sábado 14.12.2019

'Gürtel' no es 'Filesa', pero es un culebrón

Al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el Tribunal Constitucional de su país le ha quitado la inmunidad que él mismo se fabricó para eludir la acción de la Justicia. Pero 'Il Cavaliere', lejos de arredrarse, se ha liado a palos con los jueces, el presidente de la República y también contra el cardenal Bertone, escenificando el final de la escapada de este personaje que quiere ser Casanova y que, mire usted por dónde, también estuvo en la boda imperial de la hija de José María Aznar y que figura entre los amigos famosos del yernísimo del citado ex presidente español, Alejandro Agag. Al igual que el tramposo Flavio Briatore, o que Francisco Correa (testigo de su boda), o Álvaro Pérez, 'el Bigotes'.

Traemos a estos personajes a colación para dar idea del alcance mediático del 'caso Gürtel' y su condición de culebrón de la política, a pesar de que su horizonte penal no le llega a los tobillos al 'caso Filesa' de la financiación ilegal del PSOE, y al gigantesco pantano de la corrupción felipista, donde se vieron implicadas importantes instituciones del Estado: la Guardia Civil (con su director general a la cabeza), el Banco de España, el BOE, la Cruz Roja, los ministerios de Defensa e Interior, la Expo de Sevilla 92, el AVE, etcétera.

'Gürtel' y 'Filesa' no son comparables por más que el diario El Mundo los ha querido homologar, para culminar la venganza de Zaplana contra Camps, y profundizar en el permanente desgaste de Rajoy para así ayudar a Zapatero en estos momentos de su debilidad electoral, siguiendo las consignas y las intrigas del director del citado rotativo. 'Gürtel', como lo denunciaba ayer Rajoy, es una trama de golfos a la que se han subido algunos políticos del PP, entre otras cosas, para estafar y robar al PP.

Pero siendo esto así, ni Rajoy ni la dirección nacional del PP se deben cruzar de brazos a esperar qué deciden los tribunales mientras su partido abre las portadas de los diarios y de los informativos de radio y televisión. De ahí que hacen falta medidas urgentes y decididas y no dejar pudrir los casos, como pasó con Bárcenas y como está pasando con Costa y otros dirigentes populares de Valencia, y ya veremos también si con el propio Camps.

Al margen de las comisiones y los presuntos cohechos, lo que escandaliza más a la opinión pública es la práctica del trinque de trajes, relojes, coches, viajes, etcétera. Y en la caza abierta de los medios de comunicación figura Aznar, su ex Gobierno y su yerno como primeros objetivos a batir, como se desprende de los titulares que no paran de aflorar desde hace ya más de ocho meses. La conversación grabada al jefe de la trama, Correa, en la que éste dice conocer que un ex ministro de Aznar tiene una cuenta corriente en un paraíso fiscal, es una de las cuestiones claves que se están investigando en un proceso del que todavía permanecen en secreto dos tercios del sumario.

Con lo que al culebrón de 'Gürtel' le quedan todavía muchos capítulos para emitir en prensa, radio y televisión. De ahí que el PP debe crear su propia comisión interna de investigación y depurar las responsabilidades políticas de los encartados, estén o no imputados. Todo lo demás, como eludir el bulto, es echar aceite al fuego y dejar pudrir la herida en favor de la gangrena. Y en lo que a Valencia se refiere, la mejor salida no es otra que el adelanto de las elecciones, como lo pide el PSOE y lo debería anunciar el PP.

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