lunes, abril 15, 2024
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Historias de mi vida liberal: ¿Razón de Estado, para justificar, la amnistía del independentismo terrorista?

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Bernardo Rabassa
Bernardo Rabassa
Librepensador. Maestro Nacional. Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras y Diplomado en Psicología Industrial por la Universidad Complutense de Madrid.

Me imagino, que con todo lo que se ha escrito, sobre el asesinato o ejecución de Bin Laden o sobre Bildu, la coalición de asesinos, ya está todo o casi todo dicho y así como pienso que OSAMA el genocida no se merecía otro fin que el que ha tenido, también pienso que el Presidente de los U.S.A OBAMA,  perdió la razón, incluida la de Estado, al ufanarse en 2011 de haberlo conseguido, ante todas las televisiones del mundo, seguido de una extraordinaria campaña de propaganda de apoyo a la operación, apoyado por el entonces presidente Zapatero.

Pero Pedro Sánchez por razón de estado, con Bildu y Puigdemont , en vez de vengar a las víctimas del terrorismo, sobre todo etarra, cerca de 1.000 muertos, legitima a la coalición y perdona al Tsunami democratic que se está considerando terrorista, asociándose con ellos, financiándose con nuestro dinero, intentando declarar la Amnistía total. Un sistema de utilizar la razón de Estado en sentido contrario al que suele atribuírsele.

Aquí se presentan, no solo problemas jurídicos sino de ÉTICA y por tanto de ANTIÉTICA, que difícilmente pueden ser soslayados como le pasó al Presidente del Tribunal Constitucional Manuel Garcia Pelayo, muerto de tristeza por tener que decidir con su voto de calidad, la constitucionalidad de la expropiación de Rumasa, de bastante menos transcendencia ética que la situación actual, en la que Cándido Conde Pumpido presidente del Tribunal Constitucional, parece estar más bien de acuerdo en conceder a la AMNISTIA como constitucional.

¿Cómo vamos a poder aceptar la independencia de este Tribunal, cuando sus miembros son elegidos por los partidos? Actualmente mandando, los llamados progresistas.

Esto es ridículo, injusto y ominoso, mientras vemos a los partidarios de los terroristas UFANARSE del resultado, con una votación controlada de antemano.

Ufanarse, obtener imagen y apoyo en las calles de los Abertzales e independentistas radicales, no es solo que esté mal, es que carece de toda ética y principio moral, y dado que el papel de Pedro Sánchez debería ser ejemplificador, están, por el contrario, señalando las vías para la justificación con el Maquiavelismo de Estado, y menos mal que las víctimas españolas del Terrorismo no se han tomado la justicia, por su mano. 

En nuestro caso, el Gobierno de España ha cubierto las apariencias, acordándolo, inicialmente en el Tribunal Supremo, y en la Fiscalía, pero el resultado esta cantado siguiendo la hoja de ruta de un Gobierno en clara negociación con los terroristas asesinos, liberando a sus presos condenados por las Leyes de la Justicia. ¿Qué pasaría si fueran yihadistas? ¿Se vengaría, les declararía la guerra, ya que saben donde están o continuaría por esta senda de ignominia con la que nos desayunamos todas las mañanas?

Veamos en que se fundamentaría la ÉTICA que ha dado lugar a toda la ciencia jurídica que nos hace, aparentemente civilizados y que nos lleva hasta nuestros días: la guerra sucia, que no es guerra, puesto que no está declarada, es una de las soluciones que tienen en su mano los Estados poderosos, para, por razón de Estado cometer cualquier crimen contra la legalidad nacional o internacional vigente en busca de una solución interna que les resuelva cualquier problema serio que se les plantee, o como lo hace el Gobierno Frankenstein al contrario, acariciándoles el lomo. En este caso utilizando la razón de Estado para que Pedro Sánchez pueda dormir todas las noches en la Moncloa y utilizar el Falcón para ir a la noche de los Goya.

Según Francisco Garcia Pimentel : El estudio y discusión de la Razón de Estado tuvieron un amplio desarrollo durante los siglos XVI y XVII en Europa y, singularmente, en Italia, en donde una gran cantidad de autores ocuparon un lugar dentro del ambiente político que siguió a las tendencias reformistas de los protestantes.

Tras la creación de las Iglesias Luterana y Anglicana, la  Iglesia  Católica vivió una etapa en que se cuestionó fuertemente su legitimidad como autoridad supranacional, y se comenzó a forjar una conciencia de identidad nacionalista en los estados nacientes y en los que ya existían. La separación de este punto de referencia y unidad que era la Iglesia Católica, sumada a las ideas de  Maquiavelo sobre los medios que debían usar los gobernantes para alcanzar y mantener su gobierno, empujaron al  pensamiento  occidental hacia una nueva realidad más práctica y fría, que se opuso diametralmente a los ideales clásicos del renacimiento.

Cundió en esa época el término de la Razón de Estado, que se entendía como todas las especies y fuerzas de los artificios relacionados con todos los asuntos de los estados, las maneras de conseguirlos y consolidarlos. Era común por esos años el que un Estado estuviera constantemente en guerra, y que sus principales ciudades se hallaran bajo sitio. Era una época, podemos decir, de gran agitación ideológica y bélica, en donde los monarcas eran atacados constantemente, poniendo, en esos trances, en gran peligro tanto al gobierno como al estado mismo.

No es raro, por tanto, hallarnos con la figura de la Razón de Estado, con la que los más de los príncipes y monarcas buscaban legitimar sus acciones políticas, tanto al interior como al exterior del propio estado.

El término lo acuñó por primera vez Maquiavelo en su libro El Príncipe, y luego fue retomado por diversos autores de la época.

No parece que basarse en Maquiavelo pueda justificar nada y la violación no consentida de las fronteras de Paquistán, de Afganistán o de la Franja de Gaza y la muerte de todos  los habitantes de la casa, mansión, fortín o fortaleza donde se refugien los genocidas, así como nada explica el fallo del Tribunal Constitucional, incluso de la UE que ha llevado a la financiación pública a una panda de cómplices de los asesinos, cuando no a estos mismos a través de sucesivas elecciones legislativas,  cuyo acceso les debiera estar prohibido.

La ETICA de Sócrates según Platón, no se dirigía a la Physis sino al mundo humano.

 Sócrates quería alcanzar conceptos universales o verdades absolutas superando de este modo el relativismo sofistico e instaurando una verdadera ciencia (Epistémia). El procedimiento que va a emplear para obtener esos conceptos universales fue a través de la multiplicidad de la experiencia ó la inducción.

La afirmación platónica de que el verdadero ser de los Entes son sus propias ideas, la teníamos ya en Sócrates, si bien restringida al ámbito de los conceptos ético – políticos, claro que esa búsqueda socrática de verdades universales no estaba motivada únicamente por un puro interés teórico, es decir, se quiere alcanzar tales verdades y en ultima instancia el bien como concepto ultimo al que apunta la ética con el fin de llevarlos a la práctica, vivirlos con la intención de realizarse humanamente y alcanzar la plenitud y la felicidad.

La ética de Sócrates ha sido definida como Eudemonismo (felicidad), es decir, se plantea el problema de alcanzar el bien como un problema de alcanzar la felicidad. El verdadero sabio es el que ha conseguido alcanzar la plenitud debiendo entonces ser feliz por esto de que ha sido capaz de abandonar las pasiones y acercarse al estado divino. Este estado se caracteriza, por carecer de necesidades y no encontrarse encadenado a las contingencias del destino; Pero para alcanzar este estado de felicidad, el hombre solo debe confiar en su esfuerzo no debiendo estar guiado por la utilidad e interés.

¿Sr. Pedro Sánchez obra Vd. por ética o por interés’

Según Sócrates el utilitarismo hace al hombre esclavo de los bienes y se encuentra en oposición con la exigencia socrática de autodominio y autonomía, lo que a Obama y a Zapatero les parecia faltar.

Rotary internacional, la mayor organización del mundo en servicio a la Comunidad se basa en 4 preguntas, a la vez basadas en la ETICA de Sócrates:

1) ¿Es la VERDAD?

2) ¿Es EQUITATIVO para todos los interesados?

3) ¿Creará BUENA VOLUNTAD Y MEJORES AMISTADES?

4) ¿Será BENEFICIOSO para todos los interesados?

¡Respóndanme! Sr. Pedro Sánchez ¿Considera Vds. estos principios, en el caso de la Amnistía?

La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a los distintos ámbitos de la vida personal y social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la utilización de un sistema moral u otro.

Pasan los Siglos, incluido Maquiavelo y surge con fuerza en el pensamiento moderno; la Deontología según Immanuel Kant:

En ella prima el deber sobre lo que deseas. Es antes la justicia a la injusticia.
Para Kant la deontología es en sí misma una ciencia de los deberes o imperativos categóricos en la que no importan los fines, sino la intencionalidad del acto, independientemente de las consecuencias materiales de aquél. La base de la ética kantiana se encuentra en el siguiente principio básico: «Obra siempre de acuerdo con aquella máxima que al mismo tiempo puedes desear que se convierta en ley universal». Y eso quiere decir que una persona actuaría éticamente si está de acuerdo en que su regla de conducta debe ser aplicada por todo aquel que se llegara a encontrar en una circunstancia similar.
Para Kant todo hombre o mujer posee la capacidad de distinguir el bien y el mal moral, una acción moral correcta para Kant es cundo se hace uso de esa capacidad para hacer el bien sin importar las consecuencias, lo único que cuenta es la intención.

Esta nueva noción de la Ética nos lleva preguntarnos, si cuando empezaron Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot o Putin no lo hicieron por principios morales en busca del bien para sus poblaciones, basados en su ideología. Todos sabemos como acabaron, más de cien millones de muertos y el terror, el hambre, la guerra y la desesperación para otros cientos de millones, que siguen cayendo todavía, en la guerra de Ucrania.

Los filósofos éticos modernos trabajaron con la mirada puesta, sobre todo, en el mundo antiguo (estoicos, epicúreos, Platón, Aristóteles), si bien con algunos elementos heredados de la Escolástica medieval. Descartes tiene algunos elementos de ética en su famoso Discurso del método. Dentro del racionalismo, es Spinoza quien elaboró de modo más amplio y sistemático una propuesta ética. En el ámbito del empirismo, David Hume trabajó en diversos momentos para comprender los motivos profundos de las acciones humanas. La gran revolución ética moderna como he dicho antes se realiza a través de Immanuel Kant, que rechaza una fundamentación de la ética en otra cosa que no sea imperativo moral mismo (deontologismo formal), pues si la moral se orienta a buscar la felicidad no podría dar ninguna norma categórica ni universal. 

Los filósofos idealistas desarrollaron esta moral del imperativo categórico. Hacen frente así al utilitarismo, al afirmar que el principio de utilidad no es el único criterio de corrección de las acciones.

La ética del siglo XX ha conocido aportes importantísimos por parte de numerosos autores: los vitalistas y existencialistas desarrollan el sentido de la opción y de la responsabilidad, Max Scheler elabora una fenomenología de los valores. Autores como Alain Badiou han intentado demostrar que esta principal tendencia (en las opiniones y en las instituciones), la cuestión de «la ética» en el siglo XX, es en realidad un «verdadero nihilismo» y «una amenazante denegación de todo pensamiento». Recientemente, y desarrollando un análisis en profundidad de los orígenes y fundamentos de la ética, han aparecido diversos estudios sobre el papel de las emociones en el desarrollo de un pensamiento ético antifundacionalista, como ha indicado Richard Rorty. En las últimas dos décadas, el filósofo escocés  MacIntyre  establece nuevas herramientas de análisis histórico-filosófico de distintas versiones rivales de la ética.

Acabemos con Ortega y Gasset, el gran liberal español: explica la ética de las sociedades de acuerdo a periodos de tiempo a los que llamó: generaciones, afirmaba que cada generación de individuos tiene sus propias normas de moral, y comprenden el mundo de acuerdo al contexto en el que les tocó vivir. Por ejemplo, la generación de hombres que vivieron los 60´s y 70´s, donde la revolución sexual era la principal, y donde la rebeldía por un cambio social estaba patente; a comparación de la generación de los 80´s, conocidos como generación x, donde los jóvenes se distinguían por ser abúlicos que no creían en nada, o por los milenarios actuales en igual actitud.

También definía que el hombre era, él y sus circunstancias. Él aseguraba que, si se desea comprender a una persona, forzosamente se deben de analizas las circunstancias que lo llevó a ser así: el contexto histórico o económico y psicológico.  Aseguraba que incluso, una persona esta predispuesta a convertirse de tal o cual forma, era expuesta a unas circunstancias determinadas.

Ortega y Gasset era parte del neokantismo, es decir, era ideólogo como Kant. Creía en que primero estaban las ideas y después la realidad y estaba en él la vida, a diferencia del existencialismo o marxismo por ejemplo. En consecuencia, estaba de acuerdo con valores ideales (democracia, libertad, tolerancia, etc.).

Habría que preguntarse, pues si el raid llevado a cabo en contra Hamas o los Huties tienen, algo que ver con la democracia, con la libertad o con la tolerancia y por el contrario no habrá enfurecido aun más a los yihadistas, minoría en muchas partes del mundo árabe, donde controlan territorio. La O.T.A.N no consentirá tal situación y debería intervenir y ello significaría el principio de la III Guerra Mundial.

OBAMA ganó con Bin Laden en Propaganda y en prestigio. La orquestación del seguimiento por satélite de la operación, en un salón con todos con cara de angustiados, supongo que por el miedo a equivocarse y no por las consecuencias de la agresión era verdaderamente de opereta si no se hubiera tratado de un tremendo drama. 

Menos mal que al Gobierno español no se le ha ocurrido vengar el 11 marzo y nuestros 200 muertos. A lo mejor, no hubieran tenido que ir a buscar muy lejos a sus autores físicos e intelectuales (máximo 2.000 km. O ¡quizás menos!) ¿Y si se les ocurre vengar a los 1.000 muertos por ETA?). Parece con Pedro Sánchez que ocurrirá más bien lo contrario.

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