lunes 18/10/21

Las comunidades tendrán que devolver al Estado cerca de 20.000 millones

El nuevo director de la Agencia Tributaria aventura que se cumplirán las previsiones de ingresos establecidas en los Presupuestos del 2010

El nuevo director de la Agencia Tributaria, Juan Manuel López Carbajo, ha adelantado que las comunidades autónomas tendrán que devolver al Estado casi dos puntos de Producto Interior Bruto, unos 20.000 millones de euros, por los anticipos a cuenta recibidos en el 2009 y una vez que se realice la liquidación de los mismos, el próximo año. López Carbajo hizo esta estimación durante su primera comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, donde dedicó parte de su intervención a explicar la cantidad que adeudan comunidades autónomas y entidades locales por la diferencia que existe entre las entregas a cuenta recibidas en el 2008 y el 2009 y la liquidación final de esos ejercicios.


El nuevo director de la Agencia Tributaria explicó que el Estado concede estos anticipos en función de los Presupuestos de cada ejercicio y las previsiones que contemplan los mismos, y dos años después liquida esos anticipos para ver si las cantidades adelantadas han sido las adecuadas.

En el 2007, los anticipos resultaron insuficientes y llevaron al Estado a pagar 6.000 millones adicionales a las comunidades en el momento de la liquidación del ejercicio. En el 2008, la cifra de liquidación será negativa y rondará los 5.700 millones para las comunidades autónomas y los 1.612 millones para las entidades locales, según López Carbajo.

En el 2009, las cifras serán también negativas y "mucho más importantes" que las del 2008 debido a la crisis económica y a la caída de la recaudación, entre otras cosas. Esto provocará que las comunidades tengan que devolver casi dos puntos de PIB al Estado y las entidades locales unos 4.000 millones, aunque no lo tendrán que hacer hasta el 2012 y a lo largo de 60 mensualidades.

Preguntado por la liquidación de este año, López Carbajo no quiso adelantar cifras y se limitó a decir que no es previsible que este año se dé una situación "parecida" a la ocurrida en el 2008 y, "por supuesto", a lo que sucedió en el 2009.

Por otro lado, el director de la Agencia Tributaria se refirió también a los cambios fiscales que ha introducido el Gobierno en los últimos tiempos, y aseguró que elevarán en 7.160 millones la recaudación.

En concreto, la subida de IVA que incluyen los Presupuestos del 2010 y que entrará en vigor el próximo mes aportará 1.900 millones, mientras que el último incremento de los Impuestos Especiales, aprobado en junio del 2009, elevará la recaudación en 1.190 millones.

La supresión parcial de la deducción de 400 euros en el IRPF aportará unos 3.670 millones y la elevación de los tipos de ahorro permitirá incrementar la recaudación de IRPF en 280 millones y la del Impuesto de Sociedades en 120 millones.

Sobre la evolución de los ingresos en lo que queda de año, López Carbajo aventuró que se podrán cumplir las previsiones planteadas en los Presupuestos del 2010 (unos 155.000 millones), aunque la distribución de dichos ingresos puede variar respecto a lo planteado inicialmente.

Así, tanto la recaudación del Impuesto de Sociedades como la de IRPF serán inferiores a las previstas, aunque estos descensos serán compensados con un mejor comportamiento del IVA, que se recuperará más de lo que había planteado el Ejecutivo gracias al incremento de los tipos en la segunda parte del año y a la menor petición de devoluciones.

En concreto, sobre el Impuesto de Sociedades, López Carbajo admitió que puede haber una "significativa desviación" respecto a previsión presupuestaria, aunque descartó que este cambio esté relacionado con comportamientos fraudulentos a lo largo del 2009 o este año.

En cuanto al IRPF, achacó la mejora del impuesto a la eliminación parcial de la deducción de 400 euros, que supuso un gasto de casi 6.000 millones en el 2008 y que benefició a más de 15,5 millones de contribuyentes.

Tras la supresión parcial de la deducción, el coste de la misma se reducirá a unos 500 millones y los afectados a 2,9 millones de contribuyentes (2,3 millones de asalariados, 470.000 pensionistas, algo más de 40.000 desempleados y unos 110.000 empresarios).