lunes, junio 17, 2024
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Historias de mi vida liberal: Habaneras, nostalgia de Cuba en Torrevieja

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Bernardo Rabassa
Bernardo Rabassa
Librepensador. Maestro Nacional. Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras y Diplomado en Psicología Industrial por la Universidad Complutense de Madrid.

Si hay algo que mueva el corazón de un español, es el son de las Habaneras, que en junio 2012 en Torrevieja, se encargó de recordarnos con la celebración del 58 Certamen, al que acudimos los Rotary Mariner de la IYFR que nos habíamos reunido en una cena de Hermandad el día anterior, la Madrid Fleet, con la South East Fleet of IYFR presididos por el Teniente de Alcalde y diputado provincial de Turismo Joaquín Albadalejo y por Pascual Rosser, Commodore de la flota. En el acto, se hizo Commodore de honor al Capitán Marítimo de la Capitanía de Alicante Juan Alcazar, en el restaurante el Galeón, magníficamente organizado por el rotario mariner Ramon Sabater de Torrevieja. Al día siguiente, visitamos el barco de vela Pascual Flores de 56 metros y el submarino S-61 acompañados por el Coordinador del Museo del Mar Rafael Aracil, para comer después en el Club Náutico donde nos acogieron su Presidente y el secretario Gabriel Marcos. Siempre cerca del mar. 

Desde esta, han pasado 12 años al 70 Aniversario del Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, presentado en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR). Esta edición tan especial contará con corales de países como Indonesia, Ucrania, Filipinas, México, Bielorrusia, Venezuela, Colombia, China y España. La Plaza Central del stand de Turisme de la Comunitat Valenciana ha sido el escenario que ha acogido la presentación de la 70ª edición del Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, que se celebrará en el Teatro Municipal durante 21 al 27 de julio. Presentado por el concejal de Habaneras, José Antonio Quesada; ha contado con la presencia de la Consellera de Turismo de la Generalitat Valenciana, Nuria Montes; el presidente de la Diputación Provincial de Alicante, Antonio Pérez, así como la Secretaria Autonómica de Turismo, Cristina Moreno; el director del Patronato de Turismo de la Costa Blanca, José Francisco Mancebo; y el diputado provincial de Cultura, Juan de Dios Navarro; y los ediles de Turismo y Juventud del Ayuntamiento de Torrevieja, Rosario Martínez, y Domingo Paredes. Así como diversas autoridades como el Rector de la Universidad Miguel Hernández de Elche, Juan José Ruiz; el alcalde de Elche, Pablo Ruz; y diversos diputados autonómicos y nacionales.

El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, en calidad de presidente del Patronato Municipal de Habaneras, así como el edil de Cultura, Antonio Quesada, han puesto en valor la repercusión que este encuentro musical tiene en el plano internacional, siendo uno de los más importantes dentro del canto coral y cita obligatoria de las mejores agrupaciones. Una proyección turística que beneficia a la ciudad, así como a la Comunidad Valenciana. “El Certamen nació como un altavoz del canto de la habanera, y tiempo después se afianzó como una oferta complementaria turística que ofrece la ciudad de Torrevieja”, han sido las palabras del primer edil.

En 2012 El Coro de la Universidad de Yonsei de Corea del Sur se proclamaba por la noche ganador del 58º Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, al conseguir el primer premio  «Juan Aparicio», dotado con 12.000 euros. Además, también se alzó con el premio del público, que suma otros 2.000 euros; el premio «Francisco Vallejos», por la interpretación de la obra «Enterradme en la Playa» de Rafael Duyos y Jesús Romo, y el de mejor dirección «José Hódar Talavera» para su titular, Hae Ock Eunice Kim. En total, 4 de los 11 premios que se entregan en el Certamen. En el panorama nacional, el premio «Ciudad de Torrevieja», dotado con 5.000 euros y trofeo, fue para el coro de la Universidad Carlos III de Madrid.

Las habaneras de Torrevieja: Un canto nostálgico a Cuba

Las habaneras, una manifestación musical que une dos mundos, son mucho más que simples canciones para la ciudad de Torrevieja, en la provincia de Alicante, España. Este género musical, con raíces profundamente arraigadas en la historia y la cultura de la región, evoca una fuerte nostalgia de Cuba, trayendo consigo recuerdos de marineros, viajes transatlánticos y una época en la que la distancia entre España y América Latina se acortaba a través de la música.

El género de las habaneras tiene su origen en el siglo XIX, derivado del danzón cubano, y se caracteriza por su ritmo pausado y melodioso. Surgió en Cuba, pero fue llevado a España por marineros y emigrantes que, en su retorno, trajeron consigo no solo bienes materiales, sino también influencias culturales y musicales. En particular, la ciudad de Torrevieja se convirtió en un epicentro para las habaneras debido a su tradición marinera y sus vínculos comerciales con América.

La Nostalgia de Cuba. Las habaneras están impregnadas de una profunda nostalgia, que refleja el anhelo de aquellos que dejaron atrás su hogar en busca de mejores oportunidades. Las letras de estas canciones a menudo hablan de amor, añoranza y el deseo de volver a ver la tierra natal. Este sentimiento de saudade, tan característico de las habaneras, resuena con la historia de muchos torrevejenses que partieron hacia Cuba y otras partes de América Latina.

El Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía. Torrevieja celebra anualmente el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía, uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad. Este certamen, que tiene lugar en el hermoso entorno del recinto de las Eras de la Sal, reúne a coros de todo el mundo que interpretan habaneras y otras formas de música coral. El evento no solo celebra la riqueza de este género musical, sino que también mantiene viva la conexión emocional y cultural entre Torrevieja y Cuba.

La Habanera como Símbolo de Identidad. Para los habitantes de Torrevieja, las habaneras no son solo una tradición musical, sino un símbolo de identidad y un recordatorio de su historia marítima. Las canciones como «La Bella Lola» y «El meu avi» han pasado de generación en generación, formando parte del tejido cultural de la ciudad. La interpretación de estas canciones en eventos locales, festividades y celebraciones familiares refuerza el sentido de comunidad y pertenencia.

Las habaneras de Torrevieja son pues un testimonio vivo de la rica historia compartida entre España y Cuba. A través de sus melodías nostálgicas, estas canciones cuentan historias de amor, pérdida y anhelo, creando un puente emocional entre dos mundos separados por el Atlántico. Al celebrar y preservar esta tradición, Torrevieja no solo honra su pasado, sino que también mantiene viva una herencia cultural que sigue resonando en los corazones de su gente.

La melancolía y la nostalgia del 98, encandilaron nuestras almas, en los antiguos muelles de la sal, de donde salían  los barcos con destino a Cuba, cuya historia en general los españoles hemos olvidado, si no fuera porque el  gobierno castrista, se ha empeñado estos días en retener al joven español dirigente de Nuevas Generaciones del PP de Madrid, Angel Carromero, conductor del vehículo que sufrió el accidente, en el que murió el opositor cubano Oswaldo Payá, y que ha sido trasladado a un centro del Ministerio de Interior  en La Habana. La embajada española ha contratado a un abogado para defender a Carromero, hasta que no concluya la investigación en torno al accidente, algo que se prevé que ocurra, lunes o el martes, no se sabrá si está imputado.

Sólo en ese momento cabría hablar técnicamente de detención. «La diplomacia española ha desplegado desde el minuto uno contacto no sólo en Cuba, sino en todo el mundo, con todos los aliados», ha señalado Margallo, que ha precisado que entre esos países con los que se ha contactado está Suecia, de donde es el otro joven que viajaba en el vehículo.  Según el informe del Ministerio del Interior cubano sobre el accidente en el que falleció Payá y el líder del Movimiento Cristiano Liberación, Harold Cepero, el siniestro ocurrió por un exceso de velocidad y otros errores del conductor del vehículo. «Fueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza las causas que determinaron ese trágico accidente», señala ese informe, olvidando el estado de las carreteras cubanas que había señalado mi amigo, diputado por Ávila del PP y Vicepresidente del club Liberal Pablo Casado que llego a presidente del PP años después. El gobierno de la Habana puso el acento sobre la responsabilidad del accidente para liberarse de culpabilidad en la muerte del disidente Oswaldo Payá, por cierto de origen valenciano.

La nostalgia de Cuba en las “habaneras “me recuerda la historia que merece contarse;

La independencia de Cuba comienza con el llamado “Grito de Yara” (1868), episodio fundamental de la independencia cubana que tuvo lugar el 10 de octubre de 1868, cuando un grupo de hacendados reunidos en el ingenio de Manuel Céspedes que proclamó la libertad e independencia de Cuba dando comienzo a la “guerra larga”· que termina En 1878, cuando el general español Martínez Campos y el general insurrecto Vicente García acordaron el cese de las hostilidades por la Paz de Zanjón. La 2ª se  la llama “guerra chica” al conjunto de tentativas revolucionarias que se produjeron en hasta la definitiva guerra de 1895, la Guerra de Cuba. Empezó cuando Calixto García, Guillermo Moncada y Antonio Maceo, de acuerdo con los grupos revolucionarios del sur de Estados Unidos y presididos por José Martí, se pusieron al frente de las tropas sublevadas en el oriente de la isla, tras desembarcar en Baracoa en 1879.  El Grito de Baire (1895) es otro de los episodios fundamentales de la independencia cubana. Fue proclamado el 24 de febrero de 1895 bajo las directrices de José Martí. El 6 de mayo, Martí fue elegido jefe supremo de los independentistas, Máximo Gómez general en jefe y Antonio Maceo el mando de las fuerzas de las provincias orientales. El 19 de mayo falleció Martí en el transcurso de un combate, lo que supuso una pérdida irreparable para los independentistas. Poco después de su proclamación, el Partido Revolucionario Cubano publicó el Manifiesto de Montecristi. En septiembre de ese año, la Asamblea de la Isla de Cuba proclamó la Constitución de Jimaguayo, nombrando presidente a Cisneros Betancourt. La voladura del acorazado Maine y la intervención de los Estados Unidos traerían el comienzo de la Guerra Hispano-Norteamericana, que finalizaría con la derrota española y la ocupación norteamericana de la isla. El gobierno español envió a Cuba otra vez al general Martínez Campos, que no pudo llegar a ningún acuerdo con los insurrectos y en 1896 fue sustituido por el general mallorquín, amigo de mi bisabuelo Antonio Rabassa, Valeriano Weyler, que realizó una política de guerra total, lo que produjo una serie de éxitos inmediatos para España, pero al mismo tiempo aumentó el odio de la población hacia la metrópoli. Fue puesto al frente de tropas vestidas de rayadillo, con “espardenyas” (alpargatas) que se destrozaba a los pocos días de andar por la manigua y que dio origen a la industria del calzado de Inca (Mallorca),al encargar botas de cuero para sus descalzos soldados. El Asesinato de Cánovas y el Camino hacia la Independencia de Cuba

El asesinato de Antonio Cánovas del Castillo en agosto de 1897 marcó un punto de inflexión en la política española y la situación en Cuba. La muerte del líder conservador trajo consigo la ascensión de Práxedes Mateo Sagasta al poder, lo cual derivó en un cambio significativo en las políticas hacia la isla caribeña. Sin embargo, a pesar de los intentos de reforma y conciliación, los movimientos independentistas continuaron su lucha por la libertad total de Cuba.

Un Cambio en la Política Española. Con la llegada de Sagasta, se produjo un viraje en la administración colonial. El general Valeriano Weyler, conocido por su política de reconcentración, fue destituido en 1897 y reemplazado por el general Ramón Blanco, quien adoptó una postura más conciliadora. En un intento de apaciguar los ánimos y frenar el creciente apoyo a la independencia, el gobierno español concedió la autonomía a Cuba en octubre de 1897. Esta medida incluía la creación de un gobierno local y la posibilidad de gestionar algunos asuntos internos.

La Reacción de los Independentistas

A pesar de estas concesiones, los líderes independentistas cubanos, liderados por figuras como Máximo Gómez y José Martí, no se dejaron persuadir. Consideraban que las reformas eran insuficientes y no abordaban la cuestión fundamental de la soberanía. La autonomía, desde su perspectiva, no era más que un paso intermedio que no alteraba sustancialmente la dominación colonial española.

La Intervención de Estados Unidos; En este contexto de creciente tensión, el 25 de enero de 1898, el gobierno de Estados Unidos decidió enviar el acorazado USS Maine a La Habana, ostensiblemente para proteger los intereses y ciudadanos estadounidenses en medio de la inestabilidad. Sin embargo, la presencia del buque de guerra fue vista con sospecha tanto por los cubanos como por los españoles, quienes interpretaron este movimiento como una provocación y una posible intervención en los asuntos internos de Cuba.

El 15 de febrero de 1898, una explosión destruyó el Maine mientras estaba anclado en el puerto de La Habana, resultando en la muerte de 266 marineros. La causa de la explosión nunca se esclareció del todo, pero en ese momento, la prensa y el gobierno estadounidense culparon rápidamente a España, utilizando el incidente como pretexto para declarar la guerra.

El Desenlace: La Guerra Hispano-Estadounidense: El hundimiento del Maine catalizó la entrada de Estados Unidos en el conflicto. En abril de 1898, el Congreso estadounidense declaró la guerra a España. Durante el breve conflicto, la flota española, comandada por el almirante Pascual Cervera, fue derrotada en la batalla de Santiago de Cuba en julio de 1898. Esta derrota selló el destino de la presencia española en América.

El Tratado de París, firmado en diciembre de 1898, oficializó el fin de la guerra y la cesión de Cuba, Puerto Rico, Guam y las Filipinas a Estados Unidos. Aunque Cuba no se convirtió en una colonia estadounidense, se estableció bajo la tutela de Estados Unidos hasta que obtuvo su independencia formal en 1902.

Mi conclusión es que el asesinato de Cánovas del Castillo y la posterior entrada de Sagasta al poder, junto con la intervención de Estados Unidos tras el hundimiento del Maine, fueron eventos clave que precipitaron el fin del dominio español en Cuba. A pesar de las reformas y la autonomía concedida, la determinación de los independentistas cubanos y la intervención estadounidense fueron factores decisivos que condujeron a la independencia de Cuba, marcando el inicio de un nuevo capítulo en la historia de la isla.

 El 10 de diciembre de 1899 finalizó la guerra hispana-norteamericana, tras la firma del Tratado de París, por la cual España perdió el archipiélago de las Filipinas y sus últimas colonias en América, Cuba y Puerto Rico. Solo, nos quedaron las “habaneras” para acordarnos de aquella España, en donde no se ponía el sol, desde Felipe II. NOSTALGIA HABANERA

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