miércoles 23.10.2019

El motivo

LA SOCIEDAD CIVIL SE PREGUNTA por los motivos que le mueve a la gente para hacer las cosas, porque se supone que deben tener uno. Un motivo es un interés mas una razón. En el fondo la justificación de la conciencia para acometer el hecho, sea casarse, comprar un auto o quitarse la vida. La lista de los motivos de la gente llenaría un buen libro, un libro para tener de cabecera y consultar como quien busca en un recetario. Consultar y conocer los motivos humanos para todo. Conocer el motivo es muchas veces saber los detalles mas íntimos de los hechos y sobre todo poder interpretar con exactitud todos los detalles del asunto. Saber el motivo nos lleva hasta el fondo de las cosas, es el vehículo intelectual que al igual que un diccionario de mano nos ayuda a comprender y relacionarnos con los hechos.

Tener un motivo es producir una acción que basada y justificada por el, se traduce en conducta. El motivo es suficiente excusa fundada para decidirnos a actuar y apechugar con las consecuencias sean las que sean. Es un impulso a la acción muchas veces irrefrenable que puede llevarnos a meternos en asuntos que jamás hubiéramos acometido sin una buena razón, como suele decirse. Una buena razón. Una conclusión consciente que aplaca las dudas y soslaya inquietudes. Tener una buena razón es encontrar lo que queremos hacer y definir nuestro papel en ello.

Se dice de aquel que no se llega a implicar en las cosas que acomete, como el trabajo o sus relaciones personales que le falta motivación, que no tiene suficiente aliento para desarrollar lo que pretende con la determinación adecuada. Una cierta inacción, una falta de involucración personal, una abulia, una pereza, una pasividad. La motivación, por el contrario, nos llena de intencionalidades, de actividad y sobre todo de justificación.

¿Quién o qué justifica los motivos? Se dice muchas veces que el motivo es injustificado, que no iguala en trascendencia la motivación para acometer una acción y la trascendencia de esta. Que era exagerado. La sociedad civil tiene asumida la jerarquía de los motivos y de manera natural, se expresa y ratifica el motivo justificado o no, lo expresa de muy distintas formas pero sin duda de la mejor manera es desde la resonancia mediática que demanda de los medios cuando los motivos se desmadran.

Todos los seres humanos cometemos actos sin motivo justificado en función de nuestra personalidad o las circunstancias que se pueden dar en nuestra conducta, unido a nuestra sensibilidad ante los actos. Todos damos un tortazo, proferimos un insulto o contamos una malicia, levantamos un falso testimonio o mentimos que es la máxima expresión de la ausencia de motivación. Hay cosas para las que no necesitamos motivos. Cosas en las que dejamos los motivos de lado o directamente nos preocupamos de no buscar. A veces, sin embargo, son las cosas las que nos encuentran a nosotros y por tanto no se pueden buscar los motivos. La policía sabe mucho de esto. La mayor parte de los casos no solucionados son asuntos desmotivados, donde no se puede encontrar la lógica de la conducta. Como si no quisiéramos tener en cuenta el error y el azar. Así somos.

Se llena el aire de hálitos y voces en juego, de vida. Agosto

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