Lunes 17.12.2018
Los agujeros del atentado del 17-A en Barcelona/3

Los Mossos telefonean a las 14.15 y a las 15.09 a Younnes, a las 16.30 atenta

El terrorista de Las Ramblas, Younes Abouyaaqoub
El terrorista de Las Ramblas, Younes Abouyaaqoub

Mientras Younnes Abouyaaqoub andaba huido tras haber explotado su polvorín de Alcanar a las 23.30 del 16 de agosto de 2017 los mossos le telefonearon dos veces al día siguiente para darle recado de que le andaban buscando. La última llamada, apenas una hora y media antes de que atentara.

Los mossos lo hacían para cumplir el requisito burocrático de localizar al dueño del vehículo que había aparecido junto al derruido chalé. El teléfono móvil de Younnes estaba asociado a dicho coche en las bases de datos de los Mossos.

Pero cometieron dos errores al cumplimentar tal formalidad: la primera, que tardaron demasiado. Sabían la matrícula y el propietario del coche desde la 1.35 horas del 17 de agosto: un Peugeot 306 matrícula 266413É1H, propiedad de El Houssaine ABOUYAAQOUB con NIE M968179H.

Pero telefonearon por primera vez a Younnes a las 14.15, casi trece horas más tarde. "La persona que contestó a la llamada manifestó ser El Houssaine y que el vehículo lo conducía ese día un hermano suyo, del cual no tenía noticias", relatan los mossos. 

Y aquí surge el segundo error policial: los mossos, aunque cumplimentaban el protocolo habitual, sin pretenderlo acababan de avisar a un yihadista, a través de su hermano, también terrorista, de que lo tenían vinculado al polvorín de Alcanar y de que lo andaban buscando.

Pero el aviso de los Mossos al terrorista se volvió a repetir menos de una hora después. "Sobre las 15:09 horas el funcionario de la PG-ME ASTOR 295 llamó al mismo número de teléfono (672653911), contestando una persona que dijo ser hermano de El Houssaine. El interlocutor informó al agente policial que el Peugeot 306 era conducido por Younnes Abouyaaqoub. Al parecer estaban intentando localizarlo pero no lo conseguían", según el relato policial.

"El agente le solicitó que mantuviera el teléfono operativo por si necesitaban contactar con ellos y que, si recababa más información sobre el presunto conductor del vehículo llamara a Mossos d'Esquadra, facilitándole a tales efectos un número de contacto".

La situación no podía ser más surrealista: los mossos estaban pidiendo al cerebro del ataque de Las Ramblas, a la persona que alquiló dos furgonetas para el comando yihadista, que se encargó de aprovisionar el polvorín de Alcanar, al instigador de objetivos y lugarteniente del imam de Ripoll..., que se pusiera en contacto con los Mossos.

A las 16.30 todos los mossos supieron donde estaba Younnes: conduciendo una furgoneta y masacrando a los barceloneses en Las Ramblas.

La pereza policial queda evidenciada cuando se relata que los mossos tuvieron una entrevista con el superviviente de Alcanar, Mohamed Houli Chemlal, en la mañana del día 17. Es decir, habían dilapidado toda la noche sin urgirle datos.

"En dicha entrevista el herido manifestó que en el momento de la explosión había en la casa cuatro o cinco personas, las cuales no habían sido todavía halladas por los servicios de emergencias entre los escombros. En ese momento las gestiones policiales se centraron en intentar determinar la identidad de los presuntos fallecidos, para lo cual se consultaron las bases de datos policiales a partir de las placas de matrícula de los vehículos que se encontraban aparcados en los alrededores de la casa derruida".

Es decir, se consultan la bases de datos en la mañana del 17 de las matrículas que se poseen desde las 1.35 de ese día.

"Los agentes actuantes, a efectos de recabar más información sobre las presuntas víctimas, realizaron otras llamadas a diferentes números de teléfono, algunos de ellos relacionados con los investigados, sin poder en estos momentos concretar cuáles fueron ni las horas especificas de las llamadas".

En suma, los mossos, en su celo burocrático, alertaron en la mañana del 17 a buena parte de los yihadistas que permanecían huidos y en vísperas de atentar.