miércoles, noviembre 30, 2022

Mezquindad nacionalista

La masacre cometida por islamistas en París hace pocos días ha conllevado por todo el mundo una ola de rechazos y condenas sin paliativos, y donde además el himno de la República Francesa, la marsellesa, se ha instalado como melodía de recuerdo a la memoria de las víctimas además de solidaridad con el pueblo francés. Sus acordes y notas son el grito de libertad de la ciudadanía que no permitirá a los terroristas yihadistas o de cualquier signo que se viole el espacio de valores de libertad, respeto y tolerancia del mundo occidental.

Lógicamente todo el mundo vive en estado de alarma y de conmoción por la oleada de ataques terroristas islamistas que en pocos días han llenado de sangre ciudades de tres continentes distintos, y que han puesto en alerta máxima y en estado de emergencia ciudades como Bruselas donde el ejército está desplegado por las calles buscando asesinos terroristas. También se han declarado solemnemente declaraciones bélicas contra los terroristas islamistas y su Califato artificial, como lo hizo el presidente francés François Hollande en Versalles al grito de «Francia está en guerra».

Decía anteriormente que todo el mundo civilizado y todas sus instituciones están unidas junto al dolor francés y al de los otros paises golpeados por el terrorismo islamista. Todas excepto el Parlamento Vasco, donde una vez más la mayoría nacionalista vasca, es decir, los proetarras de Bildu junto a sus palmeros del PNV, han dado la nota y se han opuesto a votar a favor de una condena de los atentados perpetrados en la capital francesa presentada esa declaración por los socialistas.
Los nacionalistas se han negado a aprobarla porque se ha recordado en dicha declaración que el pueblo vasco está muy cerca del francés ya que ha sufrido durante décadas los efectos criminales del fanatismo.

La negativa de Bildu a sumarse a la condena es coherente con lo que son, ya que como es sabido son la política de apoyo a ese entramado terrorista vasco que es la ETA y que son tan fundamentalistas y fanáticos como los que ponen bombas en París, Beirut, Bamako o El Cairo; y que en su modus operandi, el de unos y otros, está el objetivo de causar el mayor daño posible en la sociedad y sembrar el miedo a su paso.

La negativa de Bildu a sumarse a la condena es coherente con lo que son

Reconozco que también hay una gran diferencia entre el terrorismo etarra y el yihadista. Lo digo porque los islamistas matan y mueren pensando que ganan el premio de ser recibidos por Alá, quien les estaría esperando con varias vírgenes en el Paraiso; y en cambio la mayoría de los etarras detenidos sólo se acuerdan de querer cambiarse su ropa interior al ser detenidos por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Pero la tragedia para la sociedad vasca, española y europea es que el PNV se haya posicionado junto a Bildu en el rechazo de aprobar esa declaración de condena, porque una vez más ha venido a echar un capote a los fanáticos fundamentalistas, y su postura ha hecho que se refleje la figura del buen lacayo al servicio de no incomodar a los secuaces etarras.

No vale decir, como ha hecho un portavoz peneuvista, que el PNV siempre está contra el terrorismo, porque por sus hechos les conoceréis. Bien haría ese portavoz del PNV u otros de su dirección en explicar a la vez que hace esas declaraciones el porqué de ese partido a no hacer piña común con los demás partidos españoles para sumarse al pacto antiyihadista. Pero claro, además de no incomodar a los etarras y sus acólitos, los dirigentes del PNV no pueden juntarse, acercarse o acomodarse con españoles pidan lo que pidan o sufran lo que sufran. 

En fín, y luego dicen y hablan de la solidaridad nacionalista, será para con los que beben y comen del mantra sabiniano.

Carlos Iturgaiz

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias