jueves, febrero 22, 2024
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Historias de mi vida liberal: La cosoberanía de Gibraltar fue una idea liberal española de 1985

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Bernardo Rabassa
Bernardo Rabassa
Librepensador. Maestro Nacional. Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras y Diplomado en Psicología Industrial por la Universidad Complutense de Madrid.

Voy el viernes 17 de marzo 2023 a Cádiz a celebrar la Pepa el 19 para entregar los premios 1812 al Casino Gaditano y el LIBERTAD, al hermano club liberal 1812 de Málaga, además de la entrega de ramos de flores a la constitución en la Plaza de España el día 19, cuando he recordado de 1985 la visita previa que hicimos a Gibraltar cuando el Ministro Moratinos la había recién visitado, provocando el escándalo de la “derechona”, que consideró que la visita significaba un retroceso en la recuperación del Peñón de Gibraltar, como parte integrante de la Soberanía española y de nuestro territorio, y a continuación dimes y diretes de todos los comentaristas, por la reunión entre el Ministro británico entonces, David Miliband, el Ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, y el propio Moratinos, que a pesar de afirmar que la soberanía sobre el Peñón era irrenunciable, fue objeto de controversias, por sus fotos desde las terrazas que dominan la Roca, y su visita de cooperación, que pudiera dar “status” de independencia a la colonia británica.

La verdad es que desde su cesión a Gran Bretaña, debido a su conquista en el Siglo XVIII, el 4 de Agosto de 1704, en la Guerra de Sucesión, y reconocida la soberanía británica en el Tratado de Utrecht, en 1713, que puso fin a la guerra, pero con la cláusula de que si el territorio dejaba de ser inglés éste revertería a España.

España intentó por la fuerza recuperar Gibraltar después del Tratado, en 1727, y lo reintentó en 1779 y 1783, intentos todos infructuosos. En 1830 recibió el estatus de colonia británica y en el S. XX se han sucedido, en la época de Franco, diversos intentos, hasta llegar al cierre de la verja.

La ONU, en sus resoluciones 2231 de 1966 y 2353 de 1967 instaba a ponerse de acuerdo a España y Gran Bretaña para la descolonización. El Reino Unido hizo un referéndum en 1967 y en 1969, dando el estatus de territorio británico de ultramar. La verja se cerró y permaneció así hasta 1982, con Felipe González, que se abrió al tráfico peatonal.

En el año de la adhesión a la Comunidad Europea comenzó un proceso de diálogo, en 1985, que llevó a que en 2001 se anunciara un acuerdo preliminar, que no se llegó a firmar, pues los gibraltareños lo rechazaron en referéndum, en 2002.

Se constituyó entonces el Foro Tripartito de Trabajo sobre Gibraltar, que es el que  llevó a la visita de Moratinos, el 21 de 2009.

Bueno, pues la verdad es que los liberales españoles, representados por el Partido Reformista Democrático y los ingleses del Partido Liberal Inglés, los primeros presididos por Antonio Garrigues Walker y los segundos por Lord Mc Nair, nos reunimos el 18 de marzo de 1985 en la Roca y propusimos “UN RÉGIMEN DE SOBERANÍA CONJUNTA”, y con ello podemos considerarnos los primeros en ofrecer una solución razonable a un problema histórico. Personalmente, yo formaba parte de la Delegación del Partido Reformista Democrático, como Secretario Federal, y antes habíamos tratado el tema en Madrid, planteando el absurdo de querer demostrar la existencia de un Gibraltar Español, no diferenciado de su entorno, cuando la verdad es que los “llanitos”, con su español “ceceo” y los guardias vestidos de “Bobby británico”, sus costumbres, sus casas y su peculiar arquitectura, constituyen un original “ENCLAVE” que valdría la pena conservar tal cual. Otra cosa era el tema fiscal, y la autonomía del territorio, que podrían ser objeto de un tratado.

La única idea es que las banderas británica y española ondearan en lo alto del Peñón, y que además este sería un punto atractivo social y turístico para la prosperidad de la región.

La noticia del enviado especial de La Vanguardia, Alberto Miguez, rezaba así:

“- El Partido Liberal Británico y el Partido Reformista Democrático propusieron ayer en Gibraltar una soberanía conjunta hispano-británica para la colonia, como “un primer paso” para avanzar hacia fórmulas más equitativas de soberanía en relación con el contencioso sobre la descolonización del Peñón.

Más de cincuenta personalidades españolas y británicas se reunieron el pasado viernes y sábado en Algeciras y posteriormente en Gibraltar, en el seno de un coloquio sobre el Peñón. La iniciativa de este coloquio fue del Partido Liberal inglés, que envió a un grupo importante de representantes, entre ellos a Lord Mc Nair, de la Cámara de los Lores, Peter Gold (especialista en asuntos españoles) y Lawrence Fulihick, miembro de la Comisión para Asuntos de la Comunidad Económica Europea del Partido Liberal.

La delegación española estaba presidida por Antonio Garrigues Walker, presidente del Partido Reformista Democrático, y por Joaquín Satrústegui, presidente de la Comisión de Política Exterior del mismo partido.

El coloquio sobre Gibraltar se desarrolló en Algeciras y en el Peñón. Al final, los participantes hicieron pública una declaración en la que, entre otras cosas, puede leerse: “Tras largas discusiones, hemos llegado a la conclusión de que un diálogo mantenido sobre estas cuestiones facilitará el establecimiento de lazos más estrechos y pluralistas finalmente, como primer paso para una soberanía conjunta hispano-británica sobre el territorio en el que ambos –Gran Bretaña y España-garanticen el autogobierno interior y la autonomía de Gibraltar, así como todos los derechos que actualmente disfruta la población y la nacionalidad británica”.

Heridas sin cicatrizar

Los liberales británicos y españoles fueron recibidos ayer en Gibraltar por el Ministro Principal, Sir Joshua Hassan, que se mostró más bien cauto con las conclusiones emanadas del coloquio. “Hay que ser muy prudente en estos asuntos- les dijo Hassan a las dos delegaciones-, porque las heridas están todavía sin cicatrizar”.

Hassan dijo que estaba muy preocupado por la suerte económica de la Línea de la Concepción, localidad fronteriza con Gibraltar, que atraviesa una mala racha económica tras la apertura total de la verja fronteriza. Dijo también Hassan que hasta ahora había sido imposible ofrecer empleo a los españoles del “Campo de Gibraltar”, porque en dicha región había nada menos que 70.000 parados y las vacantes en el Peñón eran insignificantes. “Si la economía de Gibraltar mejora, tras la apertura total de la frontera- dijo Hassan- tal vez podamos ofrecer en noviembre a los parados del campo algunos empleos”.

Antonio Garrigues Walker no se trasladó a Gibraltar para entrevistarse con Sir Joshua Hassan. El primer ministro de Gibraltar hizo estas declaraciones una vez que sus adjuntos hubieran pedido a los periodistas españoles que acompañaban a la delegación del Partido Reformista, que abandonaran el lugar. 

En la Roca todavía resonaban las declaraciones a la emisora de TV local del ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, hechas el viernes pasado, en las que se decía que “incluso si se ofreciera a España la posibilidad de recuperar la soberanía sobre Gibraltar en contra de la voluntad de sus habitantes, rechazaríamos esta eventualidad”. Hassan dijo a sus visitantes españoles que “las declaraciones del señor Morán y sus colaboradores son ahora muy favorables”.

En la Roca se respira un ambiente de euforia tras la apertura total de la frontera. Las ventas se han multiplicado por diez y para hoy, día de San José, se espera que visiten la colonia para hacer compras más de 50.000 españoles.

Hasta aquí la reseña del enviado especial de La Vanguardia, de 19 de marzo de 1985.

Efectivamente, el 18 de marzo, después de nuestra visita al despacho de Joshua Hassan, recibidos por unos ujieres con uniformes llenos de lamparones de grasa, y un recibidor cotroso, con moscas aplastadas en las paredes.  La verdad era un “cuchitril” con una enorme mesa falso “Carlos V” española, con otra mesa adosada alrededor de la que nos apretujamos los liberales españoles y británicos, recibidos, eso sí, con buenas palabras. Celebramos después una comida en el Hotel Alfonso XIII de Algeciras, donde “nos envenenaron” literalmente, pues la mayor parte de la delegación cayó enferma, debido a unos solomillos, probablemente podridos, pues algunos que ni los catamos y procuramos avisar al resto, nos libramos de fiebres altas e incluso de hospitalización. Lord Mc Nair y su esposa fueron especialmente afectados, máximo teniendo en cuenta que nos desplazábamos esa tarde en autobús a Cádiz para celebrar la “Pepa” 1985, en que el Club 1812 (Club Liberal de Cádiz, creado en 1982) daba los Premios 1812 a Marili Cárdenas y el Premio Libertad a Joaquín Satrustegui.

Toda una aventura, merecido premio a nuestra osadía, pues se nos prohibió el acceso al Monumento a la Constitución en la Plaza de España y tuvimos que realizar el “paseo cívico” tradicional de los liberales en recuerdo de 1812, hasta la “Caleta”, en cuyas aguas y después de algún trompicón que otro, echamos las flores al mar, en recuerdo de la malograda Constitución,.

En ese año 2009, como se acercaba ya el doscientos aniversario, las cosas habían cambiado, pues más de 3.000 personas llenaban la Plaza de España, regimientos disfrazados de época, banda de infantería de Marina, izado de la bandera y todas las autoridades presente, con Teófila Martínez, la alcaldesa, al frente,  y Gaspar Zarrías, un tanto desarbolado, en tanto brillaban, por su capacidad de oratoria, las palabras de Enrique García Agulló, presidente del Club 1812, nuestro último reducto liberal, en la presidencia de los actos, de los que intenta apoderarse el aparato del Estado, aunque 27 años de peregrinación liberal a Cádiz, el día de la Pepa, bien merecían este reconocimiento. Ahora que visito otro año más a Cádiz para celebrar La Pepa en 2023

Desde 1982, los nombres de Antonio Garrigues, Luis Benítez Carrasco, Pedro J. Ramírez y Manuel Jiménez (1983), Aurelio García de Sola y Justino Azcárate (1984), Marili Cárdenas y Joaquín Satrustegui (1985), Juan Martínez Nieto (1987), Antonio Burgos y Ramón Pi (1988), Rafael O’Donnell (1990), Enrique García Agulló y Gregorio Ordóñez (1995), Carlos Roca Suárez y Federico Jiménez Losantos (1997), Carlos Dávila y Pedro Pérez (1998), José Mª García León (1999), Jon Juaristi (2000), José Chamizo y Fernando Sabater (2004), Eduardo Zaplana y “El Sitio” de Bilbao (2005), Esperanza Aguirre y Gil de Biedma y Ciutadans de Catalunya (2006), Rodrigo Rato y Antonio Fontán (2007). Bernardo Rabassa, Sánchez Drago y Pedro Schwartz (2008) Cristóbal Montoro, Rodríguez Braun, Ignacio Camuñas y José Oneto(2009), El premio 1812 se otorgó al escritor peruano Mario Vargas Llosa; el Von Hayek se entregó al economista Francisco Cabrillo y la distinción a la Libertad de expresión recayó en el periodista Hermann Tertsch(2010) En 2012 se celebró el bicentenario, Carlos Rodríguez Braun (2013), José María Abad y Miguel Martínez (2014) Rafael O’Donnell( 2015) , Antonio Garrigues Walker (2017),Teófila Martínez (2019) Rosa Diez (2021), Elvira Roca y Esteban Goti (2022)  y , constituyen una larga lista de liberales que con los relacionados al inicio, en 2008 y 2009, no han dejado que la “Pepa” se olvidara y el liberalismo desapareciera. Aunque se siguieran dando desde 2009 a 2023 con idéntico objetivo.

Son muchas aventuras y mucha historia ahora 38 años después, pero nadie nos podrá negar hoy el derecho a recordar que la idea de la cosoberanía del Peñón de Gibraltar, tan unida al concepto de la libertad individual y de la singularidad de los pueblos y su diversidad, no sean un patrimonio sólo de los liberales, la verdad es que no lo pretendemos, pero para eso están las hemerotecas que lo demuestran. 1985 fue el inicio del camino para una, esperemos,  futura solución estable para el Estatuto de los Gibraltareños en cosoberanía hispano-británica.

Allí estuve y allí estaré.

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