jueves, diciembre 1, 2022

El corte supurante del 11S

En mi caso, el 11S siempre amanecerá resplandeciente, tranquilo y anodino, y acabará en desorientación, impotencia y en rara sensación de expectación. El coste supurante también fue una línea divisoria. Aquellos de nosotros en la administración teníamos de pronto una difusa e inquietante sensación de cohesión. Los sucesos por acaecer, para bien o para mal, iban a entrar en la historia.

El aniversario del 11 de Septiembre implica ya reflexiones relativas a la naturaleza de la tolerancia, la fragilidad de la cohesión nacional, lo selectivo de la memoria histórica. En su momento, sin embargo, los acontecimientos del 11 de Septiembre constituyeron principalmente una crisis de seguridad nacional. Un enemigo, con recursos mínimos, se había cobrado miles de vidas, tumbado la expectativa asentada de seguridad y consternado a una economía continental. Teniendo en cuenta los avances tecnológicos, los ataques futuros podrían ser más graves.

En una serie de discursos y documentos (algunos de los cuales ayudé a elaborar), el Presidente George W. Bush fijó los elementos de una respuesta estratégica. En West Point habló de prevenir las amenazas inminentes. El ejército «tiene que estar preparado para atacar sin antelación en cualquier rincón recóndito del mundo». En su discurso del Estados de la Nación de 2002, Bush sostuvo que el estado de derecho, el respeto a los derechos de la mujer, la igualdad ante la justicia y la tolerancia religiosa — los «requisitos innegociables de la dignidad humana» — constituyen la base de la reforma en los países árabes. En el informe Estrategia de Seguridad Nacional 2002, Bush situaba el desarrollo internacional en el centro de la respuesta al terrorismo: «La pobreza, las instituciones débiles y la corrupción pueden exponer a los estados endebles a las redes terroristas y las mafias de la droga que operan dentro de sus fronteras».

Estas prioridades pasaron a conocerse colectivamente como la Doctrina Bush. Tras los fracasos iniciales en Irak, los críticos adujeron que la doctrina estaba «en las últimas». Los «realistas» de la política exterior, escépticos de la prevención y el idealismo democrático, restan importancia a los cinco años posteriores al 11 de Septiembre como una horquilla de tiempo breve y neoconservadora.

Aun así, transcurrida una década del 11 de Septiembre, la Doctrina Bush ha sido adoptada por la administración Obama y se ha visto reivindicada por los acontecimientos.

Irak sí puso de relieve las colosales dificultades de las operaciones de contrainsurgencia y construcción de la identidad nacional. Pero no desacreditó la prevención. El ejército estadounidense y los círculos del espionaje mantienen permanente contacto estructural. A instancias del presidente, miles de aparatos Predator y Reaper no tripulados llevan a cabo asesinatos selectivos en Afganistán, Yemen, Somalia o Pakistán. Los efectivos de las Fuerzas Especiales están preparados para atacar sin previo aviso, como descubrió Osama bin Laden. Los críticos denuncian una guerra permanente y encubierta. Pero el Presidente Obama ha hecho propia esta lucha crepuscular, el ejército se enorgullece de su eficacia letal y los estadounidenses se muestran en general aliviados y comprensivos. Ser un enemigo jurado de América es ahora algo peligroso.

Tras una prolongada primavera árabe, la práctica realista de apoyar a los autócratas favorables de Oriente Próximo y el norte de África parece irremediablemente ingenua. La administración dictatorial durante 95 años en total de Túnez, Egipto y Libia se derrumbó en el transcurso de ocho meses, y no hay motivos para creer que la revolución haya terminado. La participación ciudadana siempre conlleva el riesgo de las malas decisiones por parte de la ciudadanía. Pero está claro a estas alturas que los países autócratas y económicamente atrasados son inherentemente inestables, y que las transiciones democráticas son la esperanza con más posibilidades de éxito decanalizar el descontento de forma constructiva. Obama viene siendo un converso reacio y rezagado a la agenda de la democracia. Pero un converso al fin y al cabo.

Las críticas a la Doctrina Bush siempre se apoyaron en una distorsión — que de alguna forma era el producto de la ideología neoconservadora. Pero Bush no salió de la tradición neoconservadora en política exterior. Cada elemento independiente de la doctrina era la respuesta a circunstancias concretas históricas — la necesidad de proteger a los estadounidenses de los actos de violencia, la peligrosa inestabilidad de Oriente Próximo, el imperativo de contener el odio con esperanza. Bush no era un radical ideológico, igual que Obama no es un tránsfuga ideológico. Cualquier presidente se verá obligado por las circunstancias a adoptar opiniones parecidas.

A lo largo de la última década, son los realistas de la política exterior los que no quedan en muy buen lugar. En la guerra contra el terror, a menudo aparentan estar satisfechos en momentos de revés, restan importancia a los progresos y guardan silencio durante los éxitos estadounidenses. Rebajan la amenaza terrorista como algo «exagerado» mientras disfrutan de la protección de los valientes. Hacen apuestas en favor de la servidumbre permanente en Oriente Próximo, y ahora parecen decepcionados a causa de los milagros históricos.

El 12 de septiembre de 2001 llegué al complejo de la Casa Blanca atravesando manzanas de calles extrañamente desiertas, bajo la cobertura de helicópteros y cazas. «Hemos ampliado el perímetro de seguridad», fui informado por un vigilante. Desde aquellos días, América ha ampliado su perímetro de seguridad más allá de Constitution Avenue hasta el Yemen rural pasando por Abbottabad, Pakistán. Ese es el admirable logro de dos presidentes — impedir que América vuelva a convertirse en el campo de batalla.

Estrella Digital respeta y promueve la libertad de prensa y de expresión. Las opiniones de los columnistas son libres y propias y no tienen que ser necesariamente compartidas por la línea editorial del periódico.

Michael Gerson

Artículo anterior
Artículo siguiente
NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias