jueves, abril 18, 2024
- Publicidad -

Críticas por las entradas de movilidad reducida para el concierto de Taylor Swift en el Bernabéu

Laura compró dos entradas de movilidad reducida para el concierto de Taylor Swift en el Bernabéu por 160€, ubicadas al fondo del estadio y con "visión parcialmente obstruida". Una situación discriminatoria e injusta que se repite en la mayoría de recintos.

No te pierdas...

Ángela Merino
Ángela Merino
Periodista y comunicadora. | [email protected]

La cultura es uno de los motores que mueven el mundo y, a priori, todos tenemos derecho a acceder a ella de manera universal. Festivales de música, conciertos, salas de cine, teatros… Pero, ¿alguna vez has pensado cómo es el acceso a ciertos recintos de las personas con movilidad reducida?

La Ley de Espectáculos Públicos, en su artículo 6, establece que todos los locales y establecimientos deben cumplir con la Ley de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de las Barreras Arquitectónicas para garantizar el «disfrute real del espectáculo por parte de minusválidos». Por eso, todos los recintos están obligados a hacer las adaptaciones necesarias para garantizar el acceso y la movilidad.

Movilidad reducida en el concierto de Taylor Swift en el Bernabéu

Ahora bien, la normativa hace referencia al «disfrute real» y eso no siempre ocurre, porque las personas con movilidad reducida tienden a estar ubicadas en las peores zonas de los recintos. Eso es precisamente lo que le ha ocurrido a Laura, una joven con movilidad reducida que hace unos meses compró dos entradas para el concierto de Taylor Swift el próximo 30 de mayo en el Santiago Bernabéu.

Las entradas de movilidad reducida, como explica Laura, las tuvo que comprar por teléfono y no a través de la página web de Ticketmaster como se hace con la venta general de todos los conciertos. Adquirió dos entradas, una de movilidad reducida y otra de acompañante, por 160€. Su sorpresa llegó cuando las recibió en su correo electrónico, porque indicaban claramente que tenían «visión parcialmente obstruida» al estar ubicadas en el fondo del estadio.

Una situación que claramente vulnera varias leyes. La Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación prohibe expresamente la discriminación por razón de discapacidad. Además, la misma norma reconoce en el artículo 21 el derecho a la igualdad de trato y no discriminación en espectáculos públicos ni en su disfrute. Por eso, Laura decidió denunciar lo ocurrido a través de su cuenta de X (Twitter).

Una discriminación que se repite en casi todos los conciertos

Laura reconoce, en una conversación con Estrella Digital, que a ella no le avisaron de la condición de visibilidad limitada al comprar las entradas. En cambio, otra persona con la que contactó por el mismo asunto, sí que recibió la información y le dijeron que no tenían previsión de lanzar más entradas de PMR. De todas formas, considera que «información con antelación no justifica que se nos asignen unos sitios con mala visibilidad, cuando además las personas con movilidad reducida no podemos levantarnos o movernos para sortear aquello que nos osbtruye la visión».

Además, no es una situación específica de este concierto, porque la joven denuncia que «en casi todos los conciertos, la zona de movilidad reducida está muy lejos del escenario y siempre alegan que es por el diseño de protocolo de evacuación del recinto«. Por ejemplo, la zona de movilidad reducida del WiZink Center está ubicada en palcos en grada muy alejados del escenario.

«Como ahí es donde son la mayoría de los conciertos, el peor sitio es el que más se repite. He ido tantas veces al WiZink que ya estoy acostumbrada, pero es indignante que tengamos que conformarnos con que se nos trate como a ciudadanos de segunda«, nos cuenta.

Image 2
Visión de Laura en el último concierto de Louis Tomlinson en el WiZink Center | Fuente: Imagen cedida por Laura

Otra situación que le tocó vivir, que define como una «barbaridad», fue en un concierto del grupo La MODA en junio del año pasado en Burgos. Se celebró en una plaza, abarrotada de gente, y cuando buscó la plataforma de movilidad reducida, la Policía le comunicó que el Ayuntamiento no la había puesto «porque no se había solicitado en tiempo y forma«. «La cultura debería ser universal, no deberíamos tener que solicitar que se pongan los medios para que la disfrutemos», denuncia.

Igual que ha ocurrido con el concierto de Taylor Swift, Laura denunció lo ocurrido en redes sociales y el grupo se solidarizó al máximo con ella. Tanto fue así que la invitaron a su concierto fin de gira el pasado mes de noviembre en Madrid.

Pero, por suerte, hay promotores y recintos que hacen bien las cosas. En agosto de 2022, Laura asistió al ‘Away From Home Festival’ de Louis Tomlinson en el Marenostrum de Fuengirola y se llevó una gran sorpresa cuando la colocaron en el foso —el lugar entre el escenario y la primera fila—.

«Disfruté de ese festival como nunca y comprendí lo mucho que la ubicación determina toda la vivencia de un espectáculo. Pero, por desgracia, eso no es para nada lo habitual», nos explica.

De momento, Laura ha enviado una reclamación a la promotora del concierto —Last Tour—, pero todavía no ha recibido respuesta. Sin embargo, cuenta con asesoramiento jurídico y afirma que el siguiente paso será denunciarlo a la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid.

Y como no es una cuestión puntual ni que atañe solo a este concierto, Laura recuerda que esta denuncia la hace «en nombre de todas las personas con movilidad reducida que desean asistir al concierto«. Son varias personas las que se han puesto en contacto con ella para sumarse a la denuncia colectiva, porque saben que juntas son más fuertes y están un paso más cerca de disfrutar de la cultura de una forma digna.

Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Últimas noticias

- Publicidad -