jueves 21.11.2019

Madrid orgullosa, orgulloso de Madrid

Ayer Madrid fue la auténtica capital del mundo. Millones de personas festejaron y reivindicaron orgullo y Madrid, además, se sintió orgullosa de sí misma. Los primeros gobiernos de izquierdas de la capital, hace ya cuarenta años, llenaron de fiestas populares la ciudad; después, la “movida” ochentera desbordó de cultura alternativa, libertad colorida y tolerancia la capital.

Los gobiernos posteriores de la derecha intentaron acabar con todo ello, mientras llenaban de procesiones las calles en Semana Santa. Paralelamente, en Chueca, hace treinta años empezaba a germinar el orgullo…, y esos brotes han hecho del foro referente internacional de color y alegría; pero también de lucha y reivindicación de derechos para el colectivo LGTBI.

En la más importante manifestación del mundo, junto a las Comisiones Obreras de Madrid, en vanguardia, Unai Sordo protagonizó su primer acto público como secretario general de CCOO. Algo más que un gesto. Algo más que un símbolo.

Las Comisiones Obreras con su carácter internacionalista siempre se sitúa junto a las personas más desfavorecidas y los datos que aporta Amnistía Internacional son contundentes. En cuatro de cada diez países, la homosexualidad es un delito castigado con la cárcel, incluso con la muerte. Según esta organización, en Afganistán, Mauritania, Arabia Saudí, Pakistán, Nigería…, la homosexualidad puede implicar pena de muerte; en Rusia, Letonia o Lituania, los ataques contra el colectivo LGTBI resultan tan alarmantes como reprobables.

Ayer gritamos en Madrid lo que no se puede gritar en pleno siglo XXI en tantos lugares del mundo. Visibilizar el color y la diversidad es imprescindible para luchar contra la intolerancia.

La fiesta, la transgresión y el humor puede ser un arma terrible para mentes obtusas. Y ayer Madrid cumplió con creces.

Sin duda, hay mucho que hacer en lo universal, pero también en el día a día, en España, en Madrid, en cada centro de trabajo. Esa labor la venimos realizando desde las Comisiones Obreras de Madrid desde hace ya muchos años. Hace quince que participamos de forma organizada en la fiesta y reivindicación de la fiesta del orgullo y con especial hincapié en actos durante la semana. Así, en la mañana del próximo 5 julio organizamos las jornadas “LGTBIguales. En clave D igualdad”. Allí, además de la participación de expertos y representantes de los partidos políticos regionales, haremos entrega de los reconocimientos “orgullo de ser”.

Aunque el compromiso sindical es claro, cierto y demostrable, no podemos sentir satisfacción. Los avances legales no son garantía de igualdad real y en el contexto laboral, las empresas, son un claro ejemplo de esta situación. Los centros de trabajo son instrumentos imprescindibles para construir igualdad pero, a la vez, son un reflejo claro de la sociedad y un espacio propicio para la discriminación.

El ámbito laboral, por tanto, no es ajeno, aunque sea de forma más sutil, a escenarios de violencia y acoso materializados en ambientes laborales hostiles, humillaciones, burlas, etcétera. Estamos comprometidos y en nuestras propuestas de negociación colectiva y planes de trabajo de acción sindical, la no discriminación y la igualdad de trato son apartados centrales.

El ultraliberalismo y su gestión liberticida y discriminatoria de la crisis están teniendo efectos perversos. El cambio de modelo, con trasfondo de fobia a las personas LGTBI, ha abierto espacios de discriminación que suponen un alarmante retroceso en derechos y libertades. Es tan grave como trágico el aumento de los delitos de odio, en un 36 por ciento, que viene sufriendo el colectivo LGTBI.

Este 2017 hemos conmemorado que hace cuarenta años a golpe de manifestación, de huelgas, incluso de mucha sangre derramada, conquistamos la democracia. También, parte de esas conquistas fue la primera manifestación legal del movimiento LGTBI en España.

Antes, el 28 de junio de 1969 prendió la chispa espontáneamente, como suele ocurrir con las grandes revoluciones, en Stonewall Inn, en la calle Christopher de Nueva York. Por primera vez gais, lesbianas, transexuales y bisexuales hicieron frente a la policía en unos disturbios que duraron varias jornadas. “Nos habéis tratado como mierda todos estos años, ¿no? ¡Ahora nos toca a nosotros!”, proclamaba Silvia Rivera, mujer transexual que estuvo en el interior del bar durante el estallido. La policía no podía creer que “los maricones contraatacaran”. Pero contraatacaron de tal forma que su lucha se extendió como la pólvora y desde entonces, el 28 de junio se conmemora el Día del Orgullo LGTBI (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales).

Y ayer fuimos millones en Madrid, ciudad orgullosa de la que, sin duda, me siento orgulloso.

Madrid orgullosa, orgulloso de Madrid
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