martes, noviembre 29, 2022

Cortina de humo

En una situación en la que la corrupción municipal y autonómica que salpica al primer partido de la oposición con una dureza que no tiene más precedentes en su dimensión, forma y alcance, se intenta abrir camino una cortina de humo acusando sin fundamento aparente y sin prueba alguna un falso caso que afectaría a Xoan Cornide, colaborador de José Blanco en la dirección política socialista. Se trata de la niebla que al disiparse disipe igualmente al caso Gurtel.

La trama Gurtel es muy complicada porque afecta a muchas instituciones y en ella han participado, de una manera o de otra, muchos responsables públicos, como complicado es todo lo que pasa en la comunidad valenciana, incluido lo que afecta a Fabra, por mucho que prescriban sus casos. Pero ya ha denunciado este periódico, con claridad y valentía, cómo, por otro lado, un solo juez se ve obligado a descubrirnos la intrincada red de intereses que se movía en torno al peón Correa, peleando contra torres más altas, alfiles de la política y alguna reina capaz de moverse en todas las direcciones para eludir cualquier responsabilidad política.

Ahora, pretende equipararse en la categoría de escándalo un asunto que el mismo medio que lo ha difundido se ha visto obligado a corregir de inmediato y a la baja por su inexactitud, dejando entrever un transparente interés en atacar y no informar, y por la evidente maniobra que presenta para tratar de equiparar en el infierno de los horrores una pura relación de conocimiento personal entre los supuestos implicados con aquellos que ya es evidente que tenían un propósito estudiado para enriquecerse al margen de la ley, vulnerándola y saqueando el erario público con todo desparpajo a lo largo y ancho de toda España.

No es casual. Si todos tienen algo, nadie tiene nada, suma cero y empezamos a contar desde el principio. Y no es así.

Se podrá estar más o menos de acuerdo con el gobierno, se podrá criticar y atacar el conjunto de medidas aprobadas en la legislatura, se podrá abjurar de las simpatías que se tuvieran o se podrá reafirmar el rechazo que este gobierno genere, pero lo que no se puede es buscar dónde no hay para igualar en el mismo rasero de responsabilidad lo que no tiene punto de comparación.

El gerente del PSOE, veterano militante, antiguo colaborador de los socialistas gallegos, del gobierno de González, de la secretaría de organización socialista y de muchos otros proyectos inspirados por la vocación del servicio público y la defensa de la democracia y las libertades, no tiene que demostrar ninguna inocencia de nada por mucho que algún medio lo señale, sin más prueba que la acusación estéril de un dime o un direte al que, dicho sea de paso, ya se ha adelantado José Blanco, con diligencia y rapidez, ofreciéndose a explicar lo que fuere en el Congreso.

Tendrán que ser ellos, los que manifiestan con rotundidad su convicción, los que demuestren si ha habido o no responsabilidad enjuiciable en sus actos. Esto es un Estado de Derecho, y todos tenemos una responsabilidad que cumplir para garantizar el respeto, la convivencia y los derechos de todos. Parece mentira que se actúe con esa intención tan descarada cuando, como decíamos, todavía estamos perplejos por la maraña de la Gurtel.

Cuidado con las cortinas de humo a cinco columnas que hacen daño a las personas.

Rafael García Rico

Artículo anterior
Artículo siguiente
NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias