martes 4/8/20

Google desata la guerra de las redes

Google declara la guerra de las redes sociales. El buscador rompe sus promesas de neutralidad para integrar su red social Google+ en las búsquedas y destacar sus perfiles de personas, famosos, empresas, etc. frente a los de otras redes como Facebook o Twitter. Es un choque anunciado por la estrategia de los jardines vallados, los servicios y plataformas que limitan el acceso a sus datos, contenidos o equipos. Google siempre ha impulsado las estrategias abiertas, imprescindibles para su misión y negocio de buscar, indexar y organizar la información. Cuando internet deja de ser una red de información para convertirse en una plataforma de personas y negocios, donde la integración de servicios y contenidos, lo social y lo físico marcan la ley de la convergencia 2.0, la guerra por los datos en tiempo real rompe promesas y principios.

Google quiere dominar la internet móvil y los contenidos accesibles en cualquier momento y lugar gracias a la nube como antes lo hizo con las páginas. En el centro de su estrategia está Android, el sistema operativo que ya domina los móviles inteligentes, y ahora se amplía con “la transformación de Google en un buscador que entiende no sólo el contenido, sino también la gente y sus relaciones”, según sus propias palabras.

La nueva herramienta de Google mejora la búsqueda de personas, marcas y sus contenidos en tiempo real, un déficit de Facebook y Twitter. Es un paso adelante en el uso del social rank para hacer más humanos los algoritmos. Pero también es un grillete. Google sólo muestra los resultados de su propia red social cuando se buscan personas y los contenidos asociados. Twitter ya ha protestado y cree que la decisión de Google “es mala para la gente, los editores, los medios informativos y los usuarios”, que verán limitadas sus búsquedas o tendrán que repetirlas en cada red social.

En el origen de la batalla está la dificultad de indexar el flujo social, la corriente de contenidos en tiempo real de las redes. Google ha respondido a Twitter con una anotación en Google+ para culparlo de no querer renovar su acuerdo comercial para acceder a sus datos. Con Facebook el buscador mantiene una vieja pelea para compartir esos datos.

La guerra de las redes es mala para los usuarios. La ansiada neutralidad de las búsquedas está cada vez más lejos. La integración de servicios y la estrategia SoLoMo (social, local y móvil) la alejan.

De una internet abierta a todos a ecosistemas cada vez más cerrados. Un neofeudalismo digital donde usuarios y marcas están obligados a cumplir las reglas de cada plataforma para ser encontrados y reconocidos por otros. La reputación social convertida en moneda de la economía de las redes. Una victoria de las reglas del negocio y la fidelización de los clientes, sus datos, su publicidad y su actividad, sobre la internet abierta y con libertad para elegir dónde se quiere estar en la red sin renunciar a las ventajas de la interconexión.

Todos somos víctimas del control 2.0 de los grandes de la red.

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