lunes, febrero 26, 2024
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Asalto a la Moncloa

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El Partido Popular ha sido el vencedor de las pasadas elecciones municipales y autonómicas del pasado 24 de mayo. Consiguiendo ser la formación política que más votos, concejales y parlamentarios de todos los partidos que se presentaron a esos comicios.

Pero muchas veces ganar con nuestra ley electoral no significa gobernar, y si no que se lo digan a Javier Arenas en Andalucía, y eso es precisamente lo que va a ocurrir en cientos de instituciones españolas.

Tan fácil como que el PSOE va a aplicar el cordón sanitario, y aplicar aquel titular vergonzoso del secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, diciendo en medio de la campaña electoral que jamás gobernaría con el PP y con Bildu, haciendo un vomitivo paralelismo entre víctimas y verdugos.

Es cierto que al PP donde han ganado las elecciones sin mayoría absoluta le desalojarán del poder los socialistas, con gran regocijo por su parte. Aunque les aconsejo a los chicos de Sánchez que se lo miren, ya que, antes de echar tantos cohetes de celebración piensen porque no son los socialistas ni la primera ni la segunda fuerza política del país en las ciudades más grandes e importantes como Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza o Bilbao entre otras. Es más, cabe recordar que el PSOE ha obtenido su peor resultado histórico en elecciones municipales y autonómicas, cosechando más de seiscientos mil votos menos que hace cuatro años.

Dicho esto, lo que es evidente es que los socialistas ya han elegido pareja de baile principal para sus pactos, fuera de toda sorpresa serán los antisistemas de Podemos. Quienes han sido alabados y agasajados por el antiguo presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, por ser de su cuerda para crear un Frente Popular, y muñidor este partido político de Podemos de una estrategia de destruir el actual Estado de Derecho que gozamos los españoles.

Para Podemos pactar con los socialistas les viene como anillo al dedo para intentar conseguir su objetivo primordial, asaltar la Moncloa en las próximas elecciones generales, con la intención de crear soviets para venezolanizar a España, defenestrar la actual Constitución española, apoyar procesos  de referendums independentistas. Sus deseos de romper la unidad de España y cargarse las grandes empresas españolas, al sistema bancario y de paso a la monarquía. E incluso en estos momentos previos a los pactos, los de Podemos se han venido arriba y les amenazan a los socialistas con disgustos como no vayan acordes a la suavidad de discurso que les exige Iglesias, es decir, que nada de críticas ni subirse a las barbas de Podemos por parte de ninguno de los barones socialistas.

Para conseguir su objetivo, el trampolín de Podemos no será acumular cargos de presidentes regionales o consejeros, en la cabeza de Pablo Iglesias no está de momento que se sumen los suyos a la casta de ser políticos privilegiados por el puesto que gestionan y desempeñan, sino que Pablo iglesias va más allá de lo que ahora estamos viendo y analizando estos días y su estrategia será querer quedarse con toda la banca del casino, que es el Gobierno de la Nación, y para ello dejará a los socialistas los puestos de moqueta y él sibilinamente se conformará con dirigir los medios de comunicación autonómicos en los lugares donde gobierne con los socialistas, porque la experiencia le ha demostrado que quien sale, controla y comunica bien en las televisiones se lleva el gato al agua. Y les aseguro que de eso de controlar y manipular televisiones al modelo venezolano, así como de «tuerkas», Pablo Iglesias sabe bastante.

Carlos Iturgaiz

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