Miércoles 12.12.2018

Consejos para elegir el mejor material para el plato de ducha

El cambio de bañera por un plato de ducha es una de las reformas que más se acomete en los baños hoy día. Generalmente, un plato de ducha es una instalación mucho más funcional, más cómoda, más económica y más adecuada en términos de ahorro y sostenibilidad.

En la actualidad existen cientos de modelos, tamaños y materiales diferentes para el plato de ducha, por esta razón hoy os comentamos cuáles son los mejores materiales para el plato de ducha y qué consejos seguir.

El primer aspecto a tener en cuenta para instalar un plato de ducha en el baño es conocer las medidas del hueco donde se va a instalar. Salvo peticiones expresas, los fabricantes elaboran platos de ducha con formas y medidas estándar, de ahí que sea muy relevante conocer el espacio disponible. De este modo, si el tamaño del plato de ducha se ajusta al espacio existente en el baño, el precio a pagar será algo más reducido que si hay que pagar por un plato fabricado a medida.

¿Qué es imprescindible en un plato de ducha?

El primer condicionante que debe cumplir una instalación de este tipo es que cuente con una pendiente adecuada desde todos los perímetros para verter el agua en el desagüe. El mínimo recomendado es de unos 7 mm por cada 30 cm de longitud. Es importante adecuarse a pendientes estándar, pues si se apuesta por pendientes más escarpadas, esto resta comodidad al baño.

Un segundo factor imprescindible es el carácter antideslizante de la superficie. Todos los platos de ducha deben ser antideslizantes, elaborados a partir de materiales o texturas que impidan escurrirse para evitar accidentes pero que al tiempo sean fáciles de limpiar.

Por último, entre la pared y el plato de ducha hay que asegurar un perfecto sellado de ese espacio, para evitar filtraciones. Esto se consigue mediante un reborde de azulejo y debe tener entre 1 y 1,5 cm de ancho.

Platos de ducha de cerámica, ventajas e inconvenientes

Cuando se habla de platos de ducha de cerámica se hacer referencia a aquellos que están fabricados a partir de una combinación entre arcilla, feldespato y arenas silíceas. Com aspectos más positivos destacan que es un material económico que presentan un acabado muy brillante y atractivo. No se manchan y son muy resistentes ante productos químicos agresivos.

El principal inconveniente es que son muy frágiles y pesan mucho. Como contrapartida a esto, debemos decir que los platos de cerámica son muy económicos, pues podemos encontrarlos en el mercado desde 40 euros.

Material acrílico

Los materiales acrílicos para los platos de ducha son también muy demandados. Son muy ligeros y porosos. Están elaborados a partir de plásticos muy duraderos que son fáciles de limpiar. Se fabrican en muchas medidas y colores.

El color tiñe todo el grosor del acrílico, no solo la lámina superior, esto es una ventaja frente a los arañazos, que son menos perceptibles. Por norma general, suelen tener un grosos de entre 7 y 10 centímetros.

La desventaja de estos materiales es que algunos productos para el baño, especialmente los limpiadores cáusticos que sean muy agresivos, pueden dañar su acabado. Su precio es también muy económico, pues encontramos modelos a partir de los 50 euros.

Platos de ducha de resina o carga mineral

Son platos de ducha elaborados a partir de una mezcla de resinas y minerales prensados, se fabrican en medidas estándar, pero también se pueden adaptar a medidas concretas de la ducha. Esto es ya, de por sí, una ventaja frente a otros materiales. Es un material más resistente que la cerámica o el acrílico, y permite hacer platos de ducha de grandes dimensiones y extraplanos. Los platos de ducha de este material son muy impermeables, se limpian fácilmente y se pueden pedir en varios colores y texturas.

Su precio se suele acercar a los 200 euros, aunque es un material prácticamente inalterable, algo que hace que sea una inversión que merece la pena.

Platos de ducha de obra

Se trata de platos construidos durante el proceso de obra a partir de una solera de cemento que debe dejarse secar durante varios días antes de poner el pavimento. Su inconveniente principal es que no todo el mundo es experto en la instalación de este equipamiento, por lo que hay que contratar a profesionales experimentados, sobre todo para sellar bien el suelo, pues las filtraciones son bastante comunes.