sábado 07.12.2019

Defensa europea y Siria

Las armas de destrucción masiva están prohibidas por Convenciones internacionales, caso de químicas y bacteriológicas, o reguladas, caso de las nucleares, con el TNP. Su uso, reiterado por Siria con armas químicas, constituye una línea roja que conviene hacer respetar, a veces insistentemente, para disuasión futura del infractor y de otros que a la vista de su eventual impunidad se considerarían facultados para emplearlas también.

Así piensan tres de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, EEUU, Francia y RU, actuando si el Consejo de Seguridad se inhibe como ocurrió en el caso sirio por la renuencia rusa. China se ampara en su lejanía.

Rusia criticó el tirón de orejas a Siria donde ampara la dictadura de Ásad para proteger sus únicas bases en el Mediterráneo. Cierra, asimismo, los ojos acerca de la investigación y fabricación ilegal de armas químicas por el régimen sirio de las que culpa a su oposición. En todo caso, si no le tocan sus bases, sus militares o a Ásad, Moscú solo gesticula, aunque algunos dicen que respondió con ataques en la red, pero a eso ya estamos acostumbrados. ¿Permitiría Moscú el empleo de armas químicas en el Cáucaso?

Una Defensa Europea debe disponer de unas fuerzas militares para defender la Unión Europea territorialmente y en modo adelantado, lejos de sus fronteras. ¿Como podrá organizarlo la Unión si en esta acción punitiva contra Siria la gran mayoría de sus miembros miraron para otro lado, Alemania la primera, aunque apoyaran la represalia?

Si bien los aliados europeos asintieron, luego, en la OTAN y los pocos que no forman parte de la misma lo hicieron en la UE, más suavemente, solo Francia y Reino Unido (que “brexitea”) están dispuestos a cargar plenamente con una responsabilidad estratégica internacional. Los demás europeos aplaudieron desde las gradas y solo algún que otro, como España, contribuyó con sus bases y territorios.

¿Será, pues, la anhelada autonomía estratégica de la UE solamente un instrumento, con su defensa, para abstenerse en el escenario estratégico mundial? ¿Una forma de caer colectivamente en la irrelevancia como únicamente pueden permitírselo los europeos pacifistas y neutrales escondidos tras las faldas de la OTAN? PP y Ciudadanos apoyaron la represalia. Podemos se opuso y el PSOE dio una larga cambiada. ¿Qué hubieran hecho, caso de gobernar?

¿Y qué hubiera hecho la UE si tuviese ya una sola gobernanza económica y una defensa europea, sus actuales ambiciones maestras recordadas por Macron en el Parlamento Europeo hace poco? La segunda no es plenamente posible sin la primera, que Alemania aún no bendice, ni otros nórdicos insolidarios, pero tampoco lo será si la Unión no asume con su fortaleza económica el rol que le corresponde estratégicamente en el mundo y resuelve, asimismo, la cuestión de su propia disuasión nuclear.

De lo contrario, Francia y RU, ligados por sus propios acuerdos militares, harán lo que consideren que tengan que hacer en el mundo. En tal caso la defensa europea podría no acabar siendo más que la racionalización de sus industrias de defensa y un instrumento para mejorar sus activos militares y sus operaciones de mantenimiento de paz por el mundo con un Cuartel General propio. Algo es algo, pero así la UE solo seguirá siendo un poder “blando”. Algunos ambicionamos más. Mientras tanto, fruto del Brexit, Rota heredará el rol europeo del Cuartel General británico de Northwood.

Sin una verdadera voluntad para que la UE sea un actor estratégico mundial junto a EEUU, Rusia, India o China, habrá que asumir, también, que la OTAN sigue siendo imprescindible para cosas serias como la defensa de Europa.

Carlos Miranda es Embajador de España

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