sábado 17/4/21

Estrella Digital

Un micro abierto revela que Aguirre se alegra de quitar de un puesto en Caja Madrid "al hijo puta"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha padecido este viernes un micrófono mal cerrado que ha permitido saber que se alegra de haber podido dar un puesto en Caja Madrid a IU quitándoselo así "al hijo puta", sin que quede claro a quién se refiere. Aguirre ha acudido a la localidad de Becerril de la Sierra, donde ha asistido a la firma de un convenio con alcaldes de la zona para promocionarla como vía turística. Durante la firma Aguirre charlaba discretamente con su vicepresidente, Ignacio González, ignorantes ambos de que su conversación era captada por los micrófonos no cerrados y grabada por los periodistas que cubrían el acto. Varios miembros de la dirección del Partido Popular consultados por Europa Press coinciden en que no se pueden tomar medidas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por su desliz ante los micrófonos, ya que, según argumentan, se trata de una "conversación robada" y además no dio nombres.

Aunque con fragmentos ininteligibles y diferentes sobreentendidos, la charla entre Aguirre y González versa sobre Caja Madrid, cuya asamblea general cerró este jueves más de un año de disputas con la elección de Rodrigo Rato como presidente al frente de una lista de consenso.

"Yo creo que nosotros hemos tenido la inmensa suerte de poderle dar un puesto a IU quitándoselo al hijo puta", suelta en un determinado momento Aguirre.

Previamente ambos hablan del nuevo Consejo de Administración de la caja y de la comisión de control y salen varios nombres que es posible identificar.

Así, mencionan a nuevos nombres en ese Consejo, como los de Arturo Fernández, Javier López Madrid (ambos de CEIM), Carmen Cafranga (de la Fundación Pardo-Valcarcel) y Mercedes de la Merced (del PP).

También a alguno de los que han salido de ese órgano, como José Ignacio Echániz, que fue consejero de Sanidad en la época en la que Alberto Ruiz-Gallardón presidía la Comunidad.

"A Echániz lo ha quitado para poner a (ininteligible). Mucha gente se quejaba de que Echániz no se ocupaba", dice Aguirre en otro momento.

La líder popular en Madrid pregunta después a su vicepresidente: "¿nosotros que arma tenemos" y, tras unas palabras que no se entienden de González, menciona a los cuatro consejeros antes citados. Ignacio González agrega: "y alguien de IU".

A lo que Aguirre replica: "Yo creo que nosotros hemos tenido la inmensa suerte de poderle dar un puesto a IU quitándoselo al hijo puta, eh".

Durante más de un año Caja Madrid ha sido objeto de fuertes polémicas hasta llegar al consenso culminado ayer en torno a Rodrigo Rato.

Uno de los órganos donde la tensión fue mayor fue en el seno de la comisión de control, cuyo presidente llegó a ser Fernando Serrano en sustitución de Pablo Abejas, persona de confianza del Gobierno de Esperanza Aguirre.

Fernando Serrano, considerado afín a Alberto Ruiz-Gallardón, ha dejado ese órgano y en su lugar ha entrado en representación de IU Rubén Cruz Orive.

El principal enfrentamiento ha sido entre el Gobierno autonómico y el Ayuntamiento de Madrid, que incluso presentó un recurso judicial frente a la Ley de Cajas regional, que rebajó la representación de las corporaciones locales en la asamblea general de la entidad.

En algún momento González pareció suscitar el consenso para acceder a la presidencia de Caja Madrid en lugar de Miguel Blesa, pero su nombre no gustaba a sectores no vinculados con Aguirre.

Los más cercanos a Ruiz-Gallardón se dieron por satisfechos con Rato como candidato a primer ejecutivo de Caja Madrid, aunque el Ayuntamiento de la capital no ha mejorado su representación en la asamblea.

Las discrepancias llegaron a su máxima intensidad cuando el vicealcalde, Manuel Cobo, declaró a El País que lo que los seguidores de Aguirre hacían con Rodrigo Rato y su pretensión de dirigir Caja Madrid era "de vómito".

Eso ha llevado a la Comisión de Disciplinas y Garantías del PP a plantearse una sanción de un año sin militancia a Cobo, que aún puede alegar, por lo que no es definitiva.

No habrá medidas disciplinarias

Desde el partido popular se ha descartado que no se puedan tomar medidas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por su desliz ante los micrófonos, ya que, según argumentan, se trata de una "conversación robada" y además no dio nombres.

Las fuentes consultadas sostienen que, aunque Aguirre en ningún momento citó al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, todo hace pensar que esas declaraciones constituyen el enésimo enfrentamiento que mantienen Aguirre y el regidor madrileño.

"Esto es el cuento de nunca acabar. Estamos aburridos de este enfrentamiento entre ambos", asegura un miembro de la dirección nacional del PP, una frase que resume gráficamente el sentir de muchos dirigentes del partido.

Eso sí, según estas fuentes, las declaraciones que esta mañana pronunció Aguirre no pueden ser objeto de ninguna sanción puesto que se trataba de una conversación "privada" con su número dos que fue captada por un micrófono abierto.

Además, subrayan que la presidenta de la Comunidad de Madrid no ofreció ningún nombre concreto, aunque se haya interpretado que era el alcalde de Madrid la persona a la que se refería. No obstante, Aguirre ha asegurado esta tarde a 'El Mundo' que se refería a uno de los consejeros de Caja Madrid.

Otros dirigentes del Partido Popular consultados por Europa Press sí que han expresado su enfado y malestar por el tono y el contenido de las últimas declaraciones de Aguirre. De hecho, consideran que deberían tener "consecuencias".

De esta manera, no se oponen a que este episodio pueda ser objeto de un expediente informativo por parte del órgano disciplinario pertinente.

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