domingo 15.12.2019

Las rubias y el túnel del tiempo

De entrada, que todas sean rubias es un poco absurdo. Aunque sean rubias de aquella manera. Pero más absurdo es que se comporten como si ya hubieran ganado, con evidente desprecio de los electores y de su sensatez. Sin embargo, cabría recordar a esas extrañas criaturas que ser rubia no garantiza nada, como podrían contarles Tania Sánchez y María Dolores de Cospedal. El caso es que Aguirre y Cifuentes van, como iba Podemos hasta hace poco, de sobradas, no sé si por rubias de imposible amarillo-dorado, o porque creen espontánea la bulla de sus palmeros y de curso legal la moneda con que los medios, y no digamos los más afectos, les compran la mercancía.

Aguirre y Cifuentes van de sobradas

No parece si no que, con la designación de Aguirre y Cifuentes como candidatas a la alcaldía de Madrid y a la presidencia de la Comunidad, el PP hubiera hallado el Vellocino de Oro y la Piedra Filosofal, las dos cosas a la vez. Jugada maestra del gran Rajoy, merced a la cual la ciudadanía olvidará la miseria, los ultrajes y el expolio que viene sufriendo por la clase de política que ambas representan. Sólo en el PP podría darse semejante confianza política en el carisma de las cabelleras refulgentes. ¿En qué, si no? ¿En el tino de Aguirre al elegir a aquellos de los que gusta rodearse, los más honrados de la capital?

En las elecciones de mayo, pero sobre todo en las de Madrid, se ventila el primer asalto de las generales, que, por cierto, debieran celebrarse incluso antes al haber sido imputado en la trama Gürtel/Bárcenas el partido en el Gobierno. Para ese primer asalto en Madrid, donde otros buscan estatura y buen nombre en catedráticos, poetas y ex magistradas intachables, Rajoy busca, y encuentra enseguida, el pasado. El pasado total de Esperanza Aguirre y el por ahí le anda de Cristina Cifuentes, que se remonta a las Nuevas Generaciones de Alianza Popular. Ávido Madrid de futuro, ¿no querrá Rajoy con su designación quitárselas de en medio?

Que todas sean rubias, en un país de morenas, es un poco absurdo. Así y todo, es lo menos absurdo que sale del túnel del tiempo del Partido Popular.

Las rubias y el túnel del tiempo
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