sábado 14.12.2019
22 AñOS SIN JUANITO

"90 miniti en el Bernabéu son molto longo"

Tal día como hoy Juanito, el 'siete maravilla', volvía a Mérida tras ver Un Real Madrid-Torino de Champions. En el Km 161 sufrió un accidente que se lo llevó para siempre

Juan Gómez, Juanito. | GTRES
Juan Gómez, Juanito. | GTRES

Hoy se cumplen 22 años de ese trágico viaje. Un viaje que llevó a Juan Gómez, Juanito, que por aquel entonces entrenaba al Mérida, y a Manuel Ángel Giménez, masajista de ese mismo equipo, a Madrid. El siete blanco viajaba de copiloto, durmiendo, tras ver el Real Madrid-Torino de Champions. Nunca más se despertó.

En el kilómetro 161 de la Nacional-V se fue para siempre un grande del fútbol español, un jugador que era todo temperamento y que acabó en el Real Madrid, entre otras cosas, porque a orillas del Manzanares no le quisieron. No le apoyaron en su momento más duro, su lesión de tibia, que precisamente se hizo en su debut con el primer equipo del Atlético de Madrid. Emigró al Burgos donde realizó una temporada espectacular y llevó al equipo a Primera División. Por aquel entonces la gente no iba a ver al Burgos, no. Iban a ver a Juanito.

Del Burgos CF, al Real Madrid por 27 millones de pesetas. En su primer año de blanco consiguió la Liga y se erigió como un auténtico líder, un jugador temperamental que desprendía una calidad a raudales. Y un temperamento que le causaba, de vez en cuando, algún problema que otro. Como decía Jorge Valdano: "Todo lo malo que ha hecho en la cancha cabe en un minuto. Pero hay gente que sólo se empeña en recordar ese minuto".

 "Todo lo malo que ha hecho en la cancha cabe en un minuto. Pero hay gente que sólo se empeña en recordar ese minuto".

Lo que ningún madridista olvidará es el “90 miniti en el Bernabéu son molto longo”. Juanito es la personificación de aquel Real Madrid de las remontadas. Él y su equipo dejaron en la cuneta de aquella copa de UEFA de la temporada 85-86, al Borussia Mönchengaldbach, Al Neuchatel suizo, al AEK de Atenas o al Inter. Precisamente fue en San Siro donde pronunció estas palabras que se han convertido en una seña de identidad del madridismo.

Cuando Valdano dice que hay gente que sólo se empeña en recordar lo malo que hizo Juanito, se refería seguramente a momentos como el pisotón sobre Mathäus que le costaron cinco años de suspensión en partidos europeos y le abrió definitivamente la puerta de salida del club blanco. En el Madrid consiguió 2 Copas de la UEFA, 5 Ligas, dos Copas del Rey, 1 Copa de la Liga y un Trofeo Pichichi.

Sus últimos años como profesional del balompié los vivió en Málaga, la misma tierra que le vio nacer. Volvió y ascendió al equipo blanquiazul a primera, como hizo diez años antes con el Burgos.  Aquí se retiró y en su homenaje, Curro Romero le cortó a la coleta. El torero enamorado del fútbol colgó las botas.

Y su amor por el fútbol, su amor por el Madrid y las grandes noches europeas, se lo llevó para siempre. Desde entonces, desde aquel dos de abril de 1992 el minuto siete en el Bernabéu es una fiesta. ¡Illa illa illa, Juanito maravilla!, cantan todos al unísono. El espíritu de Juanito, el espíritu de las remontadas siempre estará vivo en Chamartín.

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