martes, noviembre 29, 2022

Camacho, el nuevo Leonardo Dantés de la TV

Echábamos de menos a alguien del que todos los telespectadores se rieran. Antes había gente como Leonardo Dantés, Cañita Brava o los ya más remotos personajes crepusculares que aparecían en Crónicas marcianas de la mano de Javier Cárdenas. Ahora, Mediaset ha encontrado en José Antonio Camacho al sucesor de todos ellos. 

Lo que empezó siendo una demostración más del peloteo nacional a Vicente del Bosque, su amigo del alma, terminó degenerando en un sin sentido tal que las redes sociales encontraron en el de Cieza al Charlie Rivel que estas generaciones nunca han tenido. Un clown, un bufón de la corte del Marqués al que, las más sensibles, cuando menos no tuvimos que verle esta vez ni la cara ni sus mojados sobacos.

El exseleccionador lo mismo defendía a Ramos por fallar el penalti («el portero le ha cogido mucho ángulo y así era imposible», cuando la realidad es que lo había tirado por todo el centro), que al técnico por sacar a Bruno por un delantero cuando iban empatados («era el cambio que se necesitaba», supongo que para perder), que a todo el equipo («a España el calor no le va bien, le afecta mucho«, como si Croacia fuera un país situado en medio de un desierto). 

Lo del calor, el que tanto le ha afectado a él siempre en los banquillos, fue su cantinela principal, y la que más juego dio en las redes sociales, con tuits tan verbeneros como «cada vez que Camacho hable del calor, chupito«, y el técnico mantuvo su labor de hombre del tiempo hasta el final, «ahora Italia debe estar temblando». Eso sí, de la actuación de De Gea, al que parece que sí le está afectando el 'caso Torbe' (si no le afecta es todavía mucho más preocupante el que no diera ni una a derechas), ni una palabra.

Bastante tenía el hombre al parecer con alabar al rival, «cuidado con este equipo, Croacia es un súper equipo», «estamos jugando ante una gran selección», «están demostrando que son un buen equipo de este campeonato de Europa»… Sin duda que en su ignorancia supina desconocía que esos croatas, según la FIFA, son la 27ª selección del mundo, por detrás, por ejemplo, de 'potencias' como Costa Rica, Ecuador, Hungría o ese combinado mexicano al que Chile acaba de meter siete goles en la Copa América. 

Lo mejor es que, ante esos 'vengadores' de Marvel con súper poderes que teníamos enfrente, Camacho hasta llegó a afirmar que «España está dando la cara«, como si bastante tuviéramos con aguantar el chaparrón de juego y ocasiones que, según sus palabras, nos estaba cayendo encima (los croatas debieron pisar el área española en cuatro o cinco ocasiones, y casi todas por fallos nuestros). 

Comentarios, los suyos, entremezclados con frases para la posteridad como «en el fútbol tiene que pasar algo diferente para de alguna manera que se ve», que no hubiera descifrado ni Alan Turing (por si alguien no le conoce, uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna), u otras en las que demostraba su dominio de los idiomas, como «ellos están muy bien colocados, sobretodo Rankintinc». Como decía un tuitero, «Camacho ha inventado varios neologismos, arcaísmos, calcos, prefijos, sufijos y lexemas en veinte minutos«.

No es de extrañar que otro indicara que «ahora podemos decir que bastante hizo la selección con llegar hasta Corea con Camacho al mando de la expedición», mientras alguno pedía «que salga Camacho, así por lo menos se calla», e incluso algún periodista tan reputado como Iñako Díaz Guerra (El Mundo) preguntara a la concurrencia «¿qué preferís: ganar la Eurocopa o tener que escuchar a Camacho cinco partidos más?«. Vaya duda existencial.

Y todo porque, como ocurre con la mayoría de los comentaristas deportivos de este país, nadie se atreve a criticar a Don Vicente, el Marqués que cada día que pasa deja peor a la aristocracia española que el gobierno de Rajoy con sus prebendas a la misma.

Después de lo del Mundial de Sudáfrica, el hombre que ha vivido del trabajo de Luis Aragonés (hasta Goyo Manzano habría hecho campeón a ese equipo), tendría que haberse jubilado e irse a su casa a tomar sus sopitas y caldos caseros tan recomendables a su edad.

Si no está ya ni para elegir al lanzador de los penaltis, como tuvo la cara dura de decir al término del partido, una no sabe realmente para qué está tumbado en el banquillo preguntándose qué demonios hacer, sin encontrar solución alguna, cada vez que Iniesta o los nuestros no están inspirados. Eso sí, lo único que hizo fue dejar mal a su amigo Camacho, como el resto de jugadores entrevistados, asegurando que el equipo ni estaba cansado ni le había afectado el calor. Menudo hombre del tiempo que tiene Mediaset en esta Eurocopa.

La mosca

Artículo anterior
Artículo siguiente
NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias