Godín, José María Giménez, Filipe Luis, Gabi Fernández, Koke Resurrección, Tiago Mendes, Óliver Torres, que repiten respecto a Lisboa, y Fernando Torres, que la jugó y la ganó con el Chelsea en 2012. Y siete de ellos apuntan a la alineación titular de Simeone en San Siro.

Menos carga de minutos: En 2014, el Atlético había disputado cuatro encuentros más que ahora a las puertas de la final y seis de sus futbolistas acumulaban más de 4.500 minutos: además del portero belga Thibaut Courtois, los jugadores de campo Juanfran Torres, Diego Godín, Joao Miranda, Koke Resurrección y Gabi Fernández.

En este curso, sólo uno, su guardameta Jan Oblak, está por encima de esa cantidad de minutos, con 4.717. El resto están por debajo. Koke es el que más ha disputado con 4.477 minutos, seguido por Gabi (4.292), Juanfran (4.228), Griezmann (4.132), Filipe Luis (4.119) y Godín (4.060). Los demás están por debajo de los 4.000 minutos.

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