sábado 15/5/21

La pareja que se coló en la Casa Blanca se niega a dar explicaciones

Tareq y Michaele Salahi, la pareja que se coló en una cena de Estado en la Casa Blanca sin invitación en noviembre pasado, invocó ante el Congreso de EEUU la Quinta Enmienda de la Constitución para no incriminarse. Los Salahi acudieron a una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes que investiga el incidente del pasado 24 de noviembre y los errores de seguridad del Servicio Secreto, pero se acogieron a la Quinta Enmienda para no contestar preguntas. "Aconsejado por mi abogado, con todo respeto, afirmo mi derecho a permanecer en silencio y no contestar sus preguntas", dijo en varias ocasiones Tareq Salahi, mientras su esposa, Michaele, permanecía callada.

A cada pregunta y ante la aparente frustración de los legisladores, Tareq Salahi se remitía al consejo de sus abogados de no contestar ninguna pregunta, por muy inocente que pareciera. "Aconsejado por mi abogado", contestaba Salahi, consciente de que si contestaba siquiera una pregunta terminaría con ese privilegio constitucional. El intercambio entre los Salahi, que se negaban a contestar, y los legisladores, que seguían insistiendo con preguntas como "conteste si está aquí ahora", arrancó risas del público en la audiencia.

La pareja ya había rechazado asistir a una audiencia prevista para el pasado 3 de diciembre, pero los legisladores emitieron una citación judicial para obligarlos a comparecer. Los Salahi, que no tenían invitación según la Casa Blanca, lograron burlar las medidas de seguridad y entraron a la primera cena de Estado de la Casa Blanca, en honor del primer ministro de la India.

La historia

Allí lograron fotografiarse y conversar con el presidente, Barack Obama, el vicepresidente, Joseph Biden y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emmanuel. La pareja ha dicho que ya entregó a miembros del Comité todos los documentos pertinentes para la investigación y que su abogado está dispuesto a reunirse con ellos a puerta cerrada. Aunque el Gobierno no ha tomado una decisión, los Salahi podrían afrontar cargos por hacer declaraciones falsas a las autoridades federales o mentir para entrar en una propiedad del Gobierno federal. Un jurado federal también investiga el incidente.