miércoles 20.11.2019

Vuelve Tiger Woods

El deportista con más ingresos del planeta -en algún año ha ganado más de cien millones de dólares sólo en patrocinios- vuelve al campo de golf después de unos seis meses de ausencia por problemas conyugales. Como es sobradamente sabido, Tiger Woods protagonizó una madrugada de noviembre un misterioso altercado con su mujer, harta de las infidelidades que acababa de descubrir en su cónyuge. Revelado el incidente, una decena de señoras han manifestado haber tenido relaciones sexuales en los últimos años con el golfista.

Woods se ha ocultado, dio unas torpes excusas ante las cámaras de televisión, tuvo que abandonar el hogar conyugal y ha pasado dos meses en un caro establecimiento de Mississipi tratando de curar su "adicción sexual", dolencia que ha puesto de moda en la prensa y que ya ha hecho correr ríos de tinta. Su esposa parece que aún no lo ha perdonado.

El atribulado deportista ha escogido un torneo ideal para su regreso. Se trata del Masters de Augusta, competición que tiene un enorme prestigio. Woods la ha ganado cuatro veces, se debe sentir cómodo en su recorrido, y, además, posee otras características buscadas por el embarazado golfista: permite el acceso a la prensa sólo a unas pocas zonas claramente acotadas, la conferencia de prensa está dirigida y controlada por los ejecutivos del club que organiza el torneo, la entrada será limitada, etc.

El acontecimiento presumiblemente batirá récords televisivos en esta clase de eventos. Hasta ahora el torneo de golf más visto ha sido el Masters de 1997, que ganó Woods. Atrajo casi 16 millones de televidentes. Se calcula que ahora habrá muchos más. Un comentarista deportivo ha apuntado, quizás humorísticamente, que será lo más visto desde la toma de posesión de Obama.

Woods se ha alejado del golf en dos ocasiones. Cuando murió su padre, en el 2006, no participó durante unos dos meses y no pasó, por su inactividad, el corte para el US Open de ese año. La segunda fue cuando se operó de la rodilla en el 2008. Venció, dolorido, a Rocco Mediate en el Open estadounidense de ese año, pero luego descansó durante seis meses.

El morbo de ver el estado actual del famoso -"tengo aún mucho que hacer en mi vida personal", acaba de manifestar- convierte el evento de principios de abril en algo codiciado incluso para los mediocremente aficionados al golf.

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