jueves 17.10.2019
CAJA MADRID

UGT utilizó las tarjetas 'black' como base para financiar sus actividades

El sindicalista Eduardo Torres Posada ha reconocido ante el juez de la Audiencia Nacional que el sindicato era cosciente de la situación y que no sólo pagaba materiales de UGT con la tarjeta de Caja Madrid, sino que también las dietas que recibió entre 2001 y 2006 iban destinadas a una cuenta del sindicato con el visto bueno de la Sección Sindical de Gastos de la propia Ejecutiva Estatal

Cándido Méndez, secretario general de UGT. | EP
Cándido Méndez, secretario general de UGT. | EP

Los sindicatos siguen involucrados en la corrupción del día a día. Si UGT y CCOO se vieron salpicados en Andalucía, ahora han dado el salto a Madrid. Según se ha conocido, UGT se habría beneficiado de las tarjetas ‘black’ de Caja Madrid. Así lo ha admitido Eduardo Torres Posada ante el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu.

El sindicalista ha reconocido que con la tarjeta se pagaron octavillas, carteles y circulares que formaban parte de campañas puestas en marcha por el sindicato. Los cerca de 80.000 euros sirvieron también para sufragar los gastos de diversos viajes de los delegados.

De hecho, los principales cargos—un total de 29.212 euros— se realizaron en la empresa Inversiones y Servicios Insersa, razón social de la imprenta Serviprint, ubicada en el centro de Madrid y especializada en cartelería de gran formato. Otro gasto principal —un total de 11.489 euros en 11 ocasiones— se produjo en el Hotel Sancho, un establecimiento de tres estrellas en el Paseo de las Delicias de la capital.

Torres Posada, que ha declarado como imputado en la causa en la que se investigan los plásticos opacos, ha señalado que las dietas que recibió entre 2001 y 2006 como miembro de la Comisión de Control de la caja madrileña también iban destinadas a una cuenta del sindicato y que todas las aportaciones contaban con el visto bueno de la Sección Sindical de Gastos y de la propia Ejecutiva Estatal.

"Estaba todo totalmente procedimentado", ha dicho. El sindicalista, que se gastó en una imprenta de la calle Jacometrezo de Madrid casi 30.000 de los 82.300 euros que cargó a su 'tarjeta black', también ha admitido que utilizó la visa de la caja para sufragar el pago de comidas con empleados del sindicato, la compra de camisas, zapatos, gasolina y viajes y gastos de telefonía.

El compareciente, miembro del Sector General de Empleados de UGT, también ha reconocido durante su declaración que usó el plástico de la entidad después cesar en el cargo. "Me dijeron que podía utilizarla mientras funcionase y un día dejó de funcionar", ha apuntado a preguntas del juez instructor.

Torres Posada ha sido uno de los 13 exdirectivos de Caja Madrid que han declarado este jueves en la causa, en la que se investigan los gastos personales por valor de 15,5 millones de euros que los antiguos miembros de la entidad cargaron entre 1999 y 2012. Todos han defendido que se trataba de un complemento retributivo que podían emplear en lo que quisieran y que pensaban que la entidad tributaba por ellos.

"Gastos eróticos"

 El exdiputado socialista José Acosta, que cargó un total 62.300 euros, ha asegurado que cuando le dieron la visa le dijeron que fuera "prudente" en el gasto aunque lo interpretó en relación con la finalidad del mismo y no con su importe. "No estaba para gastos eróticos", ha explicado. El economista Juan Iranzo, que gastó 46.800 euros con su 'visa black', parte de ellos compañía la situación que se vivía en Caja Madrid.

"Dados sus conocimientos, ¿no le parece extravagante darle una tarjeta sin soporte contractual o sin acuerdo de los órganos de gobierno?", ha cuestionado el magistrado. "No soy especialista en estos temas, confié en que todo estaba bien", ha contestado. El expresidente de Renfe Miguel Corsini (46.700 euros de gasto) ha señalado que intentó devolver el dinero y que la Fundación Caja Madrid le devolvió el importe, mientras que el exgerente de los 'populares' madrileños Beltrán Gutiérrez (58.000 euros) ha detallado que ha presentado una declaración complementaria ante Hacienda para regularizar su situación aunque Bankia no le facilitó el desglose de sus gastos.

Por su parte, el exvocal Fernando Serrano Antón (78.600) ha dicho que los exdirectivos hablaban de las tarjetas con "total naturalidad". El juez instructor también ha interrogado a los exdirectivos Cándido Cerón, que gastó 79.200 euros; Darío Fernández Yruegas (69.800), José María Buenventura (63.000) Manuel José Rodríguez Gonzalez (37.100), Santiago Javier Sánchez Carlos (46.400); Miguel Ángel Abejón (109.300) y Alejandro Couceiro (68.400).

El magistrado, que ha interrogado ya a 54 antiguos responsables de la caja por este asunto, atribuye a los exconsejeros un delito de administración desleal y otro de apropiación indebida y al resto de exdirectivos únicamente este último. Entre los imputados están los expresidentes de Caja Madrid Miguel Blesa y Rodrigo Rato y el exdirector financiero Ildefonso Sánchez Barcoj.

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