viernes 13.12.2019

La Liga se calienta con los árbitros

Las polémicas arbitrales nacieron el día en que dos equipos decidieron que una sola persona fuera aplicando el reglamento. Mientras lo hacían los propios jugadores había mejor criterio. A muchos les daba vergüenza opinar en contra de la evidencia. Ahora, los futbolistas, aunque conocen el reglamento, tratan de simular sus conocimientos con el fin de hacer cambiar de opinión al árbitro.

En la presente temporada se ha hecho tanto hincapié desde Madrid en los presuntos favores arbitrales del Barça, ganador de seis títulos nacionales e internacionales, que a los seguidores barcelonistas, quemados por errores que perduran en la memoria histórica de los socios, y de las recientes generaciones, receptoras por tradición oral, que la menor contrariedad hace ver viejos fantasmas.

En la pasada jornada ha habido más expulsiones que en ninguna de las precedentes y ello levantó clamores en el Camp Nou porque perdió a Piqué y Márquez, con lo que queda en inferioridad para el partido del Calderón. Además tiene lesionado a Alves y muy tocado a Abidal. El árbitro no se equivocó. No fue Guruceta.

Hubo expulsiones en Primera y Segunda y en algunos casos el triunfo fue casi heroico, por inferioridad numérica. Sporting y Sevilla salieron a doble expulsión. Al Levante, que también viste de azulgrana, lo tienen los árbitros entre ceja y ceja, según sus seguidores, porque es el equipo con más expulsados. Con nueve jugadores obtuvo la victoria.

Están quemados en Santander por los partidos con el Atlético, Copa y Liga, y trinan en otros lugares. Repasadas las expulsiones de la jornada, no parece que se excedieran los colegiados y en ningún caso actuaron en favor de tercero, al margen de que alguno se vea, teóricamente, beneficiado por las bajas del gran adversario.

De siempre ha habido árbitros considerados "palomas", beneficiarios del equipo de casa, pero salvo casos como los de Pérez Burrull, que expulsó a Juanfran, a quien le habían hecho penalti, o Muñiz Fernández, quien amenazó a Gonzalo, defensa del Villarreal, con expulsarle si no se levantaba del suelo y tenia un tobillo fracturado, los errores siguen siendo los habituales.

Hay patadas que no se sancionan e inocuas protestas que cuestan tarjeta. Marca de la casa.

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