jueves 12.12.2019

Gibraltar español y la utopía

 

"Hay motivos para creer que Gibraltar se han cometido delitos de contrabando de tabaco y blanqueo de capitales que afectan a los intereses financieros o de otra índole de la Unión Europea". Esta es la principal conclusión de la investigación desarrollada durante el último año por la OLAF, la oficina europea de lucha contra el fraude sobre el papel del peñón como base para actividades ilícitas y evasión fiscal. La pregunta ¡claro está! es si hasta ahora no se han caído del guindo o simplemente no les ha interesado poner el dedo en la llaga sobre esa colonia británica para muchos intocable.

Todo el mundo sabe que en el Peñón se blanquea dinero y se trapichea con todo tipo de cosas. Desde qué se abrió la verja muchos vecinos de la zona viven del pequeño contrabando de tabaco para desesperación de los pequeños estancos que han visto como su negocio se iba al traste. "¿Por qué pagar impuestos si para otros se saltan las leyes tributarias y todos hacen la vista gorda?", se lamentan los estanqueros. Pero no nos engañemos, el tema de Gibraltar no es el contrabando de tabaco sino el blanqueo de capitales, el movimiento grandes flujos de dinero proveniente del narcotráfico y otras actividades ilícitas y ahí es donde nadie quiere de verdad meter mano al igual que ocurre con otros paraísos fiscales.

El contrabando y el fraude fiscal es sólo la punta del iceberg de los muchos frentes abiertos entre España y el Reino Unido sobre Gibraltar 

Es verdad que el reconocimiento europeo de que existe una actividad delictiva, que debe ser investigada judicialmente puede constituir un triunfo para el gobierno español que, en definitiva, lo que pide es que se cumpla la legislación internacional y comunitaria... Pero el contrabando y el fraude fiscal es sólo la punta del iceberg de los muchos frentes abiertos entre España y el Reino Unido sobre Gibraltar desde hace tiempo y  que se mantendrán mientras no se afronte el tema de la soberanía de una vez por todas. Aquí se ha intentado de todo y  según han ido pasando los gobiernos las estrategias han sido  diferentes pero con idénticos y nulos resultados. Recuerdo hace años como Piqué, con el gobierno de Aznar, creyó que había encontrado el bálsamo de fierabras con la fórmula de la soberanía compartida y vaticinó el fin del conflicto en apenas una semana. Después llegó Moratinos quien optó por los" posados" con monos incluidos, pensando  que si salía en la foto -aunque le despellejaran vivo- solucionaría algo y ahora el actual ministro García Margallo que se estrenó con el grito de guerra "Gibraltar español" está en las mismas.

A todo esto se añade la actitud chulesca del actual mandamás en la colonia ese tal Fabián Picardo al que le gusta enredar más que a un niño un caramelo. Como está creciendo el debate sobre el blanqueo se ha sacado de la manga un hostigamiento imaginario de una embarcación de la Guardia Civil en aguas gibraltareñas hacia una embarcación de recreo  y se ha pedido a la diplomacia británica que  tome medidas firmes inmediatas respecto a este asunto.

Gibraltar es un paraíso fiscal y por eso florece y prospera en el Peñón el crimen organizado en torno al contrabando de tabaco

Esta no es la primera vez ni será la última que este tal Picardo y su equipo denuncian incidentes entre los más altos estamentos del gobierno británico, y si de muestra vale un botón hace apenas unas semanas el embajador español en Londres, Federico Trillo, fue llamado a consultas y eso esta siendo una práctica habitual . Tanto cuando se produce persecuciones a narcos como cuando hay en los alrededores  de buques oceanográficos de la Armada o cualquiera acción de un barco español  en aguas que ellos consideran  suyas aunque sea falso,  la escena se repite. El asunto es que tanto va el cántaro a la fuente que terminara rompiéndose y los límites a tanto despropósito deben ser las leyes internacionales.

Gibraltar actúa y es un paraíso fiscal y por eso florece y prospera en el Peñón el crimen organizado en torno al contrabando de tabaco. Está claro, aunque algunos no lo quieran ver que el convenio de Estrasburgo y el artículo 301.4 del código penal, legitiman en nuestro país  las investigaciones de delito de blanqueo en el extranjero.  La iniciativa de OLAF es un primer paso en el camino de la transparencia y Bruselas debe dejárselo bien claro a David Camerón. A pesar de todo y  sea como fuere  mucho me temo que eso de Gibraltar español seguirá siendo una utopía.

Gibraltar español y la utopía
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