martes 14.07.2020

La inmigración según García Albiol

Xavier García Albiol aspira a ser alcalde de Badalona y entre sus preocupaciones está la inseguridad de sus barrios más humildes. Él la atribuye a los gitanos rumanos. Por eso repartió un folleto en el que los señalaba directamente y por eso vive en Pedralbes (Barcelona), porque allí no hay. Quien piense que la vinculación entre inmigración y delincuencia por parte de García Albiol ha sido una metedura de pata, que lea unas declaraciones suyas de hace un mes: "Los rumanos gitanos han venido a Badalona exclusivamente a robar y a delinquir". Todos, por lo visto.

Eso fue en febrero, pero hace años que intenta hacerse con la alcaldía de la ciudad gracias a este mensaje. En el 2007 editó un vídeo de siete minutos para mostrar los problemas de Badalona. Consiste en ir preguntando a los ciudadanos cómo ven su ciudad. Algunas de las preguntas son: "¿Cree que su barrio es seguro con tanta inmigración?", "¿Qué le parece la futura construcción de la mezquita pública?", "¿Cuántas veces dice que le han robado, señora?". Para que no fuera repetitivo, intercalaron imágenes de mujeres gitanas con música rumana de fondo. También aparecen grupos de magrebíes -en ese momento la melodía es árabe- y escenas de indios saliendo de la boca del metro cargados con maletas. La introducción ideal para que aparezcan unas dramáticas pantallas en negro con los rótulos "Inseguridad", "Inmigración ilegal" y "Mezquita en suelo público".

Un año antes, los independentistas más furibundos de Cataluña decidieron boicotear todos los actos del PP y agredir a sus dirigentes. Mientras Ángel Acebes y Josep Piqué corrían a refugiarse de la lluvia de objetos en una biblioteca de Martorell, García Albiol pegó un guantazo a uno de los que protestaban. El hombre aporreaba una cacerola con una cuchara. Otro de los que participaron en la manifestación fue el primer secretario de las Juventudes Socialistas de Martorell, Jordi López. El PSC lo expulsó. García Albiol siguió en su cargo y declaró que no se arrepentía de nada y que lo volvería a hacer.

Incluir la leyenda "No queremos rumanos" sólo le ha costado una reprimenda y ha obligado a Alicia Sánchez Camacho, responsable del PP catalán, a pedir disculpas porque "no era su intención ofender". Se lo exigieron desde la calle Génova. Confiemos en que la próxima vez ella lea los trípticos que reparta. Él es difícil que cambie de discurso. Sólo necesita dos concejales para ser alcalde. El estilo de la xenófoba Plataforma per Catalunya da votos. Y García Albiol lo sabe.

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