sábado, diciembre 3, 2022

Gente a favor de la gente

En esta invasión de malas noticias, de desánimo o de desafección hacia lo público que amenaza con derrotarnos, hay que volver la mirada hacia lo positivo. Dice Rafael Argullol, catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Pompeu Fabra, que el camino para romper el círculo vicioso en el que estamos es la obra bien hecha. Y en este país que están dejando como un solar hay muchos ciudadanos comprometidos que hacen bien su trabajo.

La solidaridad con los más desfavorecidos, el esfuerzo por hacer bien las cosas en la empresa privada, en la Administración -sí, también hay excelentes funcionarios- en las pymes, deberían ocupar el lugar en las portadas de los medios, en la radio, en los programas de televisión que invaden día sí y día también los golfos apandadores, los gánster de hoy o los políticos que no merecen ese nombre.

El camino para romper el círculo vicioso en el que estamos es la obra bien hecha

Valgan dos ejemplos de dos profesionales que acaban de dejarnos en silencio, sin el reconocimiento que merecían y después de dejar una obra bien hecha. Uno de ellos es el periodista Joaquín de Pablo Torrente, uno de los modernizadores de la prensa económica en España, a la que aportó ética, rigor, seriedad y trabajo. En medios como Actualidad Económica, Mercado, Rapport Económico, Dinero, Futuro, Cinco Días o el YA -donde compartí con él una aventura ilusionante- o en la APIE, la asociación de periodistas de información económica que dirigió, Joaquín luchó por el buen periodismo, el que informa, el que no engaña ni especula. Luego se pasó a la comunicación, con su hermano Jaime, y siempre fue honesto, íntegro, profesional y buena gente. Un lujo para el periodismo español de los últimos cincuenta años y un premio para sus amigos.

Lo mismo que el abogado Iñaki Almandoz, que también nos ha dejado esta semana. Los ciudadanos no le conocerán, pero ha hecho más por la justicia que muchos altos cargos y muchos diputados. En sus 35 años como abogado en Guipúzcoa, 20 de ellos dedicado al derecho de extranjería, ha sido pionero en la defensa de los derechos de los menores extranjeros no acompañados; ha logrado el retorno de muchos que fueron expulsados de forma irregular de España y apostó siempre por el derecho a la defensa letrada a la que tiene derecho cualquier persona, pero, sobre todo, los más vulnerables.

Iñaki, que por encima de todo era un «abogado de oficio» logró que se corrigieran decisiones arbitrarias apelando sólo al derecho de cada ciudadano a una Justicia que merezca ese nombre. Le dieron hace un año la medalla al mérito en el servicio a la Abogacía, pero sobre todo tenía el reconocimiento de sus compañeros y de las personas a las que defendió como abogado.

«Con más gente a favor de gente en cada pueblo o nación habría menos gente difícil y más gente con corazón», cantaba en la década de los 70 un peculiar grupo norteamericano llamado «Viva la Gente». Iñaki y Joaquín eran «gente a favor de la gente». Como la que necesitamos hoy para cambiar el panorama.

Estrella Digital respeta y promueve la libertad de prensa y de expresión. Las opiniones de los columnistas son libres y propias y no tienen que ser necesariamente compartidas por la línea editorial del periódico.

Francisco Muro de Iscar

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