lunes 21/9/20
LUTO NACIONAL PARA DESPEDIR AL PRIMER PRESIDENTE DE LA DEMOCRACIA

Adolfo Suárez vuelve a encender la llama de la Democracia

Muchos son jóvenes y nacieron durante el Gobierno de Felipe González. No conocieron el franquismo, la Transición ni el declive de UCD, pero han hecho cola desde la madrugada para despedir al hombre que dibujó la España actual

Los españoles hacen cola para despedir a Adolfo Suárez | J.M Novoa
Los españoles hacen cola para despedir a Adolfo Suárez | J.M Novoa

Nacer después del 15 de junio de 1977 –día en el que Adolfo Suárez se convirtió en el primer presidente de la Democracia- no ha sido un impedimento para estar este lunes haciendo cola durante horas en las inmediaciones del Congreso de los Diputados. Todo lo contrario. La relevancia histórica del ocupante del féretro que este lunes llegó al Parlamento Nacional a hombros de una docena de soldados de los tres Ejércitos ha permitido aunar a ciudadanos de todas las edades a los largo de la Carrera de San Jerónimo, la calle de los Madrazo, la calle de los Cedaceros y la calle Alcalá hasta desembocar en la Plaza de Cibeles en torno a un objetivo común: homenajear y dar el último adiós a uno de los principales arquitectos de la Transición española.

Muchos no le conocieron en la presidencia; otros incluso ni siquiera guardan un vago recuerdo de él como político –carrera que abandonó en 1991 cuando dimitió como Presidente del CDS tras los malos resultados de su formación en las elecciones municipales-, pero este lunes, multitud de jóvenes españoles han decidido acudir al Congreso de los Diputados y vivir un día histórico para la Democracia española. No ha sido el día más agradable climatológicamente hablando, la constante amenaza de unas nubes negras que anunciaban tormenta, el viento desagradable y las bajas temperaturas registradas este lunes en la capital del Reino han hecho que el mérito de estos jóvenes congregados en torno al Parlamento Nacional haya sido más reseñable si cabe. 

No fue hasta bien entrada la tarde de este domingo cuando la familia del expresidente dio su consentimiento para que la capilla ardiente fuera instalada en la Cámara Baja, pero eso no ha impedido que los ciudadanos comenzaran rápidamente a movilizarse para ser los primeros en despedir a Adolfo Suárez. De hecho, a la cabeza de la kilométrica cola que se ha formado en torno al Parlamento Nacional han estado dos jóvenes veinteañeros, Nacho y Adrián, que desde las 5.30 horas de la madrugada han estado haciendo guardia a las puertas del Congreso. Un trabajo sobre Suárez en la universidad fue el detonante, y este lunes, después de todas las autoridades que han estado representadas en el Congreso, ellos han sido los dos primeros españoles en ver el féretro, cubierto por la bandera de España, en la sala de los “Pasos Perdidos” del Parlamento. A escasos metros del hemiciclo, lugar donde Suárez se enfrentó a los golpistas del 23F, una clara apuesta por la Democracia por la que siempre será recordado.  “Es un momento histórico que no nos hemos querido perder”, exclamaba uno de ellos mientras un policía que controlaba la afluencia de paso al Congreso le obligaba a avanzar hacia el Parlamento.

Aunque no han sido los únicos. Muchos estudiantes han querido vivir en primera persona este importante momento histórico para España. Algunos de ellos porque a lo largo de su vida académica han estudiado la figura de Suárez. Todo un mérito si tenemos en cuenta que la Transición es uno de los periodos históricos más maltratados en los últimos planes de estudio. Judith, Alba, Rosa y Ana, estudiantes de Periodismo, han acudido porque creen que Suárez “merecía ser despedido entre aplausos”.

Son jóvenes, y no vivieron los peores años del expresidente, pero sí denuncian efusivamente que fue “maltratado en vida”. “Suárez es una figura de la que enorgullecerse, independientemente de la ideología de cada uno. Hizo todo lo posible por el consenso y por traer la paz a España”, recuerda Judith, una joven segoviana que asegura haber “leído mucho sobre el expresidente”. Un mensaje muy en la línea del de Rodrigo Mediavilla, presidente de NNGG de Palencia, que junto a 12 compañeros más de la organización juvenil ‘popular’, de entre 19 y 23 años, no han dudado ni un instante en coger un autobús a las 6 de la mañana desde la capital palentina y venir a Madrid para rendir su particular homenaje “a uno de los principales protagonistas de la Democracia española”. “Él supo conciliar a una España dividida y asegurarnos la libertad de expresión y el pluralismo político. En definitiva, lo que somos hoy en día”, apunta Mediavilla.

Otros, porque acompañados de sus mayores se han dejado contagiar por el sentimiento de tristeza que les produce la muerte “del mejor presidente de la Democracia”. Éste es el caso de Jerónimo López, un joven natural de Alcobendas, que a las 9:00 en punto ya estaba cerca de las puertas del Congreso preparado para ver llegar el féretro de Suárez junto a sus padres, Jerónimo y Katy, quienes coinciden en un diagnóstico muy generalizado este lunes: “Ojalá más de un político de los actuales copiara lo que Adolfo Suárez hizo”. Un sentimiento de indignación y rabia que ha corrido como la pólvora por las calles de Madrid, repletas de ciudadanos “totalmente desencantados” con la ‘clase política’ actual.

La cola ‘indignada’

Enarbolar la figura de Suárez ha sido la excusa perfecta elegida por muchos ciudadanos para canalizar su rabia por la situación social por la que atraviesa actualmente España. “Para mí todo esto es un homenaje a alguien que tuvo mucho valor. Unos principios y valores éticos. Y una gran decencia para conseguir que vivamos como actualmente vivimos. Un sentido de la lealtad a su país que muchos políticos parecen haber olvidado ahora”, explica José María Benito, un jubilado de 65 años que recuerda no sólo haberle votado, sino también haber “corrido mucho delante de los grises para luchar por unos derechos que ahora nos están robando”.

A Suárez le reconocen el mérito de haber colocado a España en el camino del progreso económico y social. Mientras a los últimos presidentes -Zapatero y Rajoy-, les identifican como los responsables de la mayor debacle social de la Democracia. “Él sí que vivió momentos complicados, pero nunca desfalleció en su empeño de traer la paz y el progreso a España”, insiste María Ángeles Domínguez. A su alrededor, muchos ciudadanos discuten sobre los derechos laborales arrebatados, el “maltrato” a los jóvenes y la “pésima” situación económica. “Vaya racha que llevamos de políticos”, se queja amargamente Amparo Saavedra, parada de 55 años que no tiene ninguna esperanza de encontrar trabajo y que asegura que con Suárez “esto no hubiera ocurrido”.

“El tiempo siempre te hace mejor”. Ésta es una de las apreciaciones que hacía recientemente el expresidente Felipe González en una entrevista en La Sexta. E ilustra a la perfección lo que ha ocurrido este lunes en el Congreso de los Diputados. Suárez fue el primer presidente de la Democracia, pero eso no impidió que tuviera que dimitir amargamente y que durante años se le denostara políticamente. No obstante, ha hecho falta que pasaran más de 30 años y experiencias posteriores para que miles de españoles no hayan dudado ni un segundo en echarse a la calle este lunes para rendir homenaje a su figura. Los datos hablan por sí solos. Tres horas y media de espera, pero aún así 10.000 ciudadanos procedentes de todos los rincones de España visitaron la capilla ardiente durante las 6 primera horas.

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