lunes 16/5/22
VíCTOR CLAVIJO

"La política actual se parece mucho a la de la época de Prim"

Lo mismo trabaja para Tele 5 ('Hermanos') que para A-3 ('Los tres cerditos') o para TVE, donde está esperando que se emita este mes la "tv movie" 'Prim, el asesinato de la calle del Turco', donde da vida al presunto asesino de Prim

Víctor Clavijo caracterizado de Paúl Angulo, en 'Prim, el asesinato de la calle del Turco'.
Víctor Clavijo caracterizado de Paúl Angulo, en 'Prim, el asesinato de la calle del Turco'.

-Le acabamos de ver en 'Los tres cerditos'. ¿Satisfecho con la experiencia?

-Muy contento con el resultado, la serie y el concepto de la misma. Además la premiaron en el Festival de Luchon como la mejor ficcion española el año pasado, en competencia con series de alto nivel, y aquello era una certificación objetiva de que por lo menos tenía un mínimo de calidad. Cuando se emitió los comentarios además fueron muy positivos, por lo que estoy muy contento. 

-¿Tanto como con su participación en 'Prim, el asesinato de la calle del Turco?

-Esta también ha sido fantástica. Nunca había trabajado con Miguel Bardem y me entendí muy bien desde el principio. Además, mi personaje era un caramelo. La historia es como nuestro 'JFK' particular, una conspiración política que la gente no conoce en este país, con un cabeza de turco que en este caso, nuestro Lee Harvey Oswald que es el personaje que yo interpreto, Paúl Angulo, y es un trhiller político al estilo de aquella película. Es una película y redonda en todos los sentidos. 

-¿Hasta qué punto se puede decir que la "tv movie" es real?

-Hay una parte de especulación, porque no se sabe exactamente lo que ocurrió, pero se especula a raíz de una autopsia que se hizo a la momia de Prim. A día de hoy los testigos están todos muertos, pero sí hay un índice alto de probabilidades que la resolución que damos fuera así. Galdós es uno de los referentes a nivel de historiadores. Fue un testigo de primera mano y dejó caer entre líneas que la cosa no estaba clara. Dice que se encontró años después con el hijo de Prim y que le dijo que la cosa no estaba clara. Se ha construído una tesis que no es muy alocada sino bastante plausible. 

-¿Es más difícil interpretar a un personaje del siglo XIX que a uno actual?

-Cuento con la desventaja de que no tenemos vídeos de Paúl Angulo y no sé cómo andaba ni cómo hablaba, pero sí he leído mucha documentación de cómo era, desde descripción de Galdós hasta los discursos que daba en el Parlamento. Eera un tipo bastante exaltado, un apasionado y de muchos principios, que se sentía un poco traicionado en las ideas por Prim, y por su culpa estuvo en la cárcel, donde le atacó una viruela que le dejó una fotosensibilidad muy alta. 

-En una época en la que se le está criticando a TVE por fichar a gente del pasado, ¿es positivo para ella una serie como ésta que nos retrotrae a otra época?

-La televisión pública es la que debe intentar contar nuestra historia y además es una historia muy interesante. ¿Si no la cuenta TVE, quién la va a contar? Cuando nos tragamos películas de historias de otros países por qué no vamos a poder ver la nuestra. En el caso del tema de Prim es además algo muy poco conocido por el público y tiene mucho que ver con el actual momento político.Yo leyendo el guión y los discursos del Congreso de los Diputados de esa época te das cuenta que tenían mucho que ver con la situación actual, que España no ha cambiado políticamente. En todos los sentidos creo que es muy necesario apostar por la ficción histórica nacional.

-¿Tan poco hemos cambiado políticamente?

-Poquísimo. El debate monarquía-república sigue estando vigente o dos partidos que se alternan en el poder, que era el problema que veían los políticos de entonces, esa alternancia de partidos liberales y conservadores, que garantizaba la continuidad del sistema. 

-A lo mejor había menos corrupción...

-La habría, pero a lo mejor había pocos medios para saberlo. No había internet y los periódicos filtraban las noticias y los más partidistas contaban las cosas como les interesaban a ellos. La corrupción ha existido siempre. 

-Con tanta corrupción y pudiendo haber defendido a tanto corrupto, ¿no se ha arrepentido nunca de dejar la carrera de Derecho?

-No (Jajajá). Era una cosa que no me gustaba, me aburría y creo que el trabajo a uno tiene que divertirle y gustarle. Supongo que pensaría lo mismo si me hubiera ido peor en el terreno de la interpretación, porque por lo menos estaría satisfecho de lo que hago. Estaría en ese caso más contento que si me hubiera ido muy bien en el terreno de la abogacía. Lo que cuenta es lo satisfecho que te quedas con el trabajo que haces, no el dinero que ganas, porque si eso, el hacerte infeliz, te puede provocar un cáncer o un ataque al corazón no merece la pena. 

-En sus últimos tres proyectos televisivos le hemos visto en Telecinco ('Hermanos'), Antena 3 ('Los tres cerditos') y ahora en lo de Prim (TVE). ¿A usted le da igual "picar" en todas las cadenas o le gustaría ser un actor "exclusivo" de una de ellas?

-Si tuviera un contrato en exclusiva con una cadena sería maravilloso, sobre todo si me pagasen por ello, pero mi trabajo es trabajar allí donde me llamen, siempre y cuando el proyecto me interese. Quien esté detrás es algo que me importa poco, lo fundamental es que sea interesante y que me crea el personaje y no me suponga ningún conflicto ético o moral el hacerlo. 

-¿Como actor se nota el trabajar en una cadena u otra?

-No considero que haya diferencias entre trabajar en una o en otra. La única diferencia es que una producción sea mejor que otra, pero da igual la cadena que esté detrás. Hay producciones maravillosas en todas.

-Usted sería un actor que le daría envidia a 'Torrente', por haber hecho su primer trabajo en TV con El Fary ('Menudo es mi padre')...

-Sí, fue lo priimero que hice con continuidad, porque antes había hecho dos capítulos de 'El Súper'.

-¿Ve que ha evolucionado mucho la TV desde entonces?

-Sí, ha cambiado mucho. La de El Fary era una serie muy familiar, pensada para todos los públicos, y hoy en día se hacen series que de algún modo buscan un nicho de público muy determinado, no gustar a todo el mundo, con lo cual son menos blancas y más arriesgadas. A nivel técnico también la fotografía o la puesta en escena... Todavía nos falta un poco para llegar al nivel de riesgo, valentía y originalidad de series extranjeras. 

-¿También a nivel interpretativo hemos mejorado?

-Por supuesto, basta con echar la vista atrás a las películas de hace 20 o 30 años. Se ha evolucionado porque el actor tiene muchas más posibilidades de probarse delante de una cámara que entonces, ahora las tenemos hasta en los teléfonos móviles o cámaras de fotos, por lo que puedes tener más horas de entrenamiento y eso es lo que da a un actor más tablas y bagaje.

-¿Su bagaje va a seguir creciendo tanto?

-Bueno, acabo de terminar un capítulo en 'El ministerio del tiempo', haciendo de Lope de Vega, para TVE, y luego faltan cosas por emitir como las películas 'Sicarios', 'Unamuno Fuerteventura', una pequeña colaboración en una "tv movie" para Canal Sur que se llama 'Diamantino' y la serie 'República', que esperemos que algún día se ponga en TVE. 

"La política actual se parece mucho a la de la época de Prim"
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