martes, febrero 7, 2023

Gran día para las estafetas de correos

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Las prensa que accedió la mañana del martes al gabinete del secretario de la mayoría en la Cámara Steny Hoyer reparó en un armario de material de oficina abierto con una cinta métrica sobre la estantería.

Raro como material de oficina. ¿Están tan resignados a la derrota los Demócratas que esperan que los Republicanos se pasen por ahí y tomen medidas de los despachos de los legisladores en mayoría?

Los Demócratas siguen teniendo la mayoría más amplia en décadas, pero han sucumbido a la parálisis en los últimos días de sesión legislativa. El Congreso no ha aprobado aún unos presupuestos y ni una sola de las partidas anuales de gasto. Los planes de impulsar la economía mediante bajadas tributarias esperan el trámite. Los Demócratas del Senado, enfrentándose al veto Republicano, han dado la patada a la reforma de la inmigración y derogado la política Clinton de los homosexuales en el ejército.

Mientras tanto, los Demócratas de la Cámara tienen su programa casi vacío. Entre los puntos en su agenda esta semana: Legislación H.R. 1545, «Apoyo a la designación como ‘Semana de Reconocimiento Nacional Posdoctoral’ a la semana que empieza el tercer lunes de septiembre». Y: Legislación H.R. 4387, registro del inmueble que ocupa el número 100 de North Palafox St. en Pensacola, Fla., «Edificio Federal Winston E. Arnow».


«Su programa», destacaba a Hoyer Linda Scott, de la PBS, la mañana del martes, «parece bastante liviano». Preguntó si los Demócratas «le dicen que tienen que volver a sus estados en lugar de bautizar oficinas de correos».


«Siempre se pone nombres a las oficinas de correos», respondió Hoyer con irritación. «Es una empresa digna hacerlo, y la gente lo aprecia de verdad, en particular cuando es su nombre y su comunidad».


Los Demócratas son incapaces de cerrar filas en torno a las bajadas de impuestos de millones de estadounidenses, y sus líderes defienden… los nombres de las oficinas de correos. Siendo justos, no habló solamente de las oficinas de correos: también se habla de banderas. «A votación tendremos la Ley de Diseño de la Bandera Americana», anunciaba Hoyer.


Durante los últimos 20 meses, los Demócratas han hecho mucho — demasiado, según la oposición. Pero no quieren hablar de los logros. El proyecto de estímulo es impopular; no se están llevando ningún mérito por la legislación sanitaria, las reformas económicas o muchos otros avances; y la consumida mayoría pierde los papeles por abandonar la ciudad.


Se sigue hablando de periodo de sesiones «en funciones» para después de las elecciones, cuando los Demócratas podrían reanimar algunas de sus propuestas. Pero el final del actual periodo de sesiones se está convirtiendo en algo simplemente soso.


Hoyer, que tenía programado comparecer en cuatro actos de recaudación de fondos en honor de Demócratas en horas bajas solamente el martes, era preguntado si tiene planes de someter a trámite alguna otra ley relevante antes de las elecciones. Él citaba tres sin importancia. «No ha mencionado el proyecto de ley de las bajadas tributarias», señalaba alguien.


«Debería», decía, pero antes de acometer el trámite, añadía, «vamos a ver lo que hace el Senado».


Esa es fácil. El Senado, cementerio de miles de anteproyectos de la Cámara en esta legislatura, como viene siendo habitual, no está haciendo nada. La tarde del martes, un par de Demócratas, Mark Pryor y Blanche Lincoln, de Arkansas, se unieron a los Republicanos para impedir el debate del anteproyecto legislativo del Pentágono. Eso viene a tumbar la última iniciativa legislativa relevante de los Demócratas este año (el anteproyecto también incluía la medida de inmigración y la derogación de la política Clinton de los homosexuales en el ejército). Deja a la mayoría con poco más en sus agendas para el resto del año aparte de una ley de recurso provisional para mantener a la administración en marcha unos cuantos meses más.


Tras un par de discursos denunciando a la oposición Republicana, los Demócratas se dieron por satisfechos.


El Senador Max Baucus (D-Mont.) pronunció un discurso desde el estrado conmemorando el cumpleaños 114 del hombre más anciano del mundo.


Teniendo en cuenta las circunstancias, Hoyer estaba llamativamente animado al saludar a la prensa la mañana del martes. «Sabes que pintan bastos cuando te alegra ver a la prensa», decía.


La felicidad duró poco, porque Hoyer respondía enseguida a preguntas sobre los «presagios de destrucción» del partido. Para defender a los Demócratas, el secretario de la mayoría tuvo que hacer uso de ciertas matemáticas creativas. En un momento dado, sumaba erróneamente el ritmo de crecimiento trimestral, afirmando que el PIB había visto «un cambio de tendencia de casi el 25% de negativo a positivo». En otro extremo, hacía lo imposible por afirmar que de Bill Clinton a George W. Bush «se perdió el 250% del valor de su cartera de inversiones».


Simplemente los números no cuadran. «Sus legisladores van a volver a sus estados sin leyes de partidas aprobadas, sin resoluciones presupuestarias, con déficit récord», observaba David Lightman de McClatchy News. «¿Cómo pueden volver así y decir que han hecho un buen trabajo?»


Hoyer dijo algo acerca de la «partida 302(a)» y la «financiación disponible estatutaria».


«Tenemos un mensaje poderoso que trasladar», decía Hoyer, preguntándose a continuación en voz alta: «¿Y cuál es ese mensaje?»


¿Que habéis bautizado un montón de oficinas de correos?

Dana Milbank

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