miércoles 16.10.2019
El Mago Pop

"Para ser mago hay que ser muy friki"

Antonio Díaz, que vuelve a triunfar en la Gran Vía madrileña con su espectáculo 'Nada es imposible', regresa el próximo 28 de octubre a DMAX con la tercera temporada de El Mago Pop: 48 horas con, en el que compartirá ese tiempo con famosos como Antonio Orozco, Chenoa, David Broncano, Joaquín Reyes o Raúl Arévalo, entre otros

El Mago Pop, Antonio Díaz.
El Mago Pop, Antonio Díaz.

-Tercera edición de 'El Mago Pop. 48 horas con'. ¿Ha sido la temporada más difícil por aquello de tener que ir 'in crescendo'?

-Sin lugar a dudas ha sido el más difícil porque el objetivo es siempre hacer juegos nuevos y al principio tienes muchísimos de background, de muchas épocas haciendo esto y es más difícil lo de hacer cosas nuevas y además orientadas a personajes que a lo mejor comparten profesión. Cuando has hecho cuatro músicos, es ya más difícil sorprender a otro. 

-¿Ha usado alguna vez en sus espectáculos teatrales números que ha hecho en el programa de TV?

-No, intento que los que hago en el teatro sólo se puedan ver en el teatro y los que se vean en el programa sean de estreno, para satisfacer a todos los públicos. 

-¿En qué se basa a la hora de elegir a los famosos con los que pasar 48 horas?

-Siempre planteamos una lista conjunta de gente que nos apetecería. El nexo común es el cómo nos los imaginamos reaccionando a la magia. En algunos casos aciertas y en otros te sorprenden. Antonio Orozco me ha sorprendido mucho porque reacciona a la magia como un niño y para este tipo de formatos es ideal tener a tipos así.

-¿Y también a Chenoa?

-Con ella ha sido también fantástico, ha sido un proceso de volcarse al final, como ha pasado con Joaquín Reyes. En su programa me lo pasé yo mejor que él.

-¿Hay que ser un 'friki' para ser un mago?

-Yo creo que sí. Se puede detectar a un mago yendo a una tienda a comprar ropa. Si ve a un tío mirándose las manos frente al espejo y haciendo cosas con ellas, no es que sea un loco sino que es mago. Un tipo que está dispuesto a pasar un montón de horas jugando con la varitas, a una edad, tiene que ser friki.

-¿A usted qué le gusta más hacer su espectáculo teatral o los programas de TV?

-Para mí hacer espectáculos es más fácil, porque toda mi vida me he enfrentado al directo y porque ahí la gente te ve y desconecta la desconfianza. En los programas, el que está en casa puede pensar que es un truco de cámara o un efecto de vídeo, con lo que hay cierta impotencia al ver que todo se desmonta con ese argumento con lo mucho que nos lo hemos currado. 

-¿Cómo es el trabajo con ese grupo de magos con el que trabaja para hacer el programa?

-A mí me gusta mucho partir de ciertas ideas, y yo pregunto cómo las hacemos. Los que trabajan con nosotros tienen un gran conocimiento técnico y conocen mucha magia y es muy divertido. También a veces rescatamos clásicos, que es algo que me apasiona, un juego que estaba en un libro que hace 200 años que no se hacía. 

-¿Hasta qué punto le ha ayudado la TV en su carrera?

-Es alucinante. Era totalmente inesperado pero Discovery tiene esa cosa maravillosa de llegar a todo el mundo y nos hemos encontrado que hemos llegado a muchos territorios. En España, pese a no tener grandes audiencias, es alucinante lo fiel que es esa gente. La TV no sólo me ha cambiado la vida a mí sino también a mi compañía, éramos doce personas y ahora somos más de 50. Nos ha ayudado muchísimo. 

-¿Tiene algún maestro en este mundillo?

-Mi mayor referente es David Copperfield. No solamente porque me parezca un mago súper completo sino por lo que ha hecho por la magia. Creo que el mundo de la magia le debe muchísimo a él, que es quien ha dejado de ser un friki para convertirse en una estrella del rock. Haciendo magia ha vendido más entradas que Madonna, los Beattles y Coldplay juntos. Tuve la oportunidad de conocerle y es un gran referente y un espejo en el que mirarse. 

-¿Y en España?

-Aquí yo creo el potencial pasa más por la magia de cerca, íntima y tenemos a uno de los más grandes no de ahora sino de la historia como es Juan Tamariz. Además, él es un pozo de sabiduría de la magia, es un apasionado del ilusionismo y es respetado en todo el mundo. 

-¿Ha habido trucos que le hayan resultado imposibles hasta para usted?

-Somos muy pesados. Cuando un juego es especialmente difícil me gusta persistir y es algo que hago desde pequeño y no me gusta rendirme. Si todavía no lo he hecho estoy pensando que falta muy poquito para hacerlo. 

-¿Como catalán que es, cómo ve todo lo que está aconteciendo ahora en su tierra?

-A mí me encantaría que todo el mundo esté feliz, que la gente hable, se entienda y que esto pase pronto, que es demasiado intenso.

-¿Entonces no le ha llamado ni el Gobierno ni el Govern para que haga desaparecer a nadie?

-No, ni para mediar. 

-¿De pequeñito le costó mucho convencer a sus padres de que se quería dedicar a esto?

-Realmente no, porque nunca tuve ese momento Concha Velasco de 'mamá, quiero ser artista'. Creo que mis padres me veían que hacía solo eso y que algún día, en una de sus conversaciones de cama, dirían eso de 'mira, el niños nos ha salido raro, pero habrá que quererle igual'. Fue un proceso muy natural y repartido en el tiempo. 

-¿Y qué les diría a los niños que quieran seguir sus pasos?

-Dando consejos soy un desastre, pero les diría que hagan lo que les guste en la vida, sea esto u otra cosa.

-¿También a su hijo?

-Como me salga un niño mago la vamos a tener. Es que son muy pesados los niños mago.

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