jueves 12.12.2019
"Los muertos no tienen carnet político"

Sánchez pierde ante el Vaticano: no prohibirán que Franco sea enterrado en la Almudena

Desde la Santa Sede aseguran que el lugar en el que se entierre Franco es un asunto entre el Ejecutivo y la familia, y la Iglesia no puede ni debe meterse en un asunto “que no es de su competencia”.

El Vaticano no apoya al Gobierno con la tumba de Franco
El Vaticano no apoya al Gobierno con la tumba de Franco

Con la exhumación de Franco prevista para antes de que acabe el año, el próximo día 29, Carmen Calvo se desplazará al Vaticano con un claro propósito: conseguir que la Santa Sede frene la intención de la familia del dictador de sepultarle en la cripta de la Catedral de la Almudena, en pleno centro de Madrid. Sin embargo, el viaje de la vicepresidenta tiene todos los visos de ser en balde. Fuentes de la Santa Sede confirman a Estrella Digital, que el Vaticano el Vaticano se inhibirá en esta cuestión y respaldará la postura del cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro.

Según estas mismas fuentes, el lugar en el que se entierre Franco es un asunto entre el Ejecutivo y la familia, y la Iglesia no puede ni debe meterse en un asunto “que no es de su competencia”. En este sentido, arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, ha manifestado que no puede oponerse a que los restos del dictador Francisco Franco sean enterrados en la cripta de la catedral de la Almudena, al tiempo que ha subrayado que la iglesia "acoge a todas las personas". "Hay una propiedad de Franco y, naturalmente, como cualquier cristiano, tiene derecho a poder enterrarse donde ellos crean conveniente", ha subrayado para añadir que, en cualquier caso, "no es un problema del arzobispo ni de la Iglesia".

Por su parte, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, ha precisado que la CEE no tiene "competencia" sobre el traslado de los restos mortales del dictador Francisco Franco a la cripta de la Catedral de la Almudena pero ha precisado que la Iglesia "no puede oponerse" a acoger sus restos mortales si es la decisión de la familia y ha añadido que "los muertos no tienen carnet político”. "Nos movemos en clave de despolitización, los muertos no tienen carnet político, nosotros pedimos por los difuntos, no hay un tribunal en este sentido, lo que sí favoreceremos siempre es la concordia, el sentido cristiano de cohesión social", ha precisado Gil Tamayo, a lo que ha añadido: "En la Almudena hay una cripta de enterramiento, hay posibilidad ahora también a través de incineración, y hay familias que llevan allí los restos y la Iglesia no puede negarle a un cristiano si tiene un derecho adquirido familia”.

Así, ha recordadoque el entierro de los restos de Franco no sería en sentido estricto en la catedral, sino en la cripta de Santa María la Real de La Almudena, que se encuentra en “una capilla aparte”, una zona “privada”. Según el canon, 1239,  “ningún cadáver puede estar enterrado bajo el altar; en caso contrario, no es lícito celebrar en él la Misa”. Fuentes de la Conferencia Episcopal aseguran que las criptas se han convertido en un verdadero quebradero de cabeza para el Vaticano y una fuente inagotable de picaresca. “El artículo no es tan concreto como para ver si las criptas se incluirían o no en este apartado. La mayoría son anexos o subterráneos de los propios templos y es complicado establecer un límite”, sostienen, a la vez que denuncian que tanto las sepulturas dentro de las criptas como los propios nichos de los cementerios se han convertido en un adalid de la especulación española. “Se llegan a pagar sumas elevadísimas de dinero por los nichos dentro de las Iglesias o en las criptas, entre 200.000 y 300.000 euros, cosa que está prohibida, pero se sigue haciendo. A toda norma se le puede encontrar una trampa”, continúan.

No obstante, el mayor problema que va a tener el Ejecutivo de Sánchez con el Vaticano no es su negativa a intervenir en este asunto, sino la actitud cada vez más beligerante de su socio, Podemos, ante la situación de la Iglesia en España. “Un Gobierno democrático no puede consentir que ninguna institución religiosa convierta uno de sus templos en un centro de elogio del fascismo, eso no va en la línea de lo que defiende el Papa Francisco, no se puede consentir que los restos del dictador reposen en la catedral de la Almudena”, ha advertido Pablo Iglesias.

No se ha limitado a las palabras. En su propuesta de Ley para la Memoria Democrática, el partido morado incluye la ruptura de los acuerdos con la Santa Sede, lo que pone en una situación muy complicada al PSOE, que ya se había comprometido a apoyar esta proposición. De esta manera, en la disposición adicional cuarta, piden la denuncia y derogación inmediata de estos acuerdos. “España no puede permitirse por más tiempo tener en vigor un acuerdo cuyo origen está en aquel firmado por una sanguinaria dictadura militar con el Estado del Vaticano, tiempo en que el poder de la dictadura franquista era casi absoluto y la población española era sometida a un yugo intolerante y excluyente con otras creencias religiosas o hacia los pensamientos agnósticos o ateos de parte de la sociedad”, detallan. 

Para la formación de Iglesias, tampoco puede permitirse mantener en la actualidad unos acuerdos que suponen beneficios y privilegios, dicen, para la Iglesia católica en un Estado oficialmente aconfesional. “Esta disposición viene a su vez a llamar la atención sobre el papel desempeñado por la Iglesia Católica como eficaz colaboradora del bando que se sublevó contra la Segunda República y de la posterior dictadura franquista, en especial por parte de los estamentos eclesiásticos mejor posicionados jerárquicamente”, detallan y proponen que en el plazo el Gobierno debe impulsar un acuerdo bilateral entre ambos Estados basado en los principios de laicidad e igualdad entre mujeres y hombres. 

Fuentes de la Conferencia Episcopal rechazan entrar a valorar esta propuesta, pero sí recuerdan que en virtud de esos acuerdos el Estado asigna a la Iglesia unos 250,3 millones de euros en concepto de las aportaciones por el impuesto sobre la renta. “Sin embargo, según la Memoria Económica de la Conferencia Episcopal, la Iglesia Católica ahorra al Estado cerca de 30.000 millones de euros al año. Solo hay que hacer cuentas para ver lo positivo de estos acuerdos”, concluyen.