viernes, abril 19, 2024
- Publicidad -

Una demanda en mínimos hace contraerse la economía de la eurozona

No te pierdas...

La actividad del sector privado en la eurozona acumuló en septiembre cuatro meses consecutivos en números rojos. Cifras que encuentran su razón de ser en una demanda que se encuentra en su nivel más bajo en los últimos tres años.

El Índice Compuesto de Gestores de Compra (PMI) se situó en septiembre en 47,2 puntos, lo cual representa una ligera mejora desde los 46,7 puntos de agosto.

Leve recuperación que los especialistas justifican por la mejora marginal en el sector de los servicios que se experimenta habitualmente en verano. Aún así, la actividad sigue contrayéndose.

Algunos países como España han obtenido mejores datos, con un PMI por encima de 50, por los malos resultados de otros Estados como Francia y Alemania lastran la actividad empresarial y de servicios en Europa en su conjunto.

Baja el número de pedidos

El descenso en el consumo ha dado lugar a una bajada en los pedidos que reciben las empresas de manufacturas, un fenómeno del que se libran pocos países.

En el caso concreto de España, la industria sufrió a principios del pasado verano la mayor caída de pedidos en todo el período de 2023.

Las exportaciones españolas tienen en Europa uno de sus principales destinos y, con la economía de la eurozona prácticamente paralizada, la demanda exterior ha caído de forma notable.

Fluctuación de los precios

Otra de las causas que está afectando al crecimiento económico en Europa es la fluctuación de los precios.

Antes del verano los precios de las materias primas comenzaron a bajar después de varios meses de constantes alzas.

Con una menor demanda por parte de las empresas, los precios de los insumos descendieron. Además, los fabricantes bajaron sus precios para intentar ser más competitivos.

Sin embargo, la tendencia parece haberse invertido de nuevo y los precios han comenzado otro ciclo alcista. Algo que los expertos consideran extraño teniendo en cuenta que la economía está atravesando un momento de debilidad.

Como consecuencia, el precio que debe pagar el consumidor final por productos y servicios vuelve a subir, lo que podría moderar todavía más el consumo.

De hecho, el índice de confianza de los consumidores también ha bajado en los últimos meses en muchos países europeos. En el caso de Alemania, los consumidores prefieren dedicar sus ingresos al ahorro antes que al gasto.

Camino hacia la recesión

Los datos adelantados del tercer trimestre ponen de relieve que Alemania, Francia e Italia, tres de las grandes potencias del euro, han experimentado una importante contracción en su actividad durante los meses de junio a septiembre.

La previsión de los expertos con respecto a los próximos meses no es positiva, y en algunos ámbitos ya se empieza a hablar de la posibilidad de una recesión.

Fenómeno que ya predijeron hace algunas semanas los analistas internacionales del banco japonés Nomura, que pronosticaron que tanto los países de la zona euro como Reino Unido caerían en recesión este año. Pero se espera que sea una recesión breve que durará unos nueve meses, doce como máximo.

Respecto a los tipos de interés, que se han convertido en un problema para hogares y empresas, los analistas internacionales creen que el Banco Central Europeo (BCE) no estará en disposición de empezar a bajarlos hasta el tercer trimestre de 2024.

Para Estados Unidos también se prevé una recesión que podría extenderse desde el último trimestre de 2023 hasta el primero de 2024. Esto, unido a un crecimiento de China que será más bajo de lo esperado, podría perjudicar a la economía de la eurozona por el efecto «contagio».

Por el momento, España se mantiene algo más alejada del fantasma de la recesión que algunos de sus socios europeos, principalmente por el repunte que ha experimentado la actividad manufacturera y de servicios en los últimos meses.

Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Últimas noticias

- Publicidad -